<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510</id><updated>2011-10-02T14:20:52.054+02:00</updated><category term='Otros libros'/><category term='Reseñas sobre otros autores'/><category term='Presentación'/><category term='Uno más uno'/><category term='Otros blogs'/><category term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><category term='Una realidad tangible'/><category term='Ensayo -  El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Retazos de Literatura... y algo más</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5151545276822626861</id><published>2011-01-21T11:29:00.003+01:00</published><updated>2011-01-21T11:44:38.500+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 4</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez de v&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TTljSOY-PhI/AAAAAAAAAMw/UZkXst5VO00/s1600/changosenora.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 272px; height: 225px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TTljSOY-PhI/AAAAAAAAAMw/UZkXst5VO00/s320/changosenora.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5564587979344592402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;uelta a la sociedad que les pertenece por nacimiento, hay quienes intentan por todos los&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; medios que estos niños salvajes puedan alcanzar el mayor desarrollo intelectual posible. Itard, por ejemplo, nos habla de la evolución experimentada por su alumno y de cómo esta progresión contrad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ecía la pesimista opinión de Pinel. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el caso del aprendizaje de Víctor, Gérando supo ver dónde estaba el problema cuando escribe: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Unos, al haber intentado sin éxito sus métodos educativos supusieron que era inca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;paz de ser educado, en vez de sospechar la insuficiencia de estos métodos que en otros casos diferentes habían tenido éxito”&lt;/span&gt; (Lane, Harlan: El niño salvaje del Aveyron, Alianza  Editorial, Madrid, 1984). Ya hablábamos antes de la dificultad a la hora de hallar los métodos más idóneos para esta dura labor. En educación, como en muchas otras cosas, no se ha dicho aún la última palabra y día a día surgen nuevas metodologías que intentan facilitar el aprendizaje; no podemos pretender que el método seleccionado sea el más afortunado hasta que podamos comprobar sus resultados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El aprendizaje, por tanto, resulta una tarea difícil para todos. Si a medida que vamos cumpliendo años nos resulta más complicado dar entrada a nuevos conocimientos, imaginemos lo que tiene que ser para un niño que nunca ha desarrollado determinadas habilidades y al que se le obliga a hacerlo ahora en breve tiempo y sin motivaciones suficientes (no olvidemos que para que el aprendizaje sea más rápido y efectivo debe responder a un deseo y a la satisfacción de una necesidad).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una forma de aprender que suele dar excelentes resultados consiste en la utilización de un recurso como la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;imitación&lt;/span&gt;. Una vez realizados los primeros escarceos imitativos es cuando cada ser humano hace propio aquello que empezó imitando y, a partir de aquello que ha aprendido, consigue avanzar aún más y llegar a la invención. Pues bien, hubo quien denostó la capacidad imitativa del niño del Aveyron, considerando que se trataba de un mero mimetismo automático que no demostraba en nada las capacidades intelectuales del muchacho. Pero ¿no es precisamente ese mimetismo uno de nuestros principios para la socialización? Que en la imitación se halla una de las bases del aprendizaje es algo que nadie puede poner en duda. Ahora bien, imitar una acción no implica necesariamente hacerla de manera brillante ni tan siquiera perfecta, pues no podemos confundir la capacidad para el aprendizaje con la habilidad para llevar a cabo lo aprendido. Pinel, que tan comprensivo se mostró con los deficientes mentales de su sociedad, se dolía de la falta de habilidad que mostraba Víctor a la hora de utilizar un cuchillo por ejemplo. ¿Por qué le extrañaba tanto? Al fin y al cabo no parece que fuera un utensilio que hubiera sido cotidiano en su habitat. Son muchas las personas que no son precisamente un portento de destreza a la hora de utilizar la cubertería. Y es que una cosa es la teoría y otra la práctica, no lo olvidemos.    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al confundir la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;inteligencia&lt;/span&gt; con la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;habilidad &lt;/span&gt;Pinel parece conceder muy poca importancia a hechos que Itard sí hubiera valorado. Por ejemplo, Pinel se sorprende ante lo que considera una incompetencia de Víctor y dice: “Cuando se encuentra encerrado en una habitación con otras personas, se acuerda perfectamente de que hay que girar la llave de la cerradura en un sentido para abrir la puerta; pero, desde que lo observo, hace varios meses, no ha llegado todavía a saber realizar el ligero movimiento de rotación  de la llave, y extrañado de la gran dificultad de esta acción, lleva a una persona hacia la puerta para facilitarle su salida”  (Lane, Harlan: El niño salvaje del Aveyron, Alianza  Editorial, Madrid, 1984). Bien, de este párrafo podemos entresacar varias ideas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por una parte, Pinel demuestra la existencia de algo que se le negaba al muchacho: su &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;memoria&lt;/span&gt;. Pinel nos dice claramente que el niño se acuerda perfectamente de que hay que girar la llave, lo que no sabe es realizar la acción, pero sí que conoce un mecanismo alternativo, pedir ayuda, lo que demuestra su &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;inteligencia&lt;/span&gt;. Pero no sólo demuestra que posee inteligencia y memoria, sino que además &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;aprende de las nuevas situaciones&lt;/span&gt; que se le presentan.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para aprender algo tenemos que desarrollar entre otras cosas nuestra memoria, y ya vimos al principio de este apartado que eso es algo que también se niega a veces a estos niños. Cuando Itard pide a su alumno diversos objetos que va escribiendo o dibujando en una pizarra y cuyos referentes se encuentran en otra habitación, Víctor utiliza un recurso ingenioso para no olvidarlos por el camino, y que consiste en salir corriendo como una bala para impedir que se borre de su mente la enumeración de tantos objetos. Como siempre ahí están los pesimistas para hablarnos nuevamente del escaso valor de su memoria que tan poco alcance parecía tener; sin embargo, yo les diría a quienes hacen esta crítica, ¿qué sucede con nuestras listas de la compra?; ¿para qué las utilizamos? O que se lo pregunten a los estudiantes que cinco minutos antes del examen andan como locos repasando ideas que olvidarán cinco minutos después de haber realizado la prueba, si es que no las han olvidado antes.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por supuesto que tienen inteligencia, que se desarrollan y que pueden aprender. Ahora lo que falta es que quienes pueden ayudar en la evolución de estos seres desafortunados no se desmoralicen ante la lentitud de los procesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5151545276822626861?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5151545276822626861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5151545276822626861' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5151545276822626861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5151545276822626861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2011/01/inteligencia-desarrollo-y-aprendizaje-4.html' title='Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 4'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TTljSOY-PhI/AAAAAAAAAMw/UZkXst5VO00/s72-c/changosenora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-523648287497246962</id><published>2011-01-04T11:37:00.005+01:00</published><updated>2011-01-04T11:50:40.538+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 3</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En cuanto al desarrollo físico existen contradicciones. Normalmente se dice que estos niños muestran un desarrollo escaso y que, tras su vuelta a la sociedad, crecen rápidamente. Sin embargo habría que matizar. Según se nos cuenta, Genie parecí&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TSL66KAMf9I/AAAAAAAAAMo/vBSfd4CAukw/s1600/ni%25C3%25B1o5.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 320px; height: 233px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TSL66KAMf9I/AAAAAAAAAMo/vBSfd4CAukw/s320/ni%25C3%25B1o5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5558280767153143762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;a menor de lo que en realidad era; pero pronto fue desarrollándose de manera adecuada. En su caso no es de extrañar si tenemos en cuenta que vivía confinada en una habitación donde apenas podía ejercitarse ya que estaba la mayor parte del tiempo sujeta a su sillita-orinal. En cuanto a Víctor, Virey nos informa de que “su estatura e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;s bastante grande, y su nuevo género de vida le ha hecho crecer rápidamente varias pulgadas”. La acción inmediata sería averiguar si ha crecido gracias a su nuevo género de vida o debido al desarrollo natural de su edad. Aunque probablemente tengan limitaciones en su crecimiento que pueden ser subsanadas con la aplicación de una determinada alimentación, ejercicio adecuado y una vida menos problemática, no podemos descartar sin más el mecanismo de la propia naturaleza. Por supuesto gracias al mayor espectro de posibilidades que ofrece un nivel cultural más elevado, la persona debería desarr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ollarse mejor, qué duda cabe, el problema por tanto estaría en la obtención de lo necesario se encuentre donde se encuentre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con respecto al desarrollo intelectual, ya hemos visto cómo normalmente se parte de la consideración de que estas personas eran ya retardadas antes de producirse su anormal situación, algo que explicaría precisamente el origen de su abandono. Frente a quienes opinan así están los que consideran que el retraso intelectual que sufren no es más que el fruto de una falta de contacto social; ya sabemos que la sociedad es un factor decisivo en el desarrollo humano. Pero ya sea una u otra la postura inicial, la cuestión es si estos niños podrán desarrollar su mente o si tendrán que resignarse a vivir toda su vida en un estado de deficiencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Claro que consiguen un desarrollo intelectual pero, desafortunadamente, ese desarrollo no siempre satisface a los encargados de financiar la integración de estos niños en la sociedad. Son muchos los que parecen no darse cuenta de que ellos no pueden saltarse unas etapas que todos hemos precisado en nuestra educación. Si nosotros contamos con un largo periodo de entrenamiento, es muy lógico pensar que los niños salvajes lo necesitarán también, incluso más que el invertido por nosotros ya que tienen que desbaratar las estructuras en las que ya se movían y cambiarlas por otras nuevas, una tarea sospecho que nada fácil. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El tiempo, ese factor tan reñido con una visión económica de la enseñanza.  Susan Curtiss señaló que el desarrollo del coeficiente mental de Genie, que en 1971 era de 38, conseguía ser de 53 un año más tarde, de 65 en 1974 y en 1977 de 74. El desarrollo por tanto resultó innegable; ahora bien, ¿pueden subsanarse totalmente los efectos destructivos del aislamiento? Creo que difícilmente, y eso es algo que debemos tener siempre presente; mejorar, sí, superarlos en la totalidad, lo veo más difícil, aunque nunca imposible. Y es que si algo nos demuestra la historia es que las sorpresas o los milagros también suceden.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;   &lt;div id="sdfootnote1"&gt;&lt;p class="sdfootnote" align="JUSTIFY"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4581908096522948510#sdfootnote1anc"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-523648287497246962?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/523648287497246962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=523648287497246962' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/523648287497246962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/523648287497246962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2011/01/inteligencia-desarrollo-y-aprendizaje-3.html' title='Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 3'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TSL66KAMf9I/AAAAAAAAAMo/vBSfd4CAukw/s72-c/ni%25C3%25B1o5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5756143618819837864</id><published>2010-12-27T20:26:00.002+01:00</published><updated>2010-12-27T20:26:00.163+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 2</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRtGUPCQI/AAAAAAAAAMA/Sh2AmjrBplU/s1600/4321713311_dae074f5fc.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 320px; height: 221px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRtGUPCQI/AAAAAAAAAMA/Sh2AmjrBplU/s320/4321713311_dae074f5fc.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542683970385152258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por lo que respecta a la capacidad de recordar, los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ll&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ama&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;dos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;niños salvajes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; también la tienen; lo que ocurre es que no cuentan con un instrumento como el lenguaje que les permita contarnos sus remembranzas. Tanto&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/5666/1/ALT_10_15.pdf"&gt; Genie&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; como &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://aidaalbabeamariaesther.blogspot.com/2008/12/marie-anglique-memmie-leblanc.html"&gt;Memmie Le Blanc&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kaspar_Hauser"&gt;Kaspar Hauser&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, por citar sólo a algunos, pudieron relatar acontecimie&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ntos de su pasado, una vez que supieron cómo hacerlo. Y &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Itard"&gt;Jean Marc Itard&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; también habla de la alegría que mostraba &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temaspequenosalvaje.htm"&gt;Víctor&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; cuando se le llevaba al campo; ¿no es eso suficiente prueba de que guardaba recuerdos sobre su vida anterior? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero Itard va más allá en sus conclusiones y nos dice que “en algunas ocasiones&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; V&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;íctor se ceñía a una activid&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ad que sugería más bien la expresión sosegada del recuerdo y de la melancolía. Osada conjetura, harto opuesta, sin duda, a la opinión corriente de los metafísicos, pero a la que ningún atento observador habría podido sustraerse en determinadas circunstancias” (1).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Bonnaterre sigue diciendo sobre Víctor que su “estado de imbecilidad se manifiesta en sus miradas, que no las fija en ningún objeto; en los sonidos de su v&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;oz, que son discordantes, inarticulados, y los emite día y noche; en su marcha, pues va siempre al trote o al galope; en sus acciones que no tienen objetivos y carecen de determinació&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n” (2). Sin embargo a mí me parece que Bonnaterre confunde lo que es una deficiencia mental con una falta de instrucción. ¿Cómo podía utilizar la vista, el oído, la voz o la forma de caminar de la manera que lo hacemos nosotros si nunca lo había visto antes de manera natural? Me pregunto si algún ser extraterrestre que registrara nuestros brincos en una discoteca no &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;se cuestionaría sobre una posible anomalía mental de los terrícolas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Gérando, en el año 1848, diferenciaba entre los deficientes físicos cuya causa es orgánica y aquellos otro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s de tipo “moral” (psicológico diríamos hoy) cuyo origen se encuentra en aspectos sociales como por ejemplo el estado de aislamiento al que son sometidos determinados individuos. Dice Gérando que con Víctor se hicieron “uso de todas las observaciones que demuestran la influencia de la sociedad sobre el desarrollo de las facultades humanas y los razonamientos que prueban la estrecha relación de nuestras ideas con nuestras necesidades” (3).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="trebuchet ms" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Así, teniendo en cuenta esta importancia otorgada a la sociedad, se dejó para más adelante un juicio sobre sus capacidades mentales en tanto no se hubieran utilizado con él medidas educativas especiales. Todo eso estaría muy bien si no fuera que, desgraciadamente, una vez aplicadas esas medidas se siguió concluyendo lo mismo, que el muchacho no era normal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El problema sin embargo seguía sin aclararse porque ¿se habían utilizado las medidas más adecuadas? ¿Quién puede estar seguro de ello? En este sentido Itard se muestra mucho más humilde que muchos de sus colegas de entonces y de ahora; admite que los fallos se debieron más al maestro que al alumno por no conseguir dar con el método más adecuado. Y eso es algo muy lógico también; se trata de una situación totalmente desconocida para nosotros, y por tanto, aunque se pongan las mejores de las intenciones, uno nunca puede estar seguro de estar empleando los mejores métodos ya que resulta imposible sustraerse a las propias técnicas de aprendizaje y situarse en un contexto completamente distinto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Para desarrolla&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRVNfrBKI/AAAAAAAAAL4/cQZtKj8__9c/s1600/EL%2BNI%25C3%2591O%2BSALVAJE.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 253px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRVNfrBKI/AAAAAAAAAL4/cQZtKj8__9c/s320/EL%2BNI%25C3%2591O%2BSALVAJE.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542683559995311266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;r la inteligencia de Víctor, Itard tuvo muy en cuenta métodos relacionados directamente con las ideas de Condillac y de Locke; es decir, pretendió el desarrollo de sus sentidos ya que estos autores consideraban que es por ellos por donde penetra el conocimiento. Según cuenta Gérando, había que conseguir fijar la atención del niño y para ello la única forma era  “interesarle en sus necesidades”. Creo que Gérando vio muy acertadamente que la falta de atención de Víctor tenía que ver más que con su supuesta falta de inteligencia con una ausencia de interés por las cosas que a nosotros sí parece provocarlo pero que le resultaban totalmente ajenas a él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Vemos, por tanto, que considerar que estos niños carecen de inteligencia resulta una conclusión altamente exagerada. Indudablemente de lo que carecen es de un sistema de comunicación que nos permita valorarla. Otra cosa es que esa inteligencia no tenga que ser desarrollada; al fin y al cabo ésa es la tarea de todos los seres humanos a lo largo de su vida. Lo que desconocemos es qué niveles de desarrollo es capaz de alcanzar el ser humano. En esto también resultan muy ciertas las palabras de Itard con respecto a Víctor. Dice en su memoria de 1806: “para juzgarlo debidamente no se lo puede comparar sino consigo mismo”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;A partir de su ingreso en la sociedad, estos niños tendrán que aprender nuevos usos de los que hasta entonces venían haciendo. Virey prevé para Víctor un camino largo y difícil cuando escribe: “¡Cuántas lágrimas vas a verter! El camino de tu educación estará regado por tus llantos” (4).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;De sobra conocemos todos las dificultades que entraña cualquier aprendizaje que comencemos; con buena lógica podemos pensar que esa dificultad no puede negarse a quienes han sido apartados de nuestras estructuras sociales y regresado a ellas por unos u otros  motivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRN4_obQI/AAAAAAAAALw/o5jC8t4j6jA/s1600/0.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRN4_obQI/AAAAAAAAALw/o5jC8t4j6jA/s320/0.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542683434233130242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;La gran pregunta ahora era la siguiente: ¿pueden aprender algo estos niños?; ¿habrán perdido por completo sus facultades para enfrentarse a nuevas enseñanzas? Si cualquier órgano pierde elasticidad ante la falta de uso, es de suponer que también la facultad para aprender puede sufrir una cierta oxidación o anquilosamiento, pero esa situación no tiene que ser permanente sino que puede realizarse un entrenamiento que permita alcanzar el desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Por otra parte, como cualquiera de nosotros, estos niños nunca dejaron de aprender, incluso durante el tiempo que duró su aislamiento; lo que ocurría es que su aprendizaje estaba ligado al tipo de vida que llevaban y no al nuestro.  No todo estaba perdido con estos niños sino que podían alcanzar un desarrollo tanto físico como intelectual, cosa que demostraron con sus logros que, por desgracia, no consiguieron satisfacer a quienes habían puesto en estos “experimentos” muy altas expectativas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Notas:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt; (1)  Los textos de Itard están entresacados tanto del libro editado por  Alianza Editorial con comentarios de Sánchez Ferlosio, como del de  Harlan Lane de la misma editorial.    &lt;/li&gt;&lt;li&gt;(2)  Lane, Harlan: El niño salvaje del Aveyron, Alianza  Editorial, Madrid, 1984.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;(3)  Ibid.    &lt;/li&gt;&lt;li&gt;(4)  Lane, Harlan: El niño salvaje del Aveyron, Alianza  Editorial, Madrid, 1984.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="sdfootnote4"&gt;&lt;p class="sdfootnote" align="JUSTIFY"&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote1"&gt;  &lt;p class="sdfootnote" align="JUSTIFY"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4581908096522948510&amp;amp;postID=5756143618819837864#sdfootnote1anc"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5756143618819837864?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5756143618819837864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5756143618819837864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5756143618819837864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5756143618819837864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/10/inteligencia-desarrollo-y-aprendizaje-2.html' title='Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 2'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TOuRtGUPCQI/AAAAAAAAAMA/Sh2AmjrBplU/s72-c/4321713311_dae074f5fc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-6997935439730418301</id><published>2010-12-12T18:00:00.007+01:00</published><updated>2010-12-12T18:00:00.669+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 1</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMXKK5P05BI/AAAAAAAAALI/PwAJQlkARmU/s1600/Genie-1.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 237px; height: 177px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMXKK5P05BI/AAAAAAAAALI/PwAJQlkARmU/s320/Genie-1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532050005809226770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ante el encuentro con un “niño salvaje” o con alguien que hay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;a tenido sus facultades sensoriales muy perjudicadas, surge una pregunta que queremos ver satisfecha: ¿Qué pensaban estas personas antes de ser integradas a la sociedad? Eso suponiendo que quien se encuentre con uno de estos niños no sea de los que incluso les nieguen la capacidad de pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Harlan Lane, en su libro &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El niño salvaje del Aveyron,&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; transcribe la respuesta dada por un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;sordomudo de Chartres que, según cuenta Condillac, recuperó el o&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ído a los 23 años: &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;“Llevaba una vida puramente animal, totalmente ocupado por los objetos sensibles y presentes, y con las pocas ideas que recibía mediante la vista. Ni siquiera establecía todas las compa&lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;raciones posibles entre estas ideas. No es que, naturalmente, careciera de inteligencia, sino que la inteligencia de un hombre privado de&lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt; la relación con los otros está tan poco ejercitada y cultivada, que piensa solamente en la medida en que se ve obligado por los objetos exteriores. La mayoría de las ideas de los hombres proceden de su comercio recí&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;proco”.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Según estas palabras más que de falta de pensamiento de lo que estaríamos hablando es de un menor número de necesidades sobre las que pensar. Y en este sentido Itard fue creando en su alumno cada vez un mayor número de necesidades para desarrollar su mente y que ésta estuviera más en consonancia con la de la sociedad en la que Víctor tenía que vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando se nos dice que estos niños actúan de manera animal ya que sólo se mueven de acuerdo a sus necesidades, habría que considerar si nosotros no actuamos también de la misma forma. Yo creo que sí, lo que ocurre es que nuestras necesidad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;es, muy probablemente debido a la s&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ocialización, son cada vez mayores; ya hemos visto que incluso nos preguntamos cosas tan complicadas como quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Es decir, nuestras necesidades están más ampliadas debido a la evolución y a la transmisión que podemos hacer entre nosotros de nuestros conocimientos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Gracias a vivir en sociedad, lo que hicieron nuestros ancestros nos ha sido comunicado y podemos ahora no sólo utilizarlo sino avanzar en nuestro desarrollo sin necesidad de dar nuevamente aquellos primeros pasos. Es un hecho que estos “niños salvajes” no han contado con el conocimiento anterior y que tienen que descubrir diariamente aspectos revelados hace mucho tiempo y legados ya por nuestros predecesores, por tanto es muy lógico suponer que por supuesto que utilizan su inteligencia, pero que no cuentan con las ventajas de los que vivimos dentro de una estructura civilizada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El hecho de que estos niños no puedan comunicarse con nosotros como nos gustaría, no quiere decir que no cuenten con la capacidad de pensar, ni mucho menos que su pensamiento no sea inteligente. ¿Es posible que seres abandonados puedan subsistir en lugares tan inhóspitos para el ser humano si no hubieran utilizado –y bien su inteligencia? Yo creo que no. Por supuesto que la tienen, pero una inteligencia aplicada a la vida que debían llevar y no a la que desarrollamos quienes convivimos en una sociedad como la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;No niego que puedan existir niños que efectivamente sufrieran algún tipo de deficiencia congénita, pero lo que quiero dejar claro es que, a lo mejor, un caso así podría ser la excepción en vez de la norma;  no podemos hacer generalizaciones cuando desconocemos las anteriores circunstancias de estos niños.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si una persona que ha vivido en condiciones tan difíciles es capaz, al poco de introducirse en su nuevo entorno, no sólo de integrarse plenamente en esa nueva estructura sino de expresarse además como el mejor de nuestros universitarios, no debe quedarnos ninguna duda de que estamos hablando de un ser excepcional. Pero no nos engañemos, tanto entre los niños salvajes como entre los civilizados esa especie es la que menos abunda. La sociedad común y la científica deseaba contar con la existencia de seres superdotados como Helen Keller o como el sordomudo Massieu (contemporáneo de Víctor del Aveyron) que podían contestar a las preguntas más complicadas que les hiciera el auditorio más selecto. Puesto que ni Víctor ni Genie, por poner dos ejemplos, alcanzaron esas altas cotas del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;saber erudito de nuestra cultura, son muchos los que concluyen que no sólo no eran normales y que como tales necesitaban un gran periodo de adaptación después de tan duras circunstancias, sino que eran deficientes mentales desde el mismísimo momento de su nacimiento. Pero, ¿podemos asegurarlo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ya hemos  visto que no podemos saber con absoluta certeza si esa deficiencia  existía o no antes de que fueran abandonados, pero lo que no puede  extrañarnos de ninguna forma es que sufran un retraso con respecto al  resto de los individuos criados y educados dentro de una sociedad como  la nuestra. Estos niños no han podido desarrollar de manera adecuada y a  su debido tiempo las habilidades que a nosotros nos parecen tan  normales y que a ellos tienen que resultarles muy ajenas. Serían en todo  caso retrasados para nuestra concepción del mundo pero no para la suya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Por lo que r&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TNwGQYNRLMI/AAAAAAAAALQ/jXo_kj9kJQo/s1600/Genie-3.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 211px; height: 158px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TNwGQYNRLMI/AAAAAAAAALQ/jXo_kj9kJQo/s320/Genie-3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538308520204643522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;especta a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genie"&gt;Genie&lt;/a&gt;,  Susan Curtiss no comparte la opinión de una deficiencia mental innata, y  para justificar su postura aporta los datos obtenidos de diferentes  exámenes que se le hicieron para valorar su capacidad mental y que se  repitieron varias veces. En estos análisis se vio que esta capacidad  aumentaba en la niña año tras año, algo que “no sucede en una persona,  niño o adulto, mentalmente retardado”(The Secret of the Wild Child,  NOVA, un documental producido por  WGBH, Boston, 4 de marzo de 1997.)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Cuando Bonnaterre nos habla de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_de_Aveyron"&gt;Víctor&lt;/a&gt;  en su Notice historique sur le sauvage de l’Aveyron, afirma que el niño  “no está totalmente desprovisto de inteligencia, de reflexión ni de  razonamiento”.  Sin embargo, una vez apuntado esto, señala lo siguiente:  “en todos los casos en los que no se trata de satisfacer sus  necesidades naturales ni su apetito, sólo se ven en él funciones  puramente animales: si tiene sensaciones, no logran producir ninguna  idea; tampoco posee la facultad de compararlas entre ellas: podríamos  decir que no tiene ninguna correspondencia entre  su alma y su cuerpo y  que no reflexiona sobre nada: por tanto, no tiene discernimiento ni  espíritu ni memoria”. (Lane, Harlan: El niño salvaje del Aveyron,  Alianza Editorial, Madrid, 1984.)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Y  yo me pregunto: ¿cómo puede asegurar Bonnaterre que en el caso de tener  sensaciones, éstas no produzcan en el niño ninguna idea?; ¿acaso pudo  preguntarle al chaval qué ideas albergaba su mente? Me parece que ésta  es una apreciación demasiado aventurada. Incluso se atreve a decir  Bonnaterre que no hay correspondencia entre su alma y su &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TNwGYrEoCMI/AAAAAAAAALY/phAzkuaQNAc/s1600/Victor%2BAveyron-2.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 197px; height: 231px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TNwGYrEoCMI/AAAAAAAAALY/phAzkuaQNAc/s320/Victor%2BAveyron-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538308662707620034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;cuerpo y que no  reflexiona sobre nada; y de esto concluye que no tiene discernimiento y  que por supuesto no tiene memoria. Evidentemente no podía discernir  sobre aspectos culturales típicos de nuestra civilización; sin embargo,  pudo aplicar muy bien su discernimiento para sobrevivir; o es que ¿vamos  a dejarlo todo en manos de los instintos? Unos instintos que, al menos  por lo que sabemos en el caso de Víctor, no parece que fueran  suficientes a la hora de descubrirle los misterios del sexo, algo que  creó gran perplejidad en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Itard"&gt;Itard&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Sin  embargo, y a pesar de lo dicho anteriormente, Bonnaterre afirma que  Víctor había dado “numerosos ejemplos de ingeniosidad y habilidad”. Y  eso antes de que fuera socializado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-6997935439730418301?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/6997935439730418301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=6997935439730418301' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6997935439730418301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6997935439730418301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/12/inteligencia-desarrollo-y-aprendizaje-1.html' title='Inteligencia, Desarrollo y Aprendizaje - 1'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMXKK5P05BI/AAAAAAAAALI/PwAJQlkARmU/s72-c/Genie-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3294204203864446538</id><published>2010-11-21T22:00:00.007+01:00</published><updated>2010-11-21T22:00:00.398+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Quiénes somos los seres humanos - 4</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }   A.sdfootnoteanc { font-size: 57% }&lt;/style&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMVEHm3K5UI/AAAAAAAAALA/RhBujLrCSo4/s1600/etica.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 303px; height: 303px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMVEHm3K5UI/AAAAAAAAALA/RhBujLrCSo4/s320/etica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531902614776243522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Otro aspecto muy importante a la hora de estudiar a los seres humanos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;es&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; el de la posesión o no de virtudes innatas; es decir, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;el aspecto ético del comportamiento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, el obispo Pakenhan-Walsh decía sobre&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Kamala y Amala &lt;/span&gt;que “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no había malicia, ni algún miedo, ni hasta donde puedo asegurarlo había signo alguno de orgullo o de celos”&lt;/span&gt; (T. M. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Luhrmann, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The world of feral  children&lt;/span&gt;, The Times Literary Supplement 29 January 2002)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Y de ahí se concluíaque no existía en ellas una conciencia de pecado, si por pecado se entiende una trasgresión hacia algo que desencadena un mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, para realizar esta trasgresión de manera consciente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; tiene que existir  una conciencia clara de lo que está bien y de lo que está mal, y eso es&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; algo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; que resulta muy difícil de dilucidar, pues algo que puede ser beneficioso para uno puede convertirse en algo malo para otro. Por tanto, parece que esta conciencia del bien y del mal en sí misma es de difícil descubrimiento si no relacionamos los actos con las consecuencias de los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lógico suponer entonces que en los niños salvajes tendrá que darse un aprendizaje para que su sentido ético y el nuestro coincidan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Virey considera que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_de_Aveyron"&gt;Víctor&lt;/a&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“no es malo ni bueno porque ignora ambas cosas” &lt;/span&gt;(Harlan &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lane, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El niño salvaje del Aveyron&lt;/span&gt;, Alianza  Editorial, Madrid, 1984)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Sin embargo, continúa diciendo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No hace nunca ninguna travesura ni mala pasada, como los niños de su edad; su guardián no le ha visto nunca hacer nada parecido”&lt;/span&gt;. Es decir, empieza por negar la bondad o maldad de sus actos porque Víctor no teoriza sobre ellos, simplemente actúa; pero Virey parece no tener en cuenta que al actuar Víctor de esta manera con toda probabilidad está siguiendo una conducta ética; Víctor no tenía necesidad de obrar el mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por los comportamientos que pudieron observarse en estos niños se pudo establecer que sentían malestar cuando no obraban adecuadamente y, a medida que iban aprendiendo los usos de la sociedad en la que tenían que vivir, empezaron a reaccionar con respuestas que sus observadores sí podían comprender; eso no quiere decir necesariamente que antes no manifestaran pesar o alegría como resultado de sus actos, sino que sencillamente no lo expresaban de la misma manera que los demás o que no sabían que sus actos pudieran no ajustarse al orden establecido por la nueva sociedad que los acogía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Virey nos decía que no veía malicia en Víctor pues no ejercía ese tipo de crueldades que gustan tanto de hacer casi todos los niños, sin embargo sí le achaca un defecto: el hurto. Dice Virey &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“muestra una clara inclinación al robo y es muy hábil en el hurto; si come en una mesa pronto le quita a sus vecinos, con gran habilidad y rapidez, todo lo que desea aunque ya lo tenga”&lt;/span&gt; (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Harlan Lane, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El niño salvaje del Aveyron&lt;/span&gt;, Alianza  Editorial, Madrid, 1984).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Virey no parece tener en cuenta un mecanismo inherente a todo ser vivo: el instinto de supervivencia. Los “robos” que lleva a cabo Víctor no obedecen más que a la satisfacción de ese instinto, mucho más acendrado en quien no conoce qué encontrará al día siguiente para comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, más que de una falta de virtud en Víctor, sería preferible hablar de falta de habilidades sociales, pero ¿no hacemos todos lo mismo aunque se nos note menos? Tanto &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genie"&gt;Genie&lt;/a&gt; como Víctor manifestaban una tendencia a almacenar cosas, en Genie resulta curioso su afán por los productos líquidos. Éste es un dato que nos demuestra además un sentido previsor por parte de estos niños, lo que lleva a hacernos pensar que también poseen un sentido del tiempo aunque éste sea contabilizado de manera diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Itard"&gt;Itard&lt;/a&gt; también quiso averiguar si Víctor poseía o no la idea de justicia, y para ello decidió castigar injustamente a su alumno una vez había acabado una de sus tareas con éxito. A diferencia de otras veces en que el niño aceptó el castigo cuando éste obedecía a errores cometidos por él, en esta ocasión nos cuenta Itard que se resistió con todas sus fuerzas. Con ello no sólo comprobamos que sí tenía un sentido de la justicia sino que además tenía la inteligencia suficiente que le permitía dilucidar cuándo hacía bien una tarea y cuándo cometía errores; una inteligencia que muchos le han negado a pesar de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestros tiempos actuales parece que esta controversia sobre la humanidad o no de los niños salvajes ya ha sido superada, no sin esfuerzo. Pero ahora se inicia una nueva tendencia, la de considerar a estos seres retrasados de nacimiento o retrasados por su falta de socialización. Esto es lo que abordaremos más adelante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3294204203864446538?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3294204203864446538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3294204203864446538' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3294204203864446538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3294204203864446538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/11/quienes-somos-los-seres-humanos-4.html' title='Quiénes somos los seres humanos - 4'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMVEHm3K5UI/AAAAAAAAALA/RhBujLrCSo4/s72-c/etica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-9058097630039562088</id><published>2010-11-10T10:14:00.003+01:00</published><updated>2010-11-10T10:14:00.393+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Quiénes somos los seres humanos - 3</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }   A.sdfootnoteanc { font-size: 57% }  --&gt;  &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMU6ZpiYGzI/AAAAAAAAAK0/T7X698-TFYM/s1600/20070627163019-hominidos.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="209" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMU6ZpiYGzI/AAAAAAAAAK0/T7X698-TFYM/s320/20070627163019-hominidos.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_antecessor" style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt;Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; en su libro &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-especie-elegida-/1069015/2900001098138" style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La especie elegida&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;, nos dicen que existen &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“genes en la base de nuestra conducta”&lt;/span&gt;; e incluso llegan a afirmar estos  integrantes del &lt;a href="http://www.atapuerca.tv/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Proyecto Atapuerca&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“hoy no quedan dudas acerca de cierto determinismo genético de comportamiento”&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pero, además de este &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;determinismo genético&lt;/span&gt;, nos hablan de lo que podría considerarse una &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;programación adaptativa que permite el aprendizaje&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Los humanos&lt;/span&gt; –escriben Arsuaga y Martínez- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;formamos una especie muy inteligente de primates sociales, y tenemos una gran flexibilidad en nuestra conducta, que nos permite dar repuestas diferentes, basadas en la propia experiencia o el aprendizaje, a las distintas situaciones que se presentan en nuestro medio. En la vid&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a surgen muchos problemas imprevisibles, y por tanto la solución no puede estar en los genes”&lt;/span&gt;.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_de_Aveyron"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Víctor del Aveyron&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; (a quien la gran mayoría consideraba retardado) se descubrió una característica de la que, creo que con razón, nos sentimos muy satisfechos: la capacidad de inventar. Bien, eso lo situaba en el mundo de los humanos; y como ya estaba en él, había que demostrar que lo que explicaba su torpeza en múltiples asuntos sólo podía ser su retraso mental; una deficiencia que para muchos estudiosos no era fruto de su aislamiento, sino que lo acompañaba desde su nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día cada vez se acepta más y más la importancia de la sociedad para el desarrollo humano. Somos animales so&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;ciales y sólo dentro de un marco social podemos llevar a la plenitud esas características con las que contamos, además de poder descubrir nuevas vías de creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en vez de sustentar nuestras hipótesis en la importancia de una comunidad social, muchas veces ha prevalecido el deseo de demostrar por encima de todo una autosuficiencia del hombre como ser individual. Así, cuando se observan graves deficiencias en los niños salvajes de acuerdo a nuestro sistema de vida se concluye sin más que todos ellos compartían una deficiencia mental de tipo congénito. Queremos situarnos en el escalón más alto de la evolución; por tanto, si encontramos a un ser que, según nuestro criterio, no responde a esa situación, lo solucionamos diagnosticándolo como deficiente mental y lo condenamos al olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que si algo desa&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMU7mNWnpsI/AAAAAAAAAK8/twrmzP20K0U/s1600/primates_1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMU7mNWnpsI/AAAAAAAAAK8/twrmzP20K0U/s320/primates_1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;grada al ser humano civilizado es que se descubran en él aspectos que le asemejen a las bestia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;s. Su pudor no puede aceptar este hecho, y a quienes nos muestran señales de animalidad los apartamos y encerramos en una clasificación bien alejada de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchos los que admiran a casi todos los representantes del reino animal, pero que, sin embargo, ante la visión de chimpancés, orangutanes y demás primates parecidos a los humanos sienten una profunda repulsión. ¿No es esto algo revelador? Nos da miedo vernos a nosotros mismos con esos componentes de animalidad que sin duda albergamos, y queremos probar -que no descubrir la verdad o falsedad de ello- que estamos en lo más alto de la escala evolutiva: somos los reyes. Como Tarzán que era el Rey de la Selva y casi podemos decir que lo era en cualquier lugar en el que se encontrara ya que parecía un ser superdotado en lugar de alguien con grandes carencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, no se está intentando averiguar lo que es un ser humano, sino demostrar su superioridad. Lo que queremos es demostrar la certeza de nuestras hipótesis y así no le dejamos a la naturaleza expresarse por sí misma, no vaya a ser que nos contradiga. Partimos de la base de que es mucho lo que sabemos y no estamos dispuestos a admitir que es mucho más lo que ignoramos.     &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-9058097630039562088?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/9058097630039562088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=9058097630039562088' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/9058097630039562088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/9058097630039562088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/11/quienes-somos-los-seres-humanos-3.html' title='Quiénes somos los seres humanos - 3'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TMU6ZpiYGzI/AAAAAAAAAK0/T7X698-TFYM/s72-c/20070627163019-hominidos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-8497562314255652888</id><published>2010-10-24T21:10:00.001+02:00</published><updated>2010-10-24T21:17:26.480+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayo -  El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Quiénes somos los seres humanos - 2</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Además de las indagaciones sobre qué es el hombre, basadas en comparaciones con seres a los que no podemos preguntar ya que no compartimos un lenguaje común, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;buscamos incansablemente ese elemento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S1DJftACjBI/AAAAAAAAAJU/QW3O-giJDnw/s1600-h/humanos+y+animales.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 192px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S1DJftACjBI/AAAAAAAAAJU/QW3O-giJDnw/s320/humanos+y+animales.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427059097474337810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; que nos “convierte” en seres humanos&lt;/span&gt;. La búsqueda de ese elemento transformador tiene muchos parecidos con la de la piedra filosofal de los alquimistas. Quizá algún día lo encontremos, pero por el momento no parece haberse dado el de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;scubrimiento definitivo, y seguimos suscitando miles de debates en defensa de lo que nos hace realmente humanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por si no fuera suficiente la búsqueda de ese elemento transformador que nos es desconocido, los estudiosos de diferentes ramas del saber se afanan en encontrar aún más diferencias que establezcan el límite entre los humanos y los que no lo son, y entre éstas destacan la conciencia que tiene el hombre de su propia identidad. Sobre este punto no voy a extenderme más pues, que se sepa, nadie ha podido preguntar al orangután si tiene o no conciencia de sí mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Otra señal que por lo visto nos identifica y sobre todo nos hace diferentes es que nos sentimos miembros de una sociedad de iguales. Bueno, podría ser; pero tampoco hemos preguntado sobre este particular a los leopardos, que me parece que sí se sienten miembros de una comunidad, la suya. Y aquí surge nuevamente el gran interrogante que se plantea con respecto a los niños salvajes: ¿tienen conciencia de su propia identidad?; ¿se sienten miembros de una unidad social?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Toda esta discusión que se desarrolló sobre la posible humanidad o falta de ella en los niños salvajes, me recuerda a aquellos tiempos más lejanos en los que los europeos se preguntaban si aquellos seres nacidos en el continente recientemente descubierto y al que terminó por llamarse América tenían o no alma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los niños salvajes excitaban la curiosidad; ellos podían ofrecer respuestas sobre lo que hay detrás del desarrollo humano. El problema, sin embargo, surgía cuando esas respuestas no ayudaban a engrosar la vanidad humana; de esta manera, si los niños nos advertían de ciertos rasgos de animalidad, era mejor olvidarse del asunto y declararlos sencillamente deficientes, seres que por sus características personales (que no de especie) no podían acceder al progreso para el que sin duda cualquier ser humano “normal” está bien equipado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Con esto llegamos a otro gran debate, el de si los seres humanos contamos con unas determinadas características innatas que permiten nuestro desarrollo o si por el contrario somos una especie de página en blanco dispuesta a dejarse escribir por las experiencias. Una vez más la disyuntiva: o blanco o negro. Otra vez esa obcecación con el análisis llevado a sus últimas consecuencias, de la preeminencia de la disección sobre la globalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;Menos mal que hay quienes nos dicen que el progreso humano se debe a varios factores unidos, en lugar de a diversos factores actuando por su cuenta. Por una parte estarían esas &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;características innatas&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;que además precisarían de estímulos adecuados para poderse desarrollar&lt;/span&gt;. Por otra, también hay que destacar l&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;a importancia del aprendizaje conseguido a través de la experimentación&lt;/span&gt;. Y, por último, no podemos descartar el lugar importantísimo que tiene &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el proceso creativo&lt;/span&gt; en nuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-8497562314255652888?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/8497562314255652888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=8497562314255652888' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8497562314255652888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8497562314255652888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/10/quienes-somos-los-seres-humanos-2.html' title='Quiénes somos los seres humanos - 2'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S1DJftACjBI/AAAAAAAAAJU/QW3O-giJDnw/s72-c/humanos+y+animales.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-4052224011739055078</id><published>2010-07-15T19:40:00.007+02:00</published><updated>2010-10-25T20:04:26.987+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (10 y final)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt;    &lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TBkQGdRNbsI/AAAAAAAAAKk/celiU6VnHys/s1600/20080725-taxi.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 283px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TBkQGdRNbsI/AAAAAAAAAKk/celiU6VnHys/s320/20080725-taxi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483431724422360770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hoy Raúl Padierna era un hombre homenajeado, constantemente entrevistado, reconocido entre el pueblo c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;omo alguien digno de todo respeto. En cuanto a si había conseguido la felicidad, no estaba muy seguro de ello;  pero de lo que no le cabía duda es de que, de alguna forma, se había salido con la suya. Ya nadie luchaba por arrebatarle sus muchas y variadas visiones de la vida que exhibía por medio de las actuaciones de sus numerosos personajes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Yo no tengo ese talento. Y es una pena. Pero me aprovecho de ti. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Cómo es e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;so? -preguntó un tanto a la defensiva el maduro escritor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Leo lo que escribes. Ya ves; sin necesidad de esforzarme demasiado, me deleito con lo que escribes. Yo no necesito pelearme con las musas: tengo el trabajo hecho. &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div face="trebuchet ms" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El ambiente que les rodeaba empezaba a ser demasiado deprimente, y Rosario quería disfrutar de la noche. Necesitaba salir de allí. Quizá ya había dejado de llover y todavía podrían permitirse el placer de caminar sobre aceras recién mojadas.  Tuvo suerte la taquillera pues su deseo se cumplió. Las nubes se habían puesto a dormir y parecían dispuestas a dejar que la pareja disfrutara de la noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Oye, Ros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ario, ¿y tú que esperas todavía de la vida?&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Vaya preg&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;unta más filosófica. ¡Yo qué sé!&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Vamos, no te evadas. Nos hemos contado nuestras vidas. Ahora no estaría de más hablar de nuestros proyectos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div face="trebuchet ms" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Rosario reflexionó durante unos instantes, y después, adquiriendo viveza a medida que sus palabras salían al exterior, contestó a su interlocutor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo espero mucho todavía. Pero te voy a decir lo que más deseo en este momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Qué?&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Aprisionar, aunque sea durante unos instantes, lo hermoso que encuentro a mi alrededor.  &lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;- &lt;/span&gt;¿Por ejemplo?  &lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; ¡Tú!  &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Rosario fue la primera que se sorprendió al decir tales palabras. ¿Cómo era posible que una mujer educada para nunca tener la iniciativa expresara deseos tan comprometidos? Ella siempre había permanecido a la espera de todo. Cuando iba a la Seguridad Social se conformaba con el médico que le asignaban. Cuando le ofrecieron el trabajo que ahora disfrutaba, no puso ningún tipo de condiciones. Cuando se enamoró perdidamente del policía que patrullaba la zona, y que de vez en cuando se paraba a charlar con ella, nunca se le ocurrió hacérselo saber. Y lo peor de todo, es que la mala pécora de Berta, también le echó el ojo, pero ella sí que había sabido cazar al policía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Tampoco podía olvidar la vez que el joven e inexperto -que todo hay que decirlo- Roberto le dio el primer beso de su vida, ella no había opuesto resistencia; lo malo es que el muchacho no repitió con ella, yendo a hacerlo con la chica más insulsa del barrio. ¡Pero qué habría visto en ella!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Y cuando Mario le propuso lo de vivir juntos, olvidándose de que ya tenía mujer además de los hijos subsiguientes, tampoco se negó; entonces, ¿por qué se deshizo todo antes de dejar siquiera que empezara?  Estaba claro que no podía seguir así. Alguna vez tenía que hablar ella en primer lugar. Y precisamente había elegido una noche como aquella para soltarse la melena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Raúl no paraba de mirar a la recién descubierta Rosario. No cabía duda, allí estaban los dos sin saber qué hacer. Y estaba claro que algo había que hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Un taxi vino a despertar a la pareja de su ensimismamiento. Raúl levantó la mano, ante la enorme decepción de Rosario. Galantemente cedió el paso a la dama y, una vez dentro, antes de indicar al conductor la dirección de destino, Raúl preguntó a la desconcertada Srta. Malpica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; ¿A tu casa o a la mía?   &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-4052224011739055078?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/4052224011739055078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=4052224011739055078' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4052224011739055078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4052224011739055078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/07/una-realidad-tangible-10-y-final.html' title='Una realidad tangible (10 y final)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TBkQGdRNbsI/AAAAAAAAAKk/celiU6VnHys/s72-c/20080725-taxi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-25680966738286850</id><published>2010-07-08T16:00:00.002+02:00</published><updated>2010-10-22T21:15:35.727+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (9)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TAdQ843hVEI/AAAAAAAAAKc/gG4BPtFTtLg/s1600/maletas.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 215px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TAdQ843hVEI/AAAAAAAAAKc/gG4BPtFTtLg/s320/maletas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478436478707127362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; Oye, Rosario, ¿y tú, cómo puedes aguantar durante tantos años la rutina de tu trabajo?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; Bien mirado, todo es rutina. Tú siempre escribes.  &lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; Sí, pero con variaciones. Además, mis obras se representan en diferentes teatros, con otros actores, público diverso. Ah, y no olvides lo de mis conferencias. Yo, como la gitana de la falsa moneda, aunque más modernizada, voy de aquí para allá utilizando cualquier bicho alado que se presente.&lt;/blockquote&gt;  &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; Sí, supongo que, vista desde fuera, mi vida puede parecer aburrida. Pero ¡qué quieres!Serán cosas del destino, digo yo.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Raúl, después de quedarse un rato en silencio y siguiendo  un sistema de hilación que tan sólo él podría explicarse, sorprendió a Rosario dando una nueva dirección a la agradable charla que ambos sostenían.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; ¿Sabes, Rosario? Es curioso pero, después de tantos éxitos, apenas sé lo que es disfrutar de la estabilidad de eso que llaman hogar y que se traduce en la posesión de una vivienda propia.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Ante el asombro de Rosario, Raúl le explicó lo que había sido el sueño de toda su vida. Tener una casa propia. No necesitar desplazarse más en la vida. Desde pequeño, sus padres, por los avatares del destino, se habían visto precisados a mudar de población quizá con excesiva frecuencia. Raúl, en su niñez, y luego en su adolescencia, nunca experimentó la permanencia del hogar, entendiendo éste como algo material, pues en su faceta, digamos espiritual, el hogar era algo que siempre llevaban a cuestas sus padres y hermanos, abuela incluida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, cuando el cabeza de familia consiguió asentarse de forma definitiva, y para sorpresa del propio Raúl, una vez comprobó que -transcurrido un tiempo prudencial- nadie empaquetaba maletas, empezó a sentir una especie de desasosiego que todavía ahora, en su ya más que sobrepasada madurez, seguía experimentando. Quizá fuera aquella necesidad de continuo cambio lo que le hacía mantener las maletas en el lugar más accesible de su casa de Madrid, y lo que le había obligado a variar de domicilio cada cierto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, la necesidad de un sentimiento de permanencia le obligaba a llevarse consigo, cada vez que una nueva mudanza amenazaba con desestabilizar la rutina de Raúl, el eterno sillón, de suave tejido, del que nunca se separaba. Ya había necesitado varias tapicerías nuevas, pero, por mucho que variara el diseño, lo acogedor del tacto permanecía inalterable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raúl estaba en vena. Las confidencias se habían desatado, y la necesidad de materializar los pensamientos y darles vida con su aliento, le hizo hablar y hablar, en una especia de monólogo de Shakespeare del que Rosario era el público inherente a cualquier representación que se preciara de algún valor. Raúl explicó cómo la insatisfacción que le causaba el sedentarismo recién adquirido de su familia le llevó a forjar en su imaginación mil y una aventuras que, con el paso del tiempo, fueron dibujando los folios que caían en manos del insatisfecho joven. En su mente surgían todas las vidas que a él le hubiera gustado vivir. Pronto, hasta la noches se llenaron de sueños conscientes; sueños que luego quedaban impresos en nuevas páginas. Así empezó su carrera y así descubrió su vocación.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt; ¿La de escritor? &lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Preguntó Rosario, creyendo haber dado en el clavo.  &lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;- &lt;/span&gt;La de vividor.  &lt;/blockquote&gt;Y Raúl silabeó cuidadosamente la palabra. Vividor en su más amplio sentido. Ya joven llegó a la conclusión de que él no reunía todas las características que podrían conducirle a llevar, en la realidad, las mil y una vidas que su fogosa inmadurez imaginaba. Escribir, interpretar. Esas dos facetas culturales atraían su atención. Por supuesto, una familia como la suya no iba a propiciar la carrera de actor teatral para uno de sus hijos, así que, decidió aceptar aquello que le ofrecieran con tal de que no le quitasen lo esencial: su fértil imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-25680966738286850?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/25680966738286850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=25680966738286850' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/25680966738286850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/25680966738286850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/07/una-realidad-tangible-9.html' title='Una realidad tangible (9)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/TAdQ843hVEI/AAAAAAAAAKc/gG4BPtFTtLg/s72-c/maletas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-217240781161148919</id><published>2010-07-01T17:00:00.007+02:00</published><updated>2010-10-22T21:17:12.714+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (8)</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;DESDE LUEGO QUE el cielo había elegido un mal momento para acabar con los devastadores efectos de la sequí&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q4_OairAI/AAAAAAAAAKU/-reJt0Ruxgk/s1600/restaurants3_b.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 274px; height: 190px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q4_OairAI/AAAAAAAAAKU/-reJt0Ruxgk/s320/restaurants3_b.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473062106014329858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a. Justo en el momento en que la pareja salía del local y emprendía un agradable paseo, unas nubes que con toda seguridad, en el caso de que pudieran verse, eran negras, descargaron todo su disgusto sobre ellos.    Rosario tenía la costumbre de acudir al trabajo sin la compañía de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;l coche que reservaba para un número muy escaso de desplazamientos. El tráfico y los problemas de aparcamiento habían decidido a la mujer a disponer de su automóvil como de un objeto de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; museo que se exhibe a los amigos de vez en cuando, y se somete a revisiones periódicas para certificar su existencia. En cuanto a Raúl, él siempre se había negado a presentarse a un examen para demostrar que estaba igual de capacitado que los demás para matar a pobres viandantes que circularan desprevenidos por las calles de la ciudad.  Así las cosas, sólo quedaban dos soluciones, o cogían un taxi, o se metían en el local contiguo y dejaban que el tiempo transcurriera entre conversación y sorbos de placentera bebida hasta que la intensidad del aguacero fuera disminuyendo. Y fue esta segunda opción la que ganó la partida.    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El establecimiento que les serviría de refugio era uno de tantos cuya mejor calificación podría encerrarse en la palabra "cutre". Francamente, Rosario no hubiera hecho ascos a que el director y autor teatral que la acompañaba se dejase los cuartos en uno de esos lugares donde casi hay un camarero por persona, pendiente hasta el extremo de cada una de las necesidades del cliente que le hubiera sido adjudicado. Era cierto que la entrada en semejante tugurio obedecía a la precipitada decisión de continuar juntos, decisión propiciada por la intensa lluvia, pero ya era lástima no encontrarse al lado de una elegante sala de fiestas. Además, volver al lugar donde escasos minutos antes habían sido despedidos con estudiadas sonrisas parecía en cierto modo humillante. Por otra parte, con más frecuencia de la deseada por sus acompañantes, Raúl Padierna disfrutaba mucho de semejantes establecimientos, fuente de inspiración para él, debido a los extraños personajes que solían albergar. En fin, bien pudiera suceder que la noche pasada allí con Rosario Malpica sirviera a Raúl Padierna de punto de arranque para una nueva y, por descontado, aplaudida obra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Con el discurrir de la noche, las confidencias iban menudeando entre la pareja. Ya no se trataba de avasallar al otro con un sinnúmero de cuestiones que en alguno de los casos podían considerarse hasta impertinentes. Tampoco tenían necesidad de relatar sus propias frustraciones utilizando un tono superficial a modo de coraza defensiva. No; entre ellos se había establecido un ambiente que destilaba un cierto calor de hogar que hacía que las palabras se enlazaran unas con otras buscando el regazo de aquel o aquella que escuchaba. Desde luego que la vida nunca para de dar sorpresas. ¿Quién podría imaginar que los más íntimos pensamientos pudieran ser compartidos con alguien con el que sólo nos une, en principio, el hecho de participar de una misma naturaleza humana?  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Raúl hablaba con gusto. No se sentía obligado a hacerlo, y eso era lo que facilitaba su locuacidad. Además, comprendía que la compañía de aquella noche no buscaba nada de él, y que ambos se conformaban tan sólo con pasar un buen rato juntos. Los dos llevaban caminado mucho por la vida y, finalmente, habían descubierto el placer de los encuentros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Rosario Malpica había asistido a demasiados altercados en el teatro, en muchos de los cuales el apasionado Padierna participaba sin ningún tipo de límite pudoroso, como para que el afamado autor y director tuviera que andarse con remilgos ahora, semejando algo parecido a un dios del Olimpo o bien a un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;enfant terrible&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, según los casos. Sólo tenía que dejarse llevar por la solicitud de la noche y mostrarse tal cual era; ella no iba a exigirle más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: trebuchet ms;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="JUSTIFY"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-217240781161148919?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/217240781161148919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=217240781161148919' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/217240781161148919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/217240781161148919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/07/una-realidad-tangible-8.html' title='Una realidad tangible (8)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q4_OairAI/AAAAAAAAAKU/-reJt0Ruxgk/s72-c/restaurants3_b.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3793129118309631055</id><published>2010-06-25T17:41:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:17:34.879+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (7)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Durante los pri&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q0XICIEfI/AAAAAAAAAKM/rIHGhu69i4I/s1600/interrogaci%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 199px; height: 199px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q0XICIEfI/AAAAAAAAAKM/rIHGhu69i4I/s320/interrogaci%C3%B3n.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473057019060031986" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;meros  años de su empleo  consideró que pronto conocería   al  hombre que le  haría desear traer  hijos al mundo; claro que, por   muchas  ilusiones  que ella albergara,  fue dándose cuenta de que éstas   caían en  saco  roto cuando se  enfrentaban con la realidad. Sus amigas  se  casaban y   ella seguía  siendo la eterna maravilla para las  visitas, y  la nunca   deseada como  perpetua compañía. Y aunque los  ardores de su  corazón no  se  apagaran,  sí lo hizo la manifestación  externa de tanto  fuego. Lo  que  menos podía  imaginarse es que veinte  años después de su  único  romance en  serio,  alguien vendría a  alegrarle la madurez. Pero  como  no todo iba a  ser  bueno, lógic&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;o era  pensar que algo oscuro  encerraba  tan hermosa   relación, y ése algo  era otra mujer legítimamente  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;comprometida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  con el   susodicho y  dos sucesores en el árbol genealógico.  Bueno, al  menos  había   contribuido en ese tema tan morboso del  adulterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando  Rosario  dio  por terminada la larga relación de su  vida, y sin  solución  de  continuidad,  lanzó al escritor una serie de  preguntas que  nadie se   habría atrevido a  hacerle, así, a bote pronto.  ¿Por qué se  había   permitido estrenar su  obra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El vergel de la  prosperidad&lt;/span&gt;? ¿Es que  no se   daba cuenta de que era  la peor obra jamás  escrita desde... (y  ahí   nombró a uno de los autores  más detestados por  ella)? ¿Lo hizo  por   dinero? ¿Es que no tenía otra  cosa mejor que  ofrecer? Por otra  parte,   ¿a qué venía aquello de dar  opiniones sobre  cualquier tema?  ¿Acaso  se  creía el hombre más sabio de  la Tierra? Y sin  dar tiempo a  que el   pobre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Padierna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   se recuperase, la  taquillera volvía  a atacar sin  piedad. ¿Cómo era   posible que, una vez  alcanzada la  celebridad, tan  merecida según el   parecer de muchos, no se  decidiera a  ayudar a los  nuevos valores?  Era  bien sabido que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Sr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Padierna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   ahuyentaba a  cualquier escritor  en ciernes que se atreviera a   acercarse  a él. ¿No  le daba vergüenza  comportarse de una forma tan   inhumana?   Las  preguntas eran tan  directas que no había manera de   obviarlas. Raúl   consideró seriamente  que la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Srta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Malpica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   tenía una  habilidad especial   para el periodismo. Claro que aquella   mente albergaba  un terrible   defecto: no parecía muy dispuesta a   someterse a las  directrices de   nadie para elaborar sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;personalísimos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   interrogatorios, y  eso,   &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;probablemente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, dificultaría su  carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sorbo y sorbo, el  pobre   asediado iba elaborando  respuestas, así  como estrategias, para  salir de   aquel cerco que podía  estropearle la  noche.    El camarero les  miraba   con atención. No  todas las noches se  veía a una pareja que no se   pasaba  el brazo por  encima del hombro -o  bien por la cintura y demás   partes  apetecibles  del cuerpo- del que  se encontraba al lado. Y lo que   más  extrañaba al  pobre hombre eran  las reiteradas peticiones de copas  de   vino. ¿Pero  era posible que en  un lugar así alguien pidiera algo  tan    tradicional? Y menos mal que  había conseguido endosarles uno de  marca,    porque por ellos bien  recibido hubiera sido el más peleón de  todos.  ¿De   dónde habrían  salido aquellos dos seres tan extraños al  local?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt; (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3793129118309631055?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3793129118309631055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3793129118309631055' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3793129118309631055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3793129118309631055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/05/una-realidad-tangible-7.html' title='Una realidad tangible (7)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_Q0XICIEfI/AAAAAAAAAKM/rIHGhu69i4I/s72-c/interrogaci%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5445428832968035258</id><published>2010-06-18T13:18:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:17:52.556+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (6)</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tú, al menos, tienes la experiencia   de saber lo que es  tener a un  ser amado esperándote en casa.  &lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Quién   te asegura a ti que  no era  yo el que esperaba?  &lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿En los tres   matrimonios?  &lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¡En los tres!   -respondió el maestro de éxito teatral con   una aprendida dosis de   resignación.  &lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Está visto que no supiste   escoger.  &lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¡Desde luego! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La  noche se derrama&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_K1-3lHxzI/AAAAAAAAAKE/_EqfXxTOf6E/s1600/Vinos_por_cop.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 245px; height: 184px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_K1-3lHxzI/AAAAAAAAAKE/_EqfXxTOf6E/s320/Vinos_por_cop.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472636588884739890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ba como el alcohol por   las gargantas de la parej&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a,  y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;la  conversación  p&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;arec&lt;/span&gt;ía no languidecer.   Raúl&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Padierna e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;staba muy  interesado en la vida  de aquella mujer a la   que durante tantos años sólo  había visto  despachar entradas e intentar   cuadrar las cuentas, algo  que, según  co&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ntaban por ahí, no le salía   demasiado bien. No podía dejar  de  someterla a ciertos tópicos y, de   acuer&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;do con ellos, había imaginado   la vida de Rosario, como la de la   eterna solterona sin ninguna  aventura  amorosa que salvara de la rutina   la estrechez de su vida.   Pero se  equivocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad; ella&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; no se   había casado tres veces,  como él. Una  en Madrid, otra en Lisboa, y   otra, cediendo a los gustos  exóticos de la  tercera mujer que se llevaba   honradamente a  la cama, en Lahore.  Por supuesto que sobre su cama se   habían tumbado más cuerpos, pero  ésos no pudieron alcanzar el   calificativo de legales. Rosario Malpica, sin   embargo, había   experimentado el amor en más ocasiones de las que su   acompañante de   aquella noche podía haber imaginado. Claro que una cosa   era disfrutar   del sentimiento y otra mu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;y distinta asistir a su   realización. Para   hacer honor a la verdad, el segundo caso se había  dado  en muy contadas   ocasiones: exactamente dos. La primera tuvo  lugar  cuando ella contaba   veinte años. Para la segunda debieron  transcurrir  bastantes años más, y   a los cuarenta cedió nuevamente a  los impulsos  primaverales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosario&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   Malpica estaba decidida a hablar. Para  ello no  tuvo más que beberse   otra copa, después de las dos  primeras, y echar un  vistazo al ambiente   que los rodeaba. Por el  flanco derecho, parejas  enroscadas   besuqueándose con escaso rubor. Por el  izquierdo, más parejas    enroscadas. Al frente, y como para dar un  toque de c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ontraste, un grupo    de mujeres solas que, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;probablemente,  suspiraba por estrechar los brazos    del otro grupo de hombres solos  que se encontraban en el otro extremo  y   que les dirigían miradas  libidinosas sin que, ni ellos ni ellas,    lanzaran una pierna delante  de la otra y se decidieran a cambiar el    ritmo de la noche. Ante tal  espectáculo, la lengua de Rosario se desató,    provocando el agrado de  su pareja nocturna. Y es que, después de tres    meses de tener que  hablar con todo el que le circundara sobre  cualquier   tema  imaginable, escuchar la voz de la taquillera constituía  todo un    placer. Ésta le contó su vida con la habilidad de una gran  novelista.  En   cada pasaje de la misma incluía algún nuevo matiz; unos  capítulos    resultaban más propicios para el humor, otros para la melancolía,  otros incitaban más a la    reflexión; y cualquiera de ellos mantenía el interés de  Raúl Padierna.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosario le habló de la escasa vistosidad de su cuerpo,  no sólo de la    cintura, piernas o precisos atributos femeninos, sino de  su rostro. Ella    nunca había sido guapa, y no era la única en  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;considerarse  falta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;de   atractivo pues, para certificar su opinión,  nadie ponía los  ojos en   ella. De todas formas eso no le impidió dar  rienda suelta a  su   imaginación y verse correspondida en sus afectos  por todo muchacho  en el   que ponía ella sus núbiles ojos.  Eso sí, para que  algún elemento del  sexo   contrario respondiera de forma efectiva a sus  reclamos hubieron  de   transcurrir veinte años desde su nacimiento. Y  como recordaba  ahora,   entre sorbo y sorbo de vino rojo como la sangre,  fue bonito  mientras   duró; claro que no le hubiera importado nada que  la  materialización de   su aventura amorosa se prolongara un poquito más   de lo que lo hizo aquella primera. En   fin, ¡qué se le iba a hacer!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre desengaño y   desengaño, su padre, que   tenía un amigo, que a su vez tenía otro amigo   bien relacionado en el   Candilejas, consiguieron entre unos y otros  un  puesto con el que podría   ganarse la vida la joven Rosario. Y ya  que  los príncipes escaseaban, y   los azules muchísimo más, se dedicó a  la  honrada empresa de ganarse las   habichuelas día tras día,  despachando  las entradas que conducían a   mundos mágicos, si no más  bonitos que el  suyo real, al menos distintos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5445428832968035258?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5445428832968035258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5445428832968035258' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5445428832968035258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5445428832968035258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/06/una-realidad-tangible-6.html' title='Una realidad tangible (6)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S_K1-3lHxzI/AAAAAAAAAKE/_EqfXxTOf6E/s72-c/Vinos_por_cop.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-7570914145453222425</id><published>2010-06-11T12:30:00.005+02:00</published><updated>2010-10-22T21:18:19.998+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (5)</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y tú eres de aquí, Rosario?  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Sí. Soy uno de  esos raros &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;especímenes&lt;/span&gt;  que escasean en la capital. Yo  nací en el Foro.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pues eso debe  imprimir carácter. Yo no tengo la  experiencia de la  patria propia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;serte&lt;/span&gt; sincera, Raúl, ése es un  tema que nunca me  ha interesado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Rosario recalcó bien el tuteo, así  como el nombre  propio. Ya antes de  salir de su eterno cuchitril se había  pertrechado  con sus armas de  matar, y no estaba dispuesta a desfallecer  ahora. &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-_XXH0iHoI/AAAAAAAAAJ8/2YdDajwfDZQ/s1600/copa-de-vino.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 171px; height: 204px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-_XXH0iHoI/AAAAAAAAAJ8/2YdDajwfDZQ/s320/copa-de-vino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471828864514793090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Raúl dudaba. No  sabía si lo más conveniente era hablar de él, o  bien  interesa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;rse por  la vida de ella, pues ambas estrategias encerraban  sus  propios  riesgos; si se decidía por lo primero, podría ser  considerado  como un  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;inveterado&lt;/span&gt; ególatra, algo que no ayudaría mucho al   engrandecimiento de  su buena imagen; pero si, por el contrario, se   decidía a internarse  por los caminos que le condujeran a la vida privada   de su compañera,  su simple interés podría &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;tergiversarse&lt;/span&gt; y terminar   siendo considerado  como una vergonzosa intrusión en zona prohibida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En estas   dudas estaba  cuando Rosario decidió entrar al quite. Desde luego que   ella estaba  dispuesta a no perder la oportunidad que se le ofrecía de   disfrutar  con la compañía de un hombre como Raúl &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Padierna&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y es   cierto eso  de que actualmente vives solo?  &lt;/blockquote&gt;La pregunta, así, de sopetón,   dejó a  Raúl sin posibilidad de respuesta. Apenas reconocía a la   taquillera  del Candilejas. Parecía mentira lo que podía conseguirse con   un simple  cambio de escenario. Si no conseguía otra cosa, al menos se   llevaría  nuevas ideas teatrales de aquella noche. Cuando la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;inventiva&lt;/span&gt; se   le  resistiera, cambiaría a sus personajes de escenario, y seguro que  la   intensidad de la historia resurgiría nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pues sí. Ya ves.  Vivo   solo. ¿Y tú?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y eso por qué?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Cómo que por qué?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Que por  qué   vives solo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pero bueno, Rosario, ¿es que tú no contestas a las    preguntas que te hacen?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pues según me convenga. Pero es que yo    pregunté primero.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¡&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Ah&lt;/span&gt;! Eso es muy cierto, muy cierto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y bien?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Bien qué?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Lo de la soledad. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Francamente, ni yo mismo   lo  sé. Supongo que derroché demasiadas ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Probablemente&lt;/span&gt; lo   que  ocurra es que tres matrimonios sean demasiados.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Quizás.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Y   ninguno,  demasiado poco -reflexionó Rosario en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Nunca te   casaste?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;  No.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y por qué?  &lt;/blockquote&gt;Rosario se quedó mirando el color del   escaso vino  que quedaba en su vaso. La respuesta exigía la suficiente   elaboración  para no ser considerada por su acompañante como la   resignada solterona,  ni la diablesa &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;rompecorazones&lt;/span&gt; que, ¡para qué   engañarse!, nunca había sido.   &lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Pues, la verdad, yo tampoco tengo   respuesta. &lt;/blockquote&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Si se habían decidido  por el camino de las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;confidencias&lt;/span&gt;, se   hacía evidente que estaba  resultando un completo fracaso. Ninguno de   los dos daba respuestas. Y lo  más grave no era el que no quisieran   darlas, sino algo mucho más  patético, que no conseguían encontrar las   razones, por más que  rebuscaban en su interior. Quién podía saber el   porqué de las cosas;  éstas simplemente eran y, se pusiera uno como se   pusiera, se hacían  inamovibles.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-7570914145453222425?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/7570914145453222425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=7570914145453222425' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/7570914145453222425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/7570914145453222425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/06/una-realidad-tangible-5.html' title='Una realidad tangible (5)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-_XXH0iHoI/AAAAAAAAAJ8/2YdDajwfDZQ/s72-c/copa-de-vino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-8215234798049811351</id><published>2010-06-04T18:00:00.005+02:00</published><updated>2010-10-22T21:18:59.220+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (4)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La  taquillera del Candilejas llevaba allí  casi tanto tiempo como los  cimientos del teatro. Nunca había tenido otra  ocupación que aquella, y  su ambiente laboral se reducía a un pequeño  cuchitril y un muchísimo  más reducido cuadrilátero de vidrio que la  ponía en contacto con el  público. Cuando quería ampliar el escenario de  su actuación, se  introducía en el patio de butacas, y allí, en un  rincón, se dejaba  ensoñar por los mil y un problemas que actores,  mejores y peores, se  dedicaban a exhibir ante un público ávido de  emociones.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-76euVdvxI/AAAAAAAAAJ0/6YbgLMaYDYE/s1600/BujazanTaquilla.JPG"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 224px; height: 219px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-76euVdvxI/AAAAAAAAAJ0/6YbgLMaYDYE/s320/BujazanTaquilla.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471586003042811666" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y tú no te  aburres de estar aquí todos los días, Rosario?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pues a  veces sí, y a veces no.  Pero es que no consigo vencer la costumbre de  comer todos los días, y  como no tengo ningún tío rico en América, pues  ya ve, Sr. Padierna...,  quiero decir, Raúl...&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y nunca has pensado en  cambiar de trabajo?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Tanto como cambiar de trabajo no, pero sí en  cambiar de situación. La  idea que yo tenía es que alguno de esos actores  guapísimos se fijaría  en mí y me pondría piso; pero ya ves, yo creo que  ni se han enterado de  mi existencia, porque si no, es que no se  comprende, ya que con mi  planta...&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Padierna admiraba el humor de  aquella mujer ajada que sabía  sonreír a la vida.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Eso te pasa por  pensar en actores guaperas.  Tenías que haberte conformado con algún  viejo director. Todavía estás a  tiempo, mujer. Inténtalo. Te ofrezco la  oportunidad de conquistarme.   &lt;/blockquote&gt;Rosario no pudo contener una carcajada que  lanzó sin ningún tipo de  recato. Ni él ni ella sabían la verdad que  podían encerrar las palabras  antes dichas, pero la posibilidad de tomar  una copa fuera del  Candilejas no era una idea del todo mala.  Los dos  cogidos del brazo,  como las parejas de las películas antiguas, salieron a  respirar el aire  de la noche madrileña.&lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raúl  Padierna  había acudido muchas veces a lo largo de su vida al  Candilejas, unas  veces lo había hecho como simple espectador, mientras  que en otras  ocasiones se había establecido una intensa relación  laboral. Y qué decir  de Rosario Malpica. Ella también lo frecuentaba.  En realidad lo de ella  había sido una relación mucho más frecuente,  aunque nadie podría  asegurar si más intensa. Sin embargo, en el espacio  que ocupaban  aquellos años, ninguno de los dos había salido nunca a  tomar una copa  juntos. Por supuesto un encuentro semejante era del todo  impensable. ¿A  quién se le podría ocurrir que un autor de éxito  pusiera sus ojos en una  humilde taquillera? El efecto contrario, aunque  fuera sólo en la  imaginación, sí que se daba, la experiencia lo  demostraba, pero una cosa  era el deseo, y otra muy distinta que éste se  hiciera real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años,  los desengaños y sabe Dios qué otras  zarangainas habían obrado para que  Raúl Padierna se insinuara. La  verdad es que ni siquiera se había  insinuado, lo único que había hecho  era abrir un poquito más la puerta  de su intimidad y lanzar algo así  como un reto al que la coquetería que  la señorita Malpica albergaba en un  extremo oblicuo de su corazón no tardó  en responder. A sus años, ya  poco le importaban los convencionalismos;  lo único que quería era  disfrutar de algo, y había que admitir que, por  mucho que rondara los  setenta, el tal Padierna seguía teniendo una  distinción que no  conseguía aplacarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;(...)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-8215234798049811351?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/8215234798049811351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=8215234798049811351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8215234798049811351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8215234798049811351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/06/una-realidad-tangible-4.html' title='Una realidad tangible (4)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-76euVdvxI/AAAAAAAAAJ0/6YbgLMaYDYE/s72-c/BujazanTaquilla.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-1938727228892451534</id><published>2010-05-28T18:11:00.005+02:00</published><updated>2010-10-22T21:20:02.690+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (3)</title><content type='html'>&lt;div face="trebuchet ms" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;LLEGADA LA NOCHE, dirigió sus  pasos hacia el  teatro do&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2aNG5RYzI/AAAAAAAAAJs/qd2H3nc9KVg/s1600/teatro2.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 224px; height: 224px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2aNG5RYzI/AAAAAAAAAJs/qd2H3nc9KVg/s320/teatro2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471198672304825138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nde había quedado representándose su última obra, de gran éxito  según se había augurado desde el principio. La gira americana, que  interrumpiera el contacto con la materialización de su obra, había  supuesto, entre otras cosas, una especie de liberación. Durante casi un  año se las había tenido que ver, día tras día, con unos papeles que no  conseguían reflejar adecuadamente el alcance de sus sueños. Luego había  venido todo aquello de las discusiones con empresarios teatrales,  productores, actores, tramoyistas, limpiadoras, periodistas, agentes y  demás calaña, que algunas veces suponían un problema añadido a su  maltrecha psicología. Ahora, al regreso, quería comprobar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;in situ&lt;/span&gt; los  resultados de su obra creadora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Para ello no se le ocurrió nada mejor  que acercarse a la taqu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;illa del teatro. No quería abusar de su condición de autor y  director de la obra en cartel, y le hacía ilusión comprar un entrada  que le permitiera el acceso al local. Con esa voz socarrona que de forma  instintiva le surgía cuando se dirigía a Rosario, la taquillera del  Candilejas, le pidió una, si es que a aquellas alturas de la noche  todavía podía hallarse algún hueco en el graderío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:180%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:180%;"  &gt;-&lt;/span&gt;Para usted se  fabrica, Sr. Padierna &lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;rió de buena gana la mujer, excesivamente  maquillada, y a punto de franquear la frontera que aún la  mantenía en la cincuentena-. De todas formas, no hay necesidad de que se  deje los cuartos aquí. ¿Por qué no utiliza la entrada de artistas ?  -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿De verdad cree usted que me he ganado el derecho a entrar por ella?   &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Raúl Padierna era así. No acababa de creerse que se encontraba entre los  hombres de letras a los que se les paga por serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro del  local, se dispuso a disfrutar de la obra, sin agriarse el carácter  buscando defectos a diestro y siniestro. Pero lo cierto era que no hacía  falta buscarlos, porque allí estaban ellos sin necesidad de tener que  escudriñar demasiado. ¿Qué habían hecho con su obra? ¿Para tal fiasco  había tenido que bregar durante todo un año en completa soledad, había  luchado contra todo tipo de obstáculos entre el siguiente medio año,  había despertado varias veces su maltrecha úlcera mientras duraron los  ensayos,  y había tenido que soportar estoicamente las angustias del  maldito estreno con sus ulteriores consecuencias, puestas en la palestra  por medio de diversas críticas de mejor o peor tono?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor, y mucho  más el director, estaba realmente enfurecido. Aquellos actores y  actrices que tres meses atrás celebraban los aciertos de su guía, se  habían confabulado contra él y añadían morcilla tras morcilla a un texto  tan cuidado como el suyo. Nada de lo que en un principio dijera había  quedado indemne. El espíritu de la obra se había volatilizado y Raúl  Padierna consideró seriamente que ni el paso de un huracán podría haber  causado tantos destrozos sobre sus trabajados folios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enfado iba  subiendo en tan gran escala que, poniéndose en pie, se lanzó furioso al  exterior. El acomodador -que de acuerdo con su función, pero cambiando  algo las tornas, se encontraba acomodado en uno de los sofás de la  entrada- quiso contemporizar con el autor y, ofreciéndole un cigarrillo,  le dirigió una sonrisa de satisfacción a la que unió alguna que otra  palabra.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Todo un éxito, Sr. Padierna, todo un éxito. Ya se lo decía yo.&lt;/blockquote&gt;A Raúl sólo le faltaba llorar, pero demasiado había sufrido en la  vida como para que las lágrimas secas se reblandecieran precisamente  ahora. Así que se conformó con lanzar una mirada llena de fuego  devorador a su complaciente interlocutor, quien, no sabiendo qué hacer,  se volvió al sofá que lo esperaba impasible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Un éxito! Pero un éxito  de quién. ¿Del autor? ¿Del director? ¿De aquel atajo de traidores que,  creyendo ennoblecer el arte, se habían permitido tergiversar toda la  obra?  Como en tantas otras ocasiones pasadas, Raúl se acercó a Rosario,  la taquillera, arrastrando consigo ese gesto de guerrero vencido tan  hecho a su medida.  &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Y qué, Rosario, qué le parece esta amputación?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Qué quiere que yo le diga, Sr. Padierna? He visto la obra alguna que  otra vez, y lo único que puedo decirle es que nunca es la misma. ¡Me  gustaría saber cuál de ellas es la que escribió usted!&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; -&lt;/span&gt;¡Vergonzoso!  Uno se ausenta durante unos momentos, y a su vuelta, ¿qué se encuentra?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Perdone que le contradiga, pero esos momentos de los que usted habla,  creo que fueron tres meses.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;¡Y eso qué importa! ¡Qué más dará un  minuto más o un minuto menos!&lt;/blockquote&gt;La combinación del enfado con el humo del  tabaco provocaron una pertinaz tos que congestionó el rostro del vejado  autor.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;No le vendría mal seguir la moda y dejar de fumar, Sr.  Padierna. Fíjese lo mal que le sienta.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Oiga, Rosario, y digo yo ¿por  qué no apea al tratamiento? Hace muchos años que nos conocemos y es que  no hay forma de que me llame Raúl. ¡Con lo bonito que es mi nombre!&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;/span&gt;Pues no sé. Supongo que son los efectos de una educación trasnochada.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Venga mujer! Que mucho ha llovido en esta tierra para que usted no  se decida a saltarse alguna que otra norma. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Rosario no estaba muy  segura de tener la capacidad de olvidar tantos años de tratamiento, pero  prometió que lo intentaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-1938727228892451534?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/1938727228892451534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=1938727228892451534' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/1938727228892451534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/1938727228892451534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/05/una-realidad-tangible-3.html' title='Una realidad tangible (3)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2aNG5RYzI/AAAAAAAAAJs/qd2H3nc9KVg/s72-c/teatro2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-2154764376843857770</id><published>2010-05-21T17:00:00.006+02:00</published><updated>2010-10-22T21:21:23.188+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (2)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;El recién llegado echó &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2UMSTr2MI/AAAAAAAAAJk/2z1s1CQuRjw/s1600/madrid.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 244px; height: 230px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2UMSTr2MI/AAAAAAAAAJk/2z1s1CQuRjw/s320/madrid.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471192061118765250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;un ojo a un lado y luego el otro hacia el  flanco contrario para espiar la posibilidad de que los periodistas,  ansiosos de noticias, estuvieran allí, al acecho, para pedirle alguna  que otra opinión. Ya estaba acostumbrado. Sin embargo, la situación  escandalosa de la política del país los debía tener a todos reunidos en  puntos estratégicos del gobierno de la nación, porque ni un meritorio de  la agencia de noticias más rastrera se acercó a solicitarle ni siquiera  la hora. Por una parte le agradó la ausencia de masas para recibirlo;  pero, en su fuero interno, un no sé qué &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;de orgullo herido iba  arrastrándose por sus entretelas. En fin, resultaba evidente que el  viejo asuntillo de la vanidad aún no había sido completamente vencido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Un taxista parlanchín fue el encargado de llevarle a su casa. El  trayecto desde el aeropuerto a ésta estuvo plagado de comentarios  sobre el mal estado de la circulación, la nefasta incidencia de la  sequía, la escandalosa subida de la gasolina, y un sin fin de temas al  uso. El viajero se limitaba a asentir, ante el evidente disgusto del  taxista a quien parecía contrariarle mucho el hecho de que los que se  sentaban a su espalda no manifestaran deseos de formular argumentos que  contradijeran los suyos. Pero es que Raúl Padierna venía cansado. Ocho  horas de vuelo y tres meses de conferencias quitaban las ganas de  discutir al más vindicativo de los seres del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, la  llave se resistía a abrir la cerradura. ¿Por qué le tenían que ocurrir  estas cosas a él? Todo el mundo era perfectamente capaz de introducir el  metálico instrumento en la rendijita dentada, obteniendo con tan  sencillo movimiento la esperada apertura; todos, menos él. Como una  constante más de su vida, la llave se negaba a girar suavemente,  retardando su entrada en el apartamento, y negándole el goce que  experimentaba al arrellanarse en su cómodo sillón de tela, frente a la  luz de la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El famoso inconveniente de la discrepancia horaria  tuvo efectos demoledores en su cansado estado y, a los pocos minutos de  entrar en el edificio, dormitaba, apoyada su oreja derecha sobre el  tejido suave de su querido sillón. Cuando despertara, la tortícolis le  recordaría que no era bueno cabecear sin el apoyo de un mullido colchón,  pero ahora sus sueños lo llevaban por rutas menos agotadoras que su  reciente gira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raúl Padierna era de esos hombres que en su juventud  habían creído que no tendrían tiempo para nada si no se daban prisa en  actuar, y a la materialización de sus sueños dedicó los primeros años de  su vida. Ahora que sobrepasaba en demasía los sesenta, las cosas no le  parecían tan inmediatas, y se tomaba todo con una calma que hacía  desesperar a quienes manejaban el aspecto mercantil de sus correrías.     Después de dormir, repuesto ya de su anterior cansancio, decidió  dedicar parte de su tiempo a disfrutar de alguna que otra hora de  soledad. Pero, desgraciadamente para él, el sonido del teléfono parecía  dispuesto a frustrar sus planes. Menos mal que los reflejos seguían  funcionándole a las mil maravillas porque, cuando iba a ceder a su  impulso y ya se inclinaba para hacerse con el auricular, giró en redondo  y dejó que el contestador automático cumpliera con su deber. No le  apetecía interrumpir el curso de sus pensamientos. Si alguien quería  hablar con él, tendría que posponer su deseo el tiempo suficiente para  que Raúl se hiciera con la dosis de soledad necesaria a su subsistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumplido el trámite del sillón, se imponía estirar las piernas fuera  del domicilio. Pasear por las calles de su barrio lograba equilibrar sus  contradictorios instintos gregarios y anacoretas. Cada cierto tiempo se  paraba a departir con el del kiosco de prensa, con la panadera de la  esquina, o bien con diversos vecinos de los que no sabía nada en lo que a  su vida privada se refería, pero que derrochaban sociabilidad a  raudales.    Era un hecho incontestable. Raúl Padierna había regresado  al hogar.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: trebuchet ms;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-2154764376843857770?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/2154764376843857770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=2154764376843857770' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2154764376843857770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2154764376843857770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/05/una-realidad-tangible-2.html' title='Una realidad tangible (2)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2UMSTr2MI/AAAAAAAAAJk/2z1s1CQuRjw/s72-c/madrid.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-4919786064776766510</id><published>2010-05-15T17:33:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:23:16.531+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una realidad tangible'/><title type='text'>Una realidad tangible (1)</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:180%;" &gt;R&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;aúl Padierna por fin pisaba tierra cristiana, como diría él, agotado&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2OKtAXWHI/AAAAAAAAAJc/9CuLIwKPOmU/s1600/serv_aviones.jpg.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 241px; height: 172px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2OKtAXWHI/AAAAAAAAAJc/9CuLIwKPOmU/s320/serv_aviones.jpg.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471185436855982194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; de tanto ir y venir. La aventura americana había resultado excesiva para su longeva naturaleza. Todavía se preguntaba qué veían de interés en él, para que todas aquellas universidades y círculos culturales le invitaran a perorar durante un tiempo -establecido de antemano, eso sí-, sobre las más heterogéneas ideas; desde el enfrentamiento generacional, hasta las connotaciones de las ideologías políticas en la literatura, pasando por el mundo postmoderno y la elegancia de las mujeres orientales. Realmente resultaba ridículo que, simplemente por haber tenido suerte en el mundo editorial, así como en el teatro, sus opiniones fueran constantemente requeridas.    Raúl Padierna estaba más que harto de tener que dar su opinión sobre cualquier tema que se presentara. El estatus de oráculo nunca había sido deseado por él, pero la vida, una vez más, le jugaba una de sus gracias, y ahí estaba el celebrado Padierna apechugando con la suerte que le había tocado en la ruleta del destino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Durante su gira cultural había tenido ocasión de escuchar todas las variaciones que el idioma español podía ofrecer. Acentos suaves con ritmo de bolero, indolentes por efecto del calor, guturales, profundos, seseantes; parecía increíble que una misma lengua pudiera sufrir tantas y tan numerosas modificaciones. Y a todo esto, la Real Academia empeñada en dirigir los destinos del lenguaje. Claro que, en contrapartida, el pueblo llano no quería saber nada de sus indicaciones y mucho menos de tener que estar todos cortados por el mismo patrón, así que si la Real Academia no les tenía en cuenta a ellos, pues...  peor para la Academia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Todo hay que decirlo, el salto que diera Raúl Padierna a la zona anglófila de tan vasto continente le había ofrecido una nueva variedad de acentos españoles y, en su opinión, poca palabra inglesa. Diera la impresión de que la pureza de la raza sajona se encontrara en uno de sus estadios de mayor peligro y, a aquellas alturas del siglo XXI, no tener algún ancestro hispánico se veía como algo inusual. Para Raúl Padierna, defensor de los valores latinos, la derrota del Albión en sus secuelas americanas era algo digno de ser celebrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Desde luego que el paso del tiempo podía deparar cosas buenas y otras menos buenas, por no llamarlas simplemente malas. Por ejemplo, y en otro orden de cosas, ahí estaba el asunto de los aviones. Era indiscutible para el bueno de Padierna que lo de esos mecanismos alados ya no tenía la gracia de antes. En tiempos pasados, pero no tan lejanos como más de uno pudiera suponer, resultaba extremadamente placentero aquello de ir bajando suavemente las escalerillas que se adosaban a la puerta del aeroplano y, así, emular al tan preciado invento, aterrizando poco a poco, peldaño a peldaño, hasta lograr pisar la tierra deseada. Ahora, de todo eso no quedaba nada, y las famosas escalerillas que viajaban durante todo el día  a lo largo del aeropuerto, habían sido reemplazadas por hoscos y aburridos túneles que alejaban al pasajero de cualquier contacto directo con la pista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Una vez que el avión tomara tierra y que los pasajeros fueran debidamente desembarcados, Raúl Padierna debía enfrentarse al numerito de las maletas. Cuando se pudo hacer con las dos que llevaba, quedó gratamente sorprendido al comprobar que, por una vez, éstas llegaban con él al mismo aeropuerto. Sin duda se había vencido todo un desafío: que la organización funcionara con él, pues una de las constantes de sus numerosos viajes había sido la ineludible pérdida del equipaje. Para el itinerante Raúl, tales desapariciones suponían un misterio que todavía no había conseguido desentrañar. Cuando hablaba con otros asiduos clientes de compañías aéreas, ninguno de ellos admitía haber tenido la experiencia repetida que sufría él. ¿Se trataría, pues, de algo exclusivamente personal? Fuera como fuera, el hecho es que ya se había acostumbrado a las constantes desapariciones, y era algo sabido que, cada vez que debía embarcarse en un nuevo monstruo de las alturas, Raúl Padierna preparaba dos maletas con contenidos parejos en previsión de posibles percances.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-4919786064776766510?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/4919786064776766510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=4919786064776766510' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4919786064776766510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4919786064776766510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/05/una-realidad-tangible.html' title='Una realidad tangible (1)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/S-2OKtAXWHI/AAAAAAAAAJc/9CuLIwKPOmU/s72-c/serv_aviones.jpg.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-8823320753266323303</id><published>2010-04-09T19:59:00.012+02:00</published><updated>2010-10-22T23:39:45.714+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas sobre otros autores'/><title type='text'>"The Noticer": un hermoso regalo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();}  catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Q14bw7wOG_M/S7779w1SbeI/AAAAAAAABx0/eSyqS16FD7g/s1600/noticer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 307px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Q14bw7wOG_M/S7779w1SbeI/AAAAAAAABx0/eSyqS16FD7g/s400/noticer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458076836918619618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Soy una persona que, a la luz de múltiples  experiencias vividas que confirman esta idea, no creo que existan las casualidades, sino que  todo obedece a razones. Y en esta Semana Santa volvió a demostrarse una  vez más este principio en mi  vida. ¿En qué manera? En la  forma de un bello regalo. Alguien me hizo llegar un libro que, sin duda alguna, necesitaba leer. El libro se titula &lt;a href="http://www.edicionesluciernaga.com/es/llibre/the-noticer_11599.html"&gt;"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://www.edicionesluciernaga.com/es/llibre/the-noticer_11599.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;THE NOTICER"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, escrito por &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://www.andyandrews.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Andy Andrews&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, y me gustaría hablar aquí de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Curio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;samente,  al preguntarme quien me lo envió si lo aceptaba o lo rechazaba, una vez  aceptado por mí y estando a la espera de su recepción, nos dimos una vuelta mi marido y yo por una  librería (¡cómo no!), y allí vimos muchos ejemplares del mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Al día siguiente o a los dos días, llegó  el ansiado regalo. En la librería decidí no entretenerme con él; al fin y  al cabo había aceptado que alguien me lo hiciera llegar y pensé que era  mejor esperar al momento de su recepción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando llegó a casa, antes de leer la portada, la  contraportada, las opiniones de todo el mundo y demás,  decidí iniciar el primer capítulo y ver qué me sugería a mí. Y lo que me  sugirió fue belleza llena de sabiduría. ¡Me gustó tanto el inicio del libro! Me fascinó la maestría del  autor para aunar lo que podría denominarse como libro de autoayuda, con  una extraordinaria forma de relatar conectada con la verdadera  literatura. Tanto es así que le dije a mí marido si podía leer el inicio y decirme qué pensaba de él.  Bueno, aunque me lo dijo luego con palabras, realmente fue muy explícito  con su acción; empezó a  leer.... y siguió leyendo... y siguió leyendo. ¿Hace falta alguna  explicación más?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No sé realmente por qué el título del libro no  ha sido traducido, aunque  puedo imaginarlo (de hecho he visto por ahí alguna traducción que no le  hace justicia al contenido real del libro). De cualquier manera, pienso  que es un error, puesto que al ver este título uno piensa inmediatamente  que está escrito en inglés y, por tanto, muchos puede que lo descarten si no han oído antes hablar  de él. Es verdad que justo debajo del título, unas frases en español nos  pueden alejar del error, pero para eso hay que ponerse a leerlas, y quien sencillamente echa un  ojillo por encima de las mesas donde se exhiben las últimas novedades puede que no se detenga a tanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El título, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"The Noticer"&lt;/span&gt;, no alude a lo que un hablante de lengua  española podría entender como una gran noticia en el periódico, etc., etc. Nada de eso; nos habla de algo mucho más profundo y difícil  de explicar; de hecho, puede que sea ésta la razón de no haberlo  traducido: la dificultad para encontrar una sola palabra adecuada en nuestro idioma. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Noticer&lt;/span&gt; alude a alguien que es  capaz de percibir y desentrañar más cosas de las que en principio pueden  verse; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;the noticer&lt;/span&gt; es el que "nota", el que  "percibe" otras formas de entender las situaciones. Por ejemplo, podemos  encontrarnos con alguien que  se muestra muy distante y extraer de ello nosotros la conclusión de que  se trata de una persona orgullosa y prepotente; sin embargo, aquel que  es capaz de percibir más allá de lo aparente, puede darse cuenta del  miedo que tiene esta persona a ser rechazada, a no responder a las  expectativas, etc.,  y que es ese miedo el que le hace poner una barrera  que puede ser muy  malinterpretada por quienes se acerquen a él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Q14bw7wOG_M/S779il9wBRI/AAAAAAAAByM/o7EPluY7ixY/s1600/Image2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 356px; height: 102px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Q14bw7wOG_M/S779il9wBRI/AAAAAAAAByM/o7EPluY7ixY/s400/Image2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458078569168110866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y de eso trata &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Noticer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, de  alguien que es capaz de  percibir, de desentrañar varios puntos de vista aprendiendo de ellos y,  por tanto, de modificar situaciones. En definitiva viene a contestar a esa máxima que nos dice que si nos  encontramos siempre con los mismos problemas sin  solución, puede que sea, entre otros factores, porque seguimos  encarándolos de la misma manera en vez de verlos bajo otra &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;perspectiva&lt;/span&gt; que nos permita modificar y  solucionar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El libro, en  mi opinión, merece la pena. Es una lectura fácil y corta, pero que  puede alargarse y profundizarse a la manera de otros libros en  apariencia pequeños pero cuyas enseñanzas no paran de sorprendernos cada  vez que los leemos, como son "El Principito", de  Antoine de  Saint- Exupèry, o bien "Juan Salvador Gaviota" de Richard Bach.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si  el lector, además de disfrutar, quiere ponerse a trabajar en los  principios que plantea el libro, haría bien en ir  a las últimas páginas  en las que bajo el epígrafe "Guía de lectura de The Noticer", se trabaja cada  capítulo con preguntas dirigidas a uno mismo con la intención de valorar  nuestras acciones bajo una nueva perspectiva que nos permita cambios  positivos en nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro ha sido editado en España por  la &lt;a href="http://www.edicionesluciernaga.com/www/luciernaga/es"&gt;Editorial  Luciérnaga&lt;/a&gt;. Además,los que estéis  interesados en este libro  podréis encontrar una páginaweb llamada "&lt;a href="http://www.thenoticerproject.com/"&gt;The Noticer Project&lt;/a&gt;", en  la que se plantea una especie de juego seguido por múltiples lectores,  a  fin de dilucidar quiénes han sido las cinco personas que más han  influido en la vida de cada uno y rescatar de esos recuerdos múltiples  enseñanzas. Añado un enlace más para aquellos que deseen seguir con el  tema y que se relaciona con &lt;a href="http://www.facebook.com/pages/The-Noticer-Project-en-castellano/285417589230?ref=ts"&gt;Facebook&lt;/a&gt;  en español.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="main"&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="search"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="main"&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="search"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Gracias, Juan S., por tu regalo; me ha resultado de  mucha utilidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="main"&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="search"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="main"&gt;&lt;span style="visibility: visible;" id="search"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-8823320753266323303?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/8823320753266323303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=8823320753266323303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8823320753266323303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8823320753266323303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2010/04/noticer-un-hermoso-regalo.html' title='&quot;The Noticer&quot;: un hermoso regalo'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Q14bw7wOG_M/S7779w1SbeI/AAAAAAAABx0/eSyqS16FD7g/s72-c/noticer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5510315460259238049</id><published>2009-12-15T18:10:00.002+01:00</published><updated>2010-10-22T21:14:39.677+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Quiénes somos los seres humanos - 1</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Muy poco&lt;/i&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhZMiP574I/AAAAAAAAAJE/koVc4kpmq7s/s1600/hombre+de+leonardo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhZMiP574I/AAAAAAAAAJE/koVc4kpmq7s/s320/hombre+de+leonardo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406669424545099650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;s niños de la edad de nuestro salvaje se encuentran tan desprovistos de conocimientos; y &lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;puede decirse que en todo lo que no se relaciona con su vida y su bienestar, se halla en la más profunda estupidez. Si no fuera por su figura humana, ¿qué lo distinguiría del simio? Los apetitos naturales ocupan toda su existencia. Es realmente un puro animal &lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;limitado a las simples sensaciones físicas; no posee nada&lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt; más allí; ¡qué inmensas barreras le separan de nosotros, qué camino le queda todavía por recorrer!” &lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estas palabras que Virey&lt;/span&gt;&lt;sup style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4581908096522948510&amp;amp;postID=5510315460259238049#sdfootnote1sym"&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; añade al informe de Bonnaterre sobre Víctor del Aveyron ponen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;el dedo en la llaga de un gran debate que ha sostenido la humanidad a través de los siglos y que, de alguna manera, aunque mucho más adormecida, todavía sostiene. ¿Qué es el ser humano? ¿Cuáles son las características que lo diferencian de las demás especies? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;En mi época de estudiante se nos decía que el ser humano era un &lt;i&gt;animal racional&lt;/i&gt;, mientras que el resto no eran más que &lt;i&gt;animales irracionales&lt;/i&gt;. Es decir, se hacía total hincapié en la importancia del &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;uso de la razón&lt;/span&gt;. Más adelante veremos un poco más en profundidad este asunto de la razón y de cómo es utilizada por los niños salvajes, pero ahora sigamos avanzando en las supuestas diferencias de nuestra especie con respecto del resto de seres vivos de nuestro planeta.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No sólo en la razón parecen observarse diferencias sino también en un rasgo físico que nos llena de orgullo: los seres humanos somos bípedos y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;caminamos erectos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. No estaría yo tan segura de que este rasgo nos diferenciara tanto. Al fin y al cabo ahí están las avestruces, sin ir más lejos, que son bípedas, aunque no parece que caminen totalmente erectas, eso sí. Pero tampoco pretendo competir con quienes han dedicado su vida a este estudio y han decidido establecer criterios diferenciadores; lo único que deseo es hacer ver que a veces nos sometemos a tantas d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ivisiones y subdivisiones, y a tanta y tanta terminología, que nos encerramos excesivamente en unos estrechos puntos de vista que no nos permiten avanzar en el verdadero conocimiento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;La posición erecta se considera la natural en el ser humano, pero &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhW3O263uI/AAAAAAAAAI8/vnADQD7Zt1Y/s1600/kamala8fs.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 201px; height: 251px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhW3O263uI/AAAAAAAAAI8/vnADQD7Zt1Y/s320/kamala8fs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406666859539521250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;no podemos olvidar la dificultad que entraña lograr la marcha sobre ambas piernas. Si observamos el aprendizaje de nuestros niños cuando intentan dar sus primeros pasos, comprobaremos la enorme dificultad que entraña esta tarea. En los niños salvajes, criados fuera de un entorno humano, no resulta descabellado pensar que su posición obedezca a la imitación con respecto a los animales con los que puedan convivir o bien a ese primer instinto en todo niño que le lleva a gatear y no a ponerse de pie. Sánchez Ferlosio, en los comentarios a los informes de Itard&lt;sup&gt;&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4581908096522948510&amp;amp;postID=5510315460259238049#sdfootnote2sym"&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;, cuenta que Kamala, criada entre lobos, tardó al menos tres años en aprender a caminar sobre sus dos piernas, y que además nunca lo hizo del todo bien.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero no sólo nos hace singulares esta forma de caminar, al menos entre los primates, sino que además el ser humano posee un misterioso instrumento que se considera absolutamente propio: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;el lenguaje articulado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Claro que esta característica tampoco sería definitoria pues actua&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;lmente se están haciendo enormes progresos en el lenguaje de los simios. A esto puede oponerse el que estos simios “aprenden” el lenguaje pero que no lo crean; sin embargo, también podría decirse que lo que aprenden es “nuestro lenguaje” y no el suyo propio. Como curiosidad, no estaría de más mencionar los misteriosos cantos de las ballenas que, de acuerdo con los estudios realizados hasta ahora, cambian de tiempo en tiempo viniendo a significar cosas distintas. ¿Podemos seguir asegurando que el lenguaje sea totalmente humano? El inglés, el francés, el español, sí lo son; pero ¿son estos los únicos lenguajes?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y así, cada c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ierto tiempo aparecen unos seres a los que llamamos “salvajes” que hacen temblar los cimientos en los que basamos nuestra esencia. Muchos de ellos parecen no razonar, algunos caminan a cuatro patas y para colmo no hablan. ¿Son por eso inhumanos? El que no razonasen de acuerdo con nuestra cultura no quiere decir que no lo hicieran. Que hubieran aprendido a caminar a cuatro patas, tampoco demuestra mucho; al fin y al cabo ya hemos visto que a nuestros pequeños hay que forzarles para que se pongan sobre sus dos piernas, cosa que hacen con mucha inseguridad, no lo olvidemos. Y por último, el asunto del lenguaje; si nunca habían oído hablar a nadie y si no tenían a nadie que compartiera un mismo sistema de comunicación, ¿cómo podían desarrollar esta facultad? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El hombre siente la necesidad de encontrar respuestas a unas preguntas fundamentales: quién&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://boj.pntic.mec.es/jgomez46/psia10.htm"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 258px; height: 172px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhahS8I6uI/AAAAAAAAAJM/mhiV71h2VmU/s320/1978+Koko+el+gorila+que+habla+%28foto%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406670880724544226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; soy, de dónde vengo y adónde voy. A partir de ahí busca su lugar en el universo y, creo que desgraciadamente, lo hace de manera jerárquica; es decir, asignando una mayor preeminencia a unos seres sobre los otros. Y ya que es él quien &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;escribe su propia historia, decide situarse en el más alto escalón de toda esa jerarquía. Pero ¿es necesaria la búsqueda de ese lugar? A lo mejor ése es el gran &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;p&lt;/i&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;ecado&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; de la humanidad: la vanidad. ¿Por qué tiene que importarnos tanto ser más o menos? Lo realmente importante es &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;ser, &lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;y con la mayor dignidad posible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="font-family: trebuchet ms;" id="sdfootnote1"&gt;  &lt;p class="sdfootnote" align="justify"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4581908096522948510&amp;amp;postID=5510315460259238049#sdfootnote1anc"&gt;1&lt;/a&gt;  Los textos de Virey pertenecen al libro de Harlan Lane, &lt;i&gt;El niño  salvaje del Aveyron, &lt;/i&gt;publicados por Alianza Editorial en 1984.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote2"&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="sdfootnote" align="justify"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4581908096522948510&amp;amp;postID=5510315460259238049#sdfootnote2anc"&gt;2&lt;/a&gt;  Itard, Jean:&lt;i&gt; Víctor de l’Aveyron&lt;/i&gt;, con comentarios de  Rafael Sánchez Ferlosio. Alianza Editorial, Madrid, 1982.&lt;/p&gt;&lt;p class="sdfootnote" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="sdfootnote" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="sdfootnote" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5510315460259238049?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5510315460259238049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5510315460259238049' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5510315460259238049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5510315460259238049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/12/quienes-somos-los-seres-humanos-1.html' title='Quiénes somos los seres humanos - 1'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SwhZMiP574I/AAAAAAAAAJE/koVc4kpmq7s/s72-c/hombre+de+leonardo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3627246972060450046</id><published>2009-12-07T19:30:00.003+01:00</published><updated>2009-12-07T19:40:44.947+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros blogs'/><title type='text'>¡¡¡Gracias, Gata Coqueta!!!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Mi querida amiga, &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: verdana;" href="http://www.blogger.com/profile/16287497819936861534"&gt;GATA COQUETA&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, desde su blog &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: verdana;" href="http://lagatacoqueta.blogspot.com/"&gt;"La Gata Coqueta"&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, me ha hecho un precioso regalo lleno de todo su afecto. Se trata de la publicación en su blog de un art,ículo sobre un libro escrito por mí hace tiempo y que le había regalado para que lo leyera en algún momento si le apetecía. Y no sólo lo leyó, sino que le gustó, así me lo hizo saber, y además decidió hablar del mismo en su blog. ¡¡¡Gracias, linda amiga!!! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El título del artículo ya es para agradecerlo; si pincháis en él podréis acceder al mismo: &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: verdana;" href="http://lagatacoqueta.blogspot.com/2009/12/un-libro-en-blanco-es-de-necios.html"&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un libro en blanco es de necios, cubierto de letras de sabios&lt;/span&gt;. La Gata Coqueta"&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3627246972060450046?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3627246972060450046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3627246972060450046' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3627246972060450046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3627246972060450046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/12/gracias-gata-coqueta.html' title='¡¡¡Gracias, Gata Coqueta!!!'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-7294811059323622036</id><published>2009-11-30T12:10:00.002+01:00</published><updated>2010-10-22T21:24:13.196+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Tres Casos en Particular: 3 - Genie</title><content type='html'>&lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   H3 { margin-bottom: 0.11cm }   H3.western { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   H3.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 13pt }   H3.ctl { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }  -&lt;/style--&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"  &gt;&lt;u&gt;Genie&lt;/u&gt;&lt;/span&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aunque su nombre verdadero no es &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genie"&gt;Genie&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, es así como podemos conocerla, salvaguardando así tanto su propia intimidad como la de sus familiare&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s. La historia que nos ocupa se remonta al año 197&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuykivOi8II/AAAAAAAAAIc/XasYAZjJFhA/s1600-h/Genie-4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 197px; height: 197px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuykivOi8II/AAAAAAAAAIc/XasYAZjJFhA/s320/Genie-4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398870970010366082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;0 cuando el caso de Genie salió a la luz pública. Cualquiera diría que se trataba de un guión de cine,  pero desgraciadamente no era así sino que constituía un hecho real. Genie, una niña entonces de 13 años, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;había sido confinada en una habitación durante casi toda su vida. Este des&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;cubrimiento se hizo en Los Ángeles (Estados Unidos) y si fue posible hacerlo, la causa tenemos que encontrarla nuevamente en la violencia. Parece que tras una violenta discusión con su marido, la madre de Genie, una mujer con graves problemas visuales, tuvo que solicitar la ayuda de asistentes sociales. Y así se descubrió todo. Podemos imaginar la sorpresa de quienes atendieron a esta muchachita que a sus trece años aún usaba pañales, andaba con extraordinaria dificultad y no sabía hablar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si la historia hasta aquí no fuera lo suficientemente espeluznante, a medida que se hicieron más averiguaciones el horror alcanzó mayor importancia. La niña había sido mantenida en comple&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;to aislamiento en una habitación, sentada en una silla que hacía las veces de orinal y sin recibir ni calor humano ni lenguaje que acompañara su soledad; según relató ella misma mucho más&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; adelante, tenía que estar en completo silencio pues al menor ruido su padre la pegaba sin contemplaciones. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Las causas que la habrían llevado a tal confinamiento no están claras. El padre, antes de responder a la justicia, decidió quitarse él mismo la vida y dejar una nota diciendo que el mundo no comprendería. Y es verdad, el mundo no puede comprender cómo se pueden llegar a tales extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuykXdXekaI/AAAAAAAAAIU/ra8zSdOYwYU/s1600-h/genie-2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 210px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuykXdXekaI/AAAAAAAAAIU/ra8zSdOYwYU/s320/genie-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398870776237429154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Algunos piensan que la niña era retrasada de nacimiento y que por ese motivo se la mantuvo alejada de la sociedad (como si eso pudiera constituir una justificación); sin embargo, ta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;mbién se especula con la posibilidad de que Genie no fuera bien recibida por su padre que deseaba monopolizar a la esposa. Para venir a añadir más dudas sobre el asunto, según algunas informaciones se dice que existieron d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;os hermanitos anteriores a Genie que murieron prematuramente, y que un tercero vivió con su abuela&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; por un tiempo hasta que ésta murió y hubo de regresar con sus padres naturales. Genie, la cuarta hija, tuvo que soportar la dura prueba del aislamiento. Puede que la&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; verdad se encuentre en el proceso judicial que se siguió, o puede que no, pues tengo que admitir que no he tenido acceso a esas fuentes. De cualquier manera, sean cuales sean las causas, lo cierto es que nos encontramos en pleno siglo XX, con una niña que reúne&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; todas las características de los llamados “niños salvajes”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;A partir del momento de su descubrimiento, todo el mundo estaba ávido de conocer cuáles eran las capacidades de la niña y si ésta podría ser o no recuperable para la sociedad. Aun con el conocimiento de los supuestos errores cometidos por quienes nos habían precedido en este tipo de situaciones, da mucha pena decir que volvieron a cometerse exactamente los mismos. Como dice el refrán,  el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Yo no sé si es el único, pero lo que sí está claro es que tropieza no dos, sino múltiples veces, y lo que sucedió con Genie tras la larga serie de descubrimientos de niños salvajes es un dramático recordatorio de este refrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suyn5P7HP3I/AAAAAAAAAIk/S5f_s3nZxJU/s1600-h/Genie-3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 268px; height: 201px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suyn5P7HP3I/AAAAAAAAAIk/S5f_s3nZxJU/s320/Genie-3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398874655279234930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Psicólogos, psiquiatras, lingüistas, educadores, todo el mundo apareció a la ayuda de la niña. ¿Ayuda he dicho? Ojalá fuera así, pero, aunque no voy a entrar en consideraciones sobre los motivos que cada uno tenía (pues eso nadie, ni los mismos protagonistas muy probablemente, puede conocerlos con seguridad), lo que parece muy claro es que no se ofreció una ayuda del todo conveniente. Sí, por supuesto que muchas personas tuvieron buenas intenciones (no creo que todas, pero sí algunas); pero las buenas intenciones no son suficientes. Quizá había demasiadas personas encargadas de decidir cuáles serían los pasos a dar y eso hizo que todo adquiriera más los tintes de un concurso a ganar que de una realidad humana que superar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Genie fue pasando de mano en mano. Hasta estuvo adoptada por un matrimonio compuesto por uno de los psicólogos que la trataba y por su mujer, especializada en el desarrollo humano. P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ero para la administración (vamos a llamar así a cualquier institución que se hace cargo del programa o proyecto, pues eso es lo que era Genie para ellos, un “proyecto”) no estaba satisfecha con los resultados obtenidos ni con la forma de presentarlos. Nadie quería a un Víctor del Aveyron, sino que se estaba a la búsqueda de una nueva Helen Keller. Genie se convirtió en una presa por la que todos se debatían pero probablemente por no demasiado loables motivos.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si las cosas ya no iban lo suficientemente mal, otro asunto vino a complicarlas aún más. La madre de Genie, declarada inocente de abusos cometidos contra su hija, reclamó la custodia de la ya entonces jovencita. Quien no había sido capaz de cuidarla cuando más lo necesitaba, podía hacerlo ahora en opinión de los tribunales. Genie pasó a vivir, por espacio muy breve, con su madre; pero clar&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suyo--a9tiI/AAAAAAAAAI0/eTYBToZDMB4/s1600-h/Genie+con+su+madre.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 221px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suyo--a9tiI/AAAAAAAAAI0/eTYBToZDMB4/s320/Genie+con+su+madre.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398875853171832354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;o, convivir con una joven de sus características no podía ser tarea fácil, así que nuevamente pasó por otros “hogares” hasta el que ocupa en la actualidad, una casa para adultos que no pue&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;den valerse por sí mismos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los abogados de la madre (no sé si para conseguir notoriedad o por creer realmente que defendían algo justo) iniciaron un proceso contra las instituciones científicas, alegando que habían valorado más los estudios científicos que el bienestar de la niña y reclamando las compensaciones oportunas. Ante esta petición de compensaciones econímicas, uno tiene que plantearse otra vez si más que le interés de la joven, no se valoraría en exceso el puro y duro asunto económico; da la impresión de que todo el mundo quería obtener algo: prestigio, renombre, dinero... ¿Y Genie? ¿Qué pasaba con ella, con sus propios intereses?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El dinero para su readaptación cesó y todos aquellos logros que la “niña salvaje” había ido consiguiendo con mucho esfuerzo fueron desapareciendo sin piedad, lo que lleva a pensar que las compensaciones pretendidas no se lograron porque probablemente ni siquiera estaban en el punto de mira.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Recuerdo una película titulada &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Charly"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Charly&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, basada en la novela de Daniel Keyes, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;"Flores para Algernon"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;,  en la que se cuenta una historia que nos puede servir para valorar ésta de Genie. Charly, un deficiente mental, con la ayuda de un tratamiento recientemente descubierto puede salir de ese estado y desarrollar toda su inteligencia. Se trataba de un experimento con muy buenas perspectivas; pero -siempre hay un pero-  los efectos del tratamiento no eran duraderos y así, poco a poco, Charly se retrotrae a su origen. Lo dramático es que en un principio lo va haciendo de manera consciente. ¿Alguien puede no darse cuenta de los parecidos entre estas dos historias?   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: center;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;*   *   *   *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;A diferencia de Tarzán o de Mowgli, seres extraordinarios que fomentan nuestro sentido del romanticismo, a estos niños nuestra civilización sólo les tiene reservado un segundo abandono si no demuestran que son superdotados según los propios esquemas dictados por nuestra sociedad. Disfrutamos mucho más con unos personajes de leyenda que conviviendo con los seres limitados de la realidad. Creo que es hora de que todas esas personas abandonadas reciban al menos nuestro mayor respeto y reconocimiento. Respeto por quienes son; reconocimiento por la ayuda que nos han prestado pues, gracias a mostrarse de una manera tan genuina, se ha podido reconsiderar la educación de sordomudos, deficientes o autistas. Los errores cometidos con ellos han abierto muchos caminos a nuevas enseñanzas. Ya es hora de que no sólo agradezcamos el esfuerzo de quienes con sus observaciones ampliaron las posibilidades de progreso humano a quienes las tenían limitadas, sino que volvamos nuestros ojos también a quienes se sometieron a tales observaciones.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-7294811059323622036?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/7294811059323622036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=7294811059323622036' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/7294811059323622036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/7294811059323622036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/11/tres-casos-en-particular-3-genie.html' title='Tres Casos en Particular: 3 - Genie'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuykivOi8II/AAAAAAAAAIc/XasYAZjJFhA/s72-c/Genie-4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-881412870351479771</id><published>2009-11-16T18:49:00.001+01:00</published><updated>2010-10-22T21:24:36.989+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Tres Casos en Particular: 2 - Helen Keller</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Helen Keller&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p face="trebuchet ms" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify; font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La historia de &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Helen_Keller"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Helen Keller &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;se hizo muy popular en nuestro país tras el estreno de la película que relata su vida y a la que en España se le dio el título de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temaskeller.htm"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El milagro de Anne Sullivan&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Son muchos los factores que diferencian su caso de otros tratados en este libro, y uno muy importante, casi me atrevería decir que el principal, es que, a pesar de su aislamiento sensorial nunca estuvo abandonada por la sociedad; así ella misma cuenta, por ejemplo, cómo de niña se le enseñaban a realizar diferentes tareas domésticas como podía ser la&lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt; de doblar la ropa, etc., y que participaba del cariño y de los juegos con los componentes de su familia y amigos. Por tanto, si bien su mundo te&lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;nía que ser muy peculia&lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;r, no sufrió esa &lt;/span&gt;&lt;span  lang="es-ES" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;separación que venimos observando en los demás casos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxsovLto1I/AAAAAAAAAHs/RMv9VW3ajOg/s1600-h/Hellen+Keller+ni%C3%B1a.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 191px; height: 233px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxsovLto1I/AAAAAAAAAHs/RMv9VW3ajOg/s320/Hellen+Keller+ni%C3%B1a.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398809500426543954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Helen Keller&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; nació en los Estados Unidos, concretamente en Alabama, el 27 de junio de 1880, pero casi dos años más tarde una enfermedad que hizo peligrar su vida le dejó &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;importantísimas secuelas; paulatinamente fue perdiendo la vista y el oído (se supone que cuando contaba unos 5 años es cuando entró por completo en ese estado que le dio notoriedad). En los libros que escribió relatando sus vivencias cuenta cómo podía recordar tenuemente algunas imágenes. También alguna que otra media palabra quedó en su oído y su laringe, pero poco a poco el olvido hizo mella hasta que pudieron ser recuperadas con la ayuda de su profesora, &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anne_Sullivan"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Anne Sullivan&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En Helen el anhelo de comunicación era tan intenso que, a pesar de todas las limitaciones que tenía, nunca dejó de buscar todo tipo de medios que la ayudaran a expresarse; en ello sin duda tiene una importancia decisiva su integración en un medio social afectivo. Ya vemos que, en la mayoría de los casos tratados, es precisamente el afecto lo que más se resiente, y esto nos llevaría a una conclusión: el hombre no sólo es animal social por naturaleza, sino que esta naturaleza tiene que basarse en un amor compartido para que pueda desarrollarse hasta el máximo de sus posibilidades).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suxy75pIJNI/AAAAAAAAAH0/KPGSkB2Kp88/s1600-h/Anne+y+Hellen.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 248px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suxy75pIJNI/AAAAAAAAAH0/KPGSkB2Kp88/s320/Anne+y+Hellen.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398816426721551570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tras los devast&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;adores efectos de su enfermedad, podemos imaginar que una familia amorosa como la suya hizo lo posible por buscar una solución y, después de multitud de palabras que no &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ofrecían esperanza de recuperación para Helen, cayó en manos de su madre la lectura de un l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ibro escrito por &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Charles Dickens&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;American Notes,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; en el que el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;escritor británico contaba los progresos de&lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Laura_Bridgman"&gt; Laura Bridgman&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, una niña ciega y sorda como Hellen. Siguiendo esta pista, los Keller solicitaron una entrevista con &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alexander_Graham_Bell"&gt;Alexander Graham Bell&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, a quien hoy conocemos más por ser el inventor del teléfono y bastante menos por su contribución a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;la enseñanza de los sordos (su propia mujer era sorda). Aquel encuentro iba a resultar muy provechoso para la pequeña H&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;elen pues fue Bell quien dirigió a sus padres hacia el director de la Institución Perkins, &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://www.afb.org/MyLife/book.asp?ch=P2Let15"&gt;Michael Anagnos&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, quien a su vez envió a &lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anne_Sullivan"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Anne Mansfield Sullivan&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; a la residencia de los Keller para ser la profesora de la niña. Todo esto sucedía en 1807, y a partir de entonces la vida de Helen Keller cambió para siem&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;pre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Además de todas las dificultades con las que se encontró Anne Sullivan, también hay que decir que halló un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a importante ayuda en ese deseo insaciable por comunicarse y por aprender que tenía la pequeña; un deseo que, a medida que pudo ir rasgando los velos que la tenían confinada en un mundo de silencio y de oscuridad, crecía más y más y a un mayor ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuyATdlFQPI/AAAAAAAAAH8/7lZVXHs6AAY/s1600-h/hellen.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 253px; height: 208px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuyATdlFQPI/AAAAAAAAAH8/7lZVXHs6AAY/s320/hellen.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398831125156413682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Con Helen se emplearon múltiples técnicas de comunicación, desde el uso de un sistema dactilográfico, hasta la lectura táctil de los labios, pasando por el braille; todo fue utilizado en su provecho, nada se descartó. En 1890 Mary Swi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ft Lamson intentó incluso enseñar a hablar a Helen ante el gran deseo que manifestaba ella, pero esta aventura no parece que tuviera el éxito deseado. Parece ser que toda su vida Helen tuvo considerables problemas para hacerse entender con el don de la palabra hablada, así que tenía que valerse de traductore&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s para dar las múltiples conferencias que la llevaron a lo largo de diferentes geografías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Podemos conocer lo que pensaba antes de poseer un idioma que le abriera las ventanas al mundo, así como su evolución posterior, de propia mano por su autobiografía &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;The Story of My Life&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; ("La historia de mi vida"), o por lo que entresacamos de otros de sus libros como por ejemplo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;The World I Live In&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; (El mundo en el que vivo) Si tenemos en cuenta que en demasiadas ocasiones se ha considerado a los niños salvajes como algo menos que humanos, ya que se suponía que seres sin lenguaje no podían utilizar el pensamiento, las informaciones que aporta Helen Keller en sentido contrario son altamente valiosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo los grandes logros de Helen fueron empañados a raíz de un malentendido. Como hemos dicho, Helen parecía incansable a la hora de progresar en todo lo que le permitiera comunicarse y así un día escribió un relato al que tituló &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;The Frost King&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Una vez publicado, fue acusada de pl&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;agio. Desgraciadamente así somos los humanos, parece que en lo único que estamo&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuyBmLgoVKI/AAAAAAAAAIE/qAC-RmKm7L8/s1600-h/Hellen+Keller+mayor+leyendo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 238px; height: 289px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuyBmLgoVKI/AAAAAAAAAIE/qAC-RmKm7L8/s320/Hellen+Keller+mayor+leyendo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398832546235045026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s dispuestos a fijarnos es en los errores mucho más que en los éxitos y así a punto estuvo de desplomarse la carrera ascendente de Helen Keller. Tras las indagaciones realizadas, se consideró que era muy probable que en sus primeros años de instrucción Helen hubiera leído esa historia y que ésta hubiera quedado en algún lugar de su memoria hasta que un día resurgió y la creyó propia. Hubo muchos que vieron en esto mala intención por su parte, en vez de pararse a considerar como normal el que ni siquiera ella hubiera sido consciente de la aparente copia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuyBmLgoVKI/AAAAAAAAAIE/qAC-RmKm7L8/s1600-h/Hellen+Keller+mayor+leyendo.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Debió de ser un acontecimiento muy triste para ella y que incluso pudo haberle infundido temor (no olvidemos que pertenecía a un mundo propio y que quienes la acusaban estaban en otro mundo que contaba con armas muy distintas a las que ella podía utilizar; el cruel aislamiento otra vez). Puede &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;decirse que perdió seguridad en su propia mente; por ejemplo, cuando nos relata en la historia de su vida los recuerdos de cómo veía antes de la enfermedad se pregunta si será verdad que lo recuerda o si más bien serán ensoñaciones basadas en lo aprendido mucho más tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-881412870351479771?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/881412870351479771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=881412870351479771' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/881412870351479771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/881412870351479771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/11/tres-casos-en-particular-2-helen-keller.html' title='Tres Casos en Particular: 2 - Helen Keller'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxsovLto1I/AAAAAAAAAHs/RMv9VW3ajOg/s72-c/Hellen+Keller+ni%C3%B1a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3108153937769410685</id><published>2009-10-30T10:34:00.001+01:00</published><updated>2010-10-22T21:24:56.195+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>Tres Casos en Particular: 1 - Victor del Aveyron</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   H1 { margin-top: 0cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: center; text-decoration: underline }   H1.western { font-family: "BankGothic Md BT", sans-serif; font-size: 16pt; font-weight: medium }   H1.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 16pt; font-weight: medium }   H1.ctl { font-family: "Tahoma"; font-size: 12pt; font-weight: medium }   H3 { margin-bottom: 0.11cm }   H3.western { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   H3.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 13pt }   H3.ctl { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tres casos en particular&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Me gustaría tratar de manera separada los tres casos que conformaron hasta el día de hoy mi interés por los “niños salvajes”. Los trataré cronológicamente; así, el primero será Víctor, seguiré con Helen Keller y por último mencionaré el caso de Genie. Más adelante analizaré distintos aspectos que han merecido importantes consideraci&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ones a la hora de observar la conducta de estos niños.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   H3 { margin-bottom: 0.11cm }   H3.western { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   H3.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 13pt }   H3.ctl { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;h3 class="western"  style="line-height: 150%;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Víctor del Aveyron&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temaspequenosalvaje.htm"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 216px; height: 226px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxoSYH2b5I/AAAAAAAAAHk/Kh4UOjmKRgk/s320/enfant+sauvage+-+truffaut.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398804718232694674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En los primeros días del año 1800, una Francia recién salida de un periodo de terror como el que supuso su revolución, se asombraba ante las noticias de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;un sorprendente descubrimiento: u&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n niño en estado salvaje había sido capturado e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n los bosques del Aveyron. A primera vista parecía que el muchacho desconocía lo que era la vida en sociedad. Según &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Itard"&gt;Jean Marc Garspard Itard&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, el niño había sido visto cinco años antes, pero en realidad la noticia que nos ha llegado de su primer avistamiento es de 1797 en Lacaune.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por lo que sabemos, este primer encuentro con los humanos no debió de ser muy agradable para él, pues a su captura (situación traumática sin duda) le siguió una exhibición en la plaza pública que tampoco debió de resultarle muy gozosa. Por supuesto el niño escapó, pero volvió a ser capturado al&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; año siguiente y entonces una nueva huida tuvo lugar. Por fin, en 1800, cuando el chaval debía contar con unos doce años volvió a ser llevado a la civilización para ser mantenido ya para siempre en ella; eso si exceptuamos pequeñas escapadas (o no tan pequeñas, una duró al menos quince días) o alguna que otra pérdida que le ocasionó no pocos disgustos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El muchacho caminaba torpemente, no hablaba; en fin, según nos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;cuentan, se comportaba casi como un animal. Curiosamente, había aprendido a asar patatas; si por asar entendemos ech&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;arlas a la lumbre y recogerlas casi al instante sin miedo a abrasarse. Probablemente esta técnica la habría aprendido en alguno de sus cautiverios anteriores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Un abad llamado &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_Joseph_Bonnaterre"&gt;Pierre-Joseph Bonnaterre&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, profesor de Historia Natural en la Escuela Central del departamento del Aveyron, hizo el primer informe que conocemos sobre él, y parece haberse tomado mucho interés en que fuera lo más preciso posible. Incluso, a pesar de las reclamaciones oficiales para que el niño fuera conducido a París, Bonnaterre se las ingenió para diferirlas lo máximo posible y así poder establecer un diagnóstico cierto. Por fin, Luciene Bonaparte exigió su traslado a la capital y así hubo de efectuarse.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxnUlsl39I/AAAAAAAAAHc/vhQXSeLOjM8/s1600-h/Pinel.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 203px; height: 280px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxnUlsl39I/AAAAAAAAAHc/vhQXSeLOjM8/s320/Pinel.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398803656724570066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En aquel tiempo, un médico llamado &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Philippe_Pinel"&gt;Philippe Pinel&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; había revolucionado el tratamiento de quienes tenían la desgracia de acabar en un manicomio. Pinel es considerado hoy en día como el fundador de la psicoterapia en Francia, antes llamada “medicina moral”. En contra de los usos llevados hasta aquel momento, Pinel quitó las cadenas a los alienados que atendía en el asilo de Bicêtre; además, clasificó las diferentes enfer&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;medades mentales y valoró el origen que éstas podían tener. Sin embargo, un hombre tan c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;apacitado emitió un informe de una dureza extrao&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;rdinaria sobre el que empezaba a ser c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;onocido como el “salvaje del Aveyron”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Desgraciadamente la perspicacia de Pinel pareció quedar nublada por sus prejuicios.    Por aquella época existían dos posturas encontradas; una, sustentada por &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Rousseau"&gt;Rousseau&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, defendía la existencia de unas características innatas en el hombre que le permitían desarrollarse de la mejor manera posible precisamente al estar alejado de la sociedad, esa sociedad considerada por muchos como madre de todos los males pero que, a lo largo de los tiempos, parece haber demostrado tener también sus cosas buenas, no lo neguemos. Para Rousseau, este hombre perfecto en su inocencia era “el noble salvaje”. Pero por supuesto existían también los que opinaban precisamente lo contrario. Y en medio de este debate surge de los bosques la figura del “salvaje del Aveyron”. Cuando Pinel vio la deplorable condición del niño concluyó precipitadamente que era un “idiota sin remedio”  (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hay que recordar que este término no se utilizaba con intenciones ofensivas sino clínicas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Para la emisión de este diagnóstico se basó en las comparaciones de este niño procedente de un medio totalmente desconocido con la conducta manifestada por sus pacientes deficientes mentales. Desgraciadamente, Pinel no tuvo en cuenta la ausencia de referencias com&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;unes que necesariamente tenían que inhibir al niño de dar determinadas respuestas consideradas normales en una sociedad que lleva muchos si&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;glos formándose y de cuyas normas sus miembros tienen un conocimiento bastante claro aunque éste les sirva en muchos casos para transgredirlas. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El hombre que concedió tanta importancia al origen de las enfermedades, no supo ver ese origen en un niño que no había contado con ningún contacto humano, o que, cuando lo había hecho, no siempre había sido realizado en las mejores circunstancias. Al leer el informe de Pinel, no puedo dejar de detectar una cierta antipatía, o al menos dureza, en lo que se relaciona con quien vendría a llamarse&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt; Víctor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. No veo allí apenas un ápice de compasión. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suxm4VfTVBI/AAAAAAAAAHU/T0PHvzp7Gm0/s1600-h/Itard.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 244px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suxm4VfTVBI/AAAAAAAAAHU/T0PHvzp7Gm0/s320/Itard.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398803171337524242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sin embargo, no t&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;odo el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;mundo podía estar de acuerdo con tan duro diagnóstico, y así un hombre que ejercía como médico en la Institución de Sordomudos de París consideró que el salvaje podía ser educado y que merecía la pena dedicarle un esfuerzo antes de simplemente considerarlo un deficiente mental sin más. Este hombre fue &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Itard"&gt;Jean Marc Gaspard Itard&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Y de esta manera se inició un proceso de recuperación del niño del Aveyron que sigue sorprendiendo en nuestros días.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Suxm4VfTVBI/AAAAAAAAAHU/T0PHvzp7Gm0/s1600-h/Itard.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;señora Guérin&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; fue encargada por la administración del cuidado del niño y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Jean Marc Itard&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; se dedicó a su educación así como a realizar las observaciones y los estudios que pudieran aumentar el saber científico de los progresos humanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Aunque son muchos los que valoran los trabajos de Itard, no es menos cierto que también cuenta con detractores; entre ellos, aquellos que lo consideran un mero oportunista que buscó un hecho singular para conseguir relevancia en su profesión. Yo no estoy tan de acuerdo con esa valoración. Es verdad que Itard, tras cinco años dedicados al entrenamiento del niño y no obteniéndose los éxitos esperados, abandonó esta labor; pero no podemos juzgar una situación de la que desconocemos los pormenores. Itard intentó que el niño no fuera abandonado (luego lo veremos con más detalle), pero no lo consiguió.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Lo verdaderamente triste de esta historia es que aparentemente se “rescató” a un niño de una vida salvaje para intentar conseguir de él la figura del “superhombre” (o del “noble salvaje”,  si nos atenemos a la terminología de Rousseau) que todo lo puede y todo lo sabe. Desgraciadamente, en su desarrollo sólo se tuvieron en cuenta los fracasos; por el contrario, los logros fueron (y aún lo son) considerados como hechos normales que el niño tenía que conseguir; al fin y al cabo, se estaba pagando un dinero para que se rehabilitara, lo menos que podía era realizar su trabajo cumplidamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;La novedad fue pasando de moda y ya nadie quería luchar con la monotonía de un ser que no parecía fuera a mostrar nada espectacular al mundo. Víctor vivió su vida al lado de la señora Guérin, una mujer a la que la posteridad no creo que le haya dado todavía el puesto que le corresponde, y a la edad aproximada de 40 años murió aparentemente en el olvido de aquellos que habían puesto demasiadas expectativas en su educación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SutO4eUSVAI/AAAAAAAAAHM/T1OO17oPPc0/s1600-h/Victor_of_Aveyron.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 235px; height: 295px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SutO4eUSVAI/AAAAAAAAAHM/T1OO17oPPc0/s320/Victor_of_Aveyron.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398495310451463170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una de las &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;grandes preguntas que permanecen sin respuesta es por qué Víctor vivió solo en los bosques como un salvaje. En el examen médico que se le practicó se mencionan las múltiples &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;cica&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;trices que tenía en todo su cuerpo; algo nada raro teniendo en cuenta la vida que tuvo que llevar y su lucha por su subsistencia en un paraje inhóspito. Pero existía una cicatriz que destacaba sobre las demás y que incluso puede verse claramente en el grabado que se le hizo. Se trataba de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;una cicatriz profunda en el cuello cuyo origen tenía que provenir de un objeto cortante. El estudio de esa cicatriz hizo pensar que aquella criatura había sido amenazada de muerte, pero ¿por quién y por qué? Dadas las limitaciones que fueron observándose en el muchacho, algunos pensaron que se trataba de un niño retrasado de quien su propia familia quiso desprenderse y que decidió abandonarlo en el bosque a una muerte segura tras haberlo intentado degollar, y muy probablemente, dándolo ya por muerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;No sabemos por qué Víctor sufrió tan malos tratos, pero no podemos olvidar un hecho que parece pasarse demasiado por alto. En el periodo que va desde 1789 a 1799, Francia vivió uno de los momentos más violentos de toda su historia. Por la edad que Víctor tenía cuando fue llevado a París (doce o trece años en 1800), queda muy claro que su nacimiento y desarrollo tuvo lugar precisamente en los años más duros de la Revolución Francesa. Las barbaridades que se cometieron en aquel espacio y en aquel tiempo superan la imaginación de cualquiera de nosotros, así que ¿no podría ser Víctor una víctima de aquella circunstancia histórica? Yo creo que es algo que bien merece ser valorado como una posibilidad.  &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3108153937769410685?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3108153937769410685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3108153937769410685' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3108153937769410685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3108153937769410685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/10/tres-casos-en-particular-1-victor-del.html' title='Tres Casos en Particular: 1 - Victor del Aveyron'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SuxoSYH2b5I/AAAAAAAAAHk/Kh4UOjmKRgk/s72-c/enfant+sauvage+-+truffaut.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5527255031968946985</id><published>2009-09-29T18:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:25:18.609+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>¿Quiénes son los "Niños Salvajes? - Continuación</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt }   H3 { margin-bottom: 0.11cm }   H3.western { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   H3.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 13pt }   H3.ctl { font-family: "Arial", sans-serif; font-size: 13pt }   P { margin-bottom: 0.21cm }   A.sdfootnoteanc { font-size: 57% }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;h3 class="western"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_de_Hamel%C3%ADn"&gt;&lt;u&gt;Pedro el Salvaje&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El primer caso que voy a mencionar es el de un muchacho de unos doce años encontrado en los bosques de Hamelin, Alemania, en 1724 o 1725 (las fechas no coinciden). Antes de continuar con esta historia me gustaría significar algo que me resulta sorprendente y es la dificultad de datar cualquier acontecimiento; incluso para los más recientes existen fechas dispares, y no sólo en   temas tan peculiares como éste sino en cualquier asunto que desee abordarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Volviendo al personaje de Pedro, parece ser que caminaba a cuatro patas y se movía por los árboles como si de una ardilla se tratara. Además, su alimen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;tación consistía en algo inusual para los seres civilizados ya que no suponía ningún problema para él saborear la hierba, por ejemplo. Por si aquello no fuera suficiente para producir el asombro, el niño no sabía hablar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carolina_de_Brandeburgo-Ansbach"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 101px; height: 202px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBNuan6oDI/AAAAAAAAAF4/dJyekAVYU5s/s320/Carolina+de+Branderburbo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359369016386953266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pedro fue presentado al Elector de Hanover, el rey Jorge I de Inglaterra, y éste se lo cedió como “regalo” a la Princesa de Gales. Tanto el doctor Arbuthnot como James Burnett, Lord Monboddo, consideraron a Pedro un niño criado en estado salvaje. Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo con este diagnóstico,  y sostuvieron por el contrario que el niño había sido abandonado muy poco tiempo antes de su captura a causa de su retraso mental. Claro que si esto fuera así, habría que preguntarse por qué sus progenitores esperaron tanto para deshacerse de él. De cualquier manera hoy existen dudas sobre este caso y se apunta a que dicho personaje, en caso de haber existido realmente, habría vivido solo y abandonado tan sólo durante un año&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro murió en 1785, cuando contaba más de setenta años y parece que nunca apr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;endió a hablar correctamente aunque consiguió otros logros, como por ejemplo el de caminar erecto.&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p face="trebuchet ms" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;h3 class="western"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a href="http://www.feralchildren.com/en/showchild.php?ch=leblanc"&gt;&lt;span&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Marie-Angelique Memm&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.feralchildren.com/en/showchild.php?ch=leblanc"&gt;&lt;span&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;ie Le Blanc&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Éste es uno de esos casos que, aún contando con la biografía escrita por madame Hequet y con la información de Lord Momboddo, continúa casi inscrito en el terreno de lo fantástico por la falta de precisión&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmCh-D98HLI/AAAAAAAAAGA/IUugShfqdRU/s1600-h/memmie.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 163px; height: 231px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmCh-D98HLI/AAAAAAAAAGA/IUugShfqdRU/s320/memmie.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359461644159950002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; en los análisis realizados. No quiero decir con ello que la niña no fuera real, ni mucho menos, el mismo Jean Marc Itard (de quien hablaremos más adelante) hace referencia a ella; lo único que digo es que lo que se nos cuenta de ella hace difícil una valoración exacta sobre su caso, al menos por los datos que yo he podido recoger.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esta niña apareció en los bosques de Songy, en la Champagna francesa y por esta razón es conocida como l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a niña de Songy. Es cierto que manifestaba grandes muestras de salvajismo, pero también de humanidad; por ejemplo, se acompañaba de un palo que le s&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ervía para la defensa; con él parece que hirió a un perro, por ejemplo. No sólo eso, sino que, aunque apareció sola, había compartido parte de su existencia con una compañera a la que también agredió sin darse cuenta probablemente de las consecuencias de sus actos. No está claro si su compañera murió de resultas de este a&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ltercado o si simplemente decidió separarse de quien ya no le daba excesivas pruebas de beneficencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando fue hallada Memmie, contaba unos dieciocho o diecinueve años. Las suposiciones hacen creer que fue arrancada de su vida social a los siete años, y que tras muchas vicisitudes hubo de vagar sola por los bosques de Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se supo su verdadero origen geográfico, pero, según relató ella misma má&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s tarde, fue vendida como esclava y al naufragar el barco en el que viajaba nadie hizo nada por salvar su vida. A pesar de todo, consiguió llegar a nado a tierra firme, así como otra compañera de infortunio que se había agarrado de su tobillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido al tiempo de aislamiento sufrido, Memmie experimentó gran pérdida de las facultades que la civilización desarrolla, pero tras un periodo de aprendizaje pudo relatar sus experiencias, aunque con mucho desconocimiento por su parte; no hay que olvidar que era una niña cuando fue separada de los suyos y llevada a otro lugar lo que provocó que  no contara con las suficientes referencias culturales que pudieran aclarar su misterio, pero también parece cierto que albergaba en su memoria suficientes datos para una socializacion posterior, cosa difícil cuando el extravío o abandono del niño es demasiado temprano. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Memmie fue bautizada en 1732 y, desde su reingreso en la sociedad humana, v&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ivió en diversos conventos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;h3 class="western"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kaspar_Hauser"&gt;&lt;u&gt;Kaspar Hauser&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El enigma que supuso Kaspar Hauser continúa aún en nuestros días, y así creo que continuará a medida que el tiempo corra y se haga más difícil la separación entre realidad&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kaspar_Hauser"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 156px; height: 206px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmCjI_gPx4I/AAAAAAAAAGI/6oL7f-zWjIs/s320/450px-Kaspar_hauser_denkmal.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359462931451856770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; y leyenda. Si tenemos en cuenta que su pasado quiso ser ocultado en vida de Kaspar, no hay&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; razones para suponer que ahora nos sea más fácil que entonces recopilar datos fehacientes sobre su misterio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando Kaspar Hauser apareció en sociedad lo hizo de una forma altamente melodramática un 26 de mayo de 1828 en la ciudad alemana de Nüremberg. Aparentaba unos dieciséis años &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;y lo primero que hizo fue entregar una carta dirigida al capitán del 4º escuadrón, regi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;miento 5 de caballería. Lo único que sabía decir era “quiero ser soldado como mi padre” y un “no sé” mal pronunciadocon el que contestaba a las demás preguntas que se le formulaban. Sin embargo, si conocemos su nombre es porque él mismo lo escribió. Además en la carta que traía consigo, un hombre relataba cómo Kaspar le había sido entregado a su custodia en 1812 y el destino que debía tener como soldado, precisamente de caballería. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Tras un examen médico, el doctor Preu emitió el siguiente informe: "Este joven no es ni un loco ni un imbécil, pero es manifiesto que se le ha separado por la fuerza y con la mayor crueldad de todo contacto con los hombres”. Aquí se hace preciso matizar algo muy importante. Términos como “idiota” o “imbécil”, empleados sin ningún recato por doctos eruditos de épocas anteriores, no deben sorprendernos ya que con ellos se denominaba a quienes hoy llamamos deficientes mentales; por tanto, estos términos tomados de los escritos de otras épocas no pueden ser considerados ofensivos en ningún momento, pues ésa no era la intención -que se sepa- de quienes los aplicaron; por tanto, que nadie vea en ello una ofensa sino una descripción de acuerdo a los criterios y a la terminología de la época que, por supuesto, hoy parece bastante desacertada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Al hilo de lo anterior, parece ser que cuando Kaspar pudo hacerse comunicar contó que había sido mantenido en su encierro durante unos doce o trece años, recibiendo sólo la instrucción que le permitió escribir su nombre y decir las palabras que pronunció en el primer encuentro con otro ser humano. Parece, además, que de cuando en cuando se le administraban drogas probablemente para sumirlo en un sueño que permitiera a sus guardianes efectuarle las labores de aseo necesarias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Además de los problemas de comunicación, que pudieron ser bastante bien superados, Kaspar manifestaba una preferencia por la soledad y por los espacios oscuros; entornos en los que había sido criado y que, por tanto, tenían que resultarle más familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Una vez liberadono fue difícil enseñarle a escribir e incluso proyectó su autobiografía, pero entonces surgió un nuevo drama: alguien estaba atentando contra su vida. En 1829 sufrió su primer atentado del que pudo sobrevivir; no así del segundo, ocurrido en 1833. Si el misterio ya era grande, tras las extrañas circunstancias de su muerte lo fue mucho más. Algunos pensaban que Kaspar Hauser era en realidad un hijo ilegítimo de la casa real de Baden y que su presencia hacía peligrar los derechos de sucesión. Eso explicaría, a juicio de éstos, el interés por mantenerlo alejado de la sociedad y que se empleara cualquier medio para que siguiera siendo así. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;h3 class="western" face="trebuchet ms"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://civiliblog.blogcindario.com/2006/04/00020-ninos-salvajes-ii-kamala-y-amala-ninas-lobo.html"&gt;&lt;u&gt;Amala y Kamala &lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt; &lt;h3 class="western" style="font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/h3&gt;         &lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El descubrimiento de Amala y Kamala acaeció en el año 1920 en la India. Allí un misionero y encargado del orfan&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://marcianitosverdes.haaan.com/wp-content/uploads/2007/09/windowslivewriterlosniossalvajes10-cbfakamala244.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/los-nios-salvajes-12/&amp;amp;usg=__w4T2QGhO66d2hlU-6M3I6qnCTeQ=&amp;amp;h=480&amp;amp;w=350&amp;amp;sz=101&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=7&amp;amp;um=1&amp;amp;tbnid=_wozVlLv6jx1jM:&amp;amp;tbnh=129&amp;amp;tbnw=94&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Damala%2By%2Bkamala%26hl%3Des%26sa%3DX%26um%3D1"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 275px; height: 195px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmCmRmn75AI/AAAAAAAAAGQ/eehjN5VgXgc/s320/amala+y+kamala.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359466377926927362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ato de Midnapore, llamado J. A. L. Singh, se encontró con una situación que le era absolutamente desconocida: el cuidado de dos niñas abandonadas en la selva. A la mayor, que recibió el nombre de Kamala, se le suponía una edad de unos ocho años; en cuanto a la pequeña Amala no parecía alcanzar ni siquiera los dos años. En un principio todos supusieron que las dos niñas eran hermanas, pero pronto se llegó a una conclusión bien diferente: no existía parentesco sanguíneo entre ellas. Si ya era sorprendente que una niña de ocho años conviviera con lobos apartada de cualquier contacto humano, lo fue mucho más el que una segunda, de apenas dos años, compartiera el mismo destino por las que se suponían circunstancias diferentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El reverendo Singh cuidó de la educación de las pequeñas. Desgraciadamente, a causa de una enfermedad, la pequeña Amala murió a los dos años de haber sido descubierta; en cuando a Kamala sólo pudo sobrevivirla otros nueve años. Mientras vivieron las dos al cuidado de Singh, la socialización resultó difícil; fue a raíz de la muerte de Amala, al quedarse &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmazpxL1uOI/AAAAAAAAAHA/nd8bdL7aPm8/s1600-h/Kamala.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 179px; height: 224px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmazpxL1uOI/AAAAAAAAAHA/nd8bdL7aPm8/s320/Kamala.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361169936590158050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Kamala sin la compañía a la que estaba acostumbrada, cuando se inició un mayor aprendizaje para ella. Esto no debería sorprendernos; al fin y al cabo un problema semejante se detecta en los alumnos que acuden a colegios de verano para aprender una lengua extranjera; la mayor dificultad que surge en estos grupos es la inercia que lleva a cada uno a relacionarse con aquellos  estudiantes ya conocidos, dificultándose así, precisamente, esa ampliación de horizontes que se pretende. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;El caso de estas dos niñas fue relatado por Arnold Gesell, especialista de la Universidad de Yale, y por el antropólogo Robert Zingg, pero no todo el mundo creyó su historia y, seg ú n cuenta John McCrone en su libro The Myth of Irrationality, sufrieron duras  consecuencias por ello. En cuanto a Gesell dice McCrone que fue separándose poco a poco del debate surgido en torno  a este asunto; y por lo que respecta a Zingg, se nos dice que perdió su puesto académico y que terminó sus días ejerciendo actividades de lo más dispares, como por ejemplo conductor d e tren e incluso vendedor de productos alimenticios enlatados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Resulta curisa esa tendencia del ser humano de tachar todo aquello que no le interesa creer como una invención más o menos afortunada de alguien. Desde luego, lo sucedido con   Gesell y Zingg  deja patente que, aunque en ocasiones, el contacto con estas situacion es puede conducir a un encumbramiento en determinadas carreras  profesionales, no parece m enos cierto que también pueden producirse efectos nocivos. Y es que cualquier situación fuer a  de la normalidad conlleva necesariamente riesgos.    &lt;/div&gt;&lt;h3 class="western" style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;a href="http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/los-nios-salvajes-26/"&gt;&lt;u&gt;John Ssebunya&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Quien fuera identificado mástarde, en la aldea de la que procedía, como John Ssebunya fue localizado en Uganda en el año 1989 cuando contaba unos seis años de edad. John había&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; vivido con unos monos tr&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/los-nios-salvajes-26/"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 254px; height: 151px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmWGZdVobVI/AAAAAAAAAGo/rtuWN5B8Ido/s320/John+ssebunia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360838703384653138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;as&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; haber escapado horrorizado del asesinato de su madre &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;c&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;uando el niño contaba unos cuat&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ro o cinco años de edad. John adquirió las costumbres de estos animales y&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; fue olvidando las humanas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aunque esto pued&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;a resultar muy cho&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;cante para más de uno, quizá sirva como ejemplo esclarecedor &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;otro hecho acae&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;cido a principios del siglo XVIII y que fue&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; la fuente de inspiración de la que se sirvió el escritor Daniel Defoe para su obra literaria &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Robison Crusoe&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. En 1707, Alexander Selkirk fue abandonado a su suerte en la isla &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;de&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://www.comunajuanfernandez.cl/tierra_afuera.htm"&gt; Más a Tierra&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; (cuyo nombre hoy  ha sido modificado), en elarchipiélago Juan Fernández (Chile); allí permaneció en soledad hasta 1709, y cuando fue rescatado había perdido los hábitos d&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;e la civiliza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ción e incluso el habla; si bien es verdad que, a juzgar por lo que sabemos de su vida posterior, es más que probable que pudiera recuperar lo perdido, inc&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;luso el habla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Volviendo a John Ssebunya, en el artículo sobre él publicado en The Scotsman por Sally Magnusson en octubre de 19994, durante el tiempo que permaneció con los monos adquirió una costumbre que nada tiene que ver con la conducta humana: John no bebía. ¿Cómo pudo sobrevivir entonces y por qué hacía esto? Sencillamente siguió la conducta de los monos con quienes compartía su existencia y que obtienen el líquido necesario para la vida a través de la fruta con la que se alimentan. Además, siguiendo también en esto un proceso de imit&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ación, John emp&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ezó a emitir sonidos como los de sus compañeros.      &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ni que decir tiene que este niño tuvo que ser reeducado pues sus hábitos sociales dejaban mucho que desear. Hoy es capaz de relatar su historia y cuenta cómo los monos le ofrecieron comida. Incluso se le permitió un reencuentro con aquellos que habían compartido su existencia; eso sucedió cuando el muchacho ya contaba 14 años, y lo que llamó la atención a los observadores es que cuando estuvo frente a sus antiguos vecinos adoptó de inmediato una de sus costumbres: no mirarlos de frente para no despertar su agresividad. Actualmente incluso ha conseguido ser miembro del coro infantil Pearl of Africa. Para sus padres adoptivos, Paul y Molly Wasswa el factor más importante para que pudiera conseguirse su reinserción en la sociedad lo constituyó principalmente algo tan básico como el amor.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:8px;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  &lt;h3 style="font-family: trebuchet ms;" class="western"&gt;&lt;a href="http://www.feralchildren.com/en/showchild.php?ch=traian"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;u&gt;Traian Caldarar&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;      &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;En pleno siglo XXI, en la era de las naves espaciales, volvemos a encontrarnos con una historia como la de Traian Caldarar, hallado por un pastro en Rumanía a la edad de &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmYF3fZHweI/AAAAAAAAAG4/ycbUAjz1onM/s1600-h/traian.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 162px; height: 170px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmYF3fZHweI/AAAAAAAAAG4/ycbUAjz1onM/s320/traian.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360978857308963298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;7años. Existen suposiciones de que este niño vivió entre perros salvajes durante tres años. Su madre lo reconoció al darse la noticia y corrió a reclamarlo. Según un artículo publicado en &lt;i&gt;The Scoop&lt;/i&gt;&lt;sup&gt;&lt;i&gt;&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote5anc" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4581908096522948510#sdfootnote5sym"&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/sup&gt; la madre se había separado del marido que no le permitió llevarse a Traian; la mujer alegó malos tratos y supone que la huída del niño está relacionada también con hechos semejantes.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Según diversas informaciones el pequeño no hablaba, caminaba como un animal y cuando se intentaba acostarlo en la cama prefería dormir debajo de ella. El niño tendrá que ser reeducado tras este largo tiempo separado de la sociedad con el hombre.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5527255031968946985?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5527255031968946985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5527255031968946985' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5527255031968946985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5527255031968946985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/09/quienes-son-los-ninos-salvajes_29.html' title='¿Quiénes son los &quot;Niños Salvajes? - Continuación'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBNuan6oDI/AAAAAAAAAF4/dJyekAVYU5s/s72-c/Carolina+de+Branderburbo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-6761718011037609655</id><published>2009-09-15T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:27:33.115+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>¿Quiénes son los "Niños Salvajes?</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;N&lt;/span&gt;o todos los autores se ponen de acuerdo en la aplicación de un término tan genérico como “niños salvajes”. Algunos prefieren utilizar títulos mucho más novelescos como, por ejemplo, “niños lobo”, y otros consideran éste elegido por mí no del todo adecuado para englobar a los tres tipos de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;situaciones que voy a describir; pero, puesto que se ha convertido en una de las denominaciones más comúnmente aceptadas, a ella voy a ceñirme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p  style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;font-family:trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como acabo de decir, el término “niños salvajes”, para mí, englobaría tres categorías distintas. Los que responden con más precisión a dicho término son precisamente los que pertenecen a esta primera clasificación, que a su vez puede subdividirse como veremos a conti&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;nuación; se trata d&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_libro_de_la_selva"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 246px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBC6GAJqMI/AAAAAAAAAFI/xf44DKzyOIg/s320/Sabu+y+tigre.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359357122381981890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;e niños que por una u otra razón han sido separados de la sociedad y que se han criado en un entorno considerado para cualquier civilizado como&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; salvaje (bosque, selva, jung&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;la, etc.). Esa separación de la sociedad puede deberse a múltiples circunstancias. Puede tratarse de un abandono llevado a cabo con lo que podríamos llamar “premeditación y alevosía” (niños a los que, bien por sus características congénitas, bien por situaciones familiares problemáticas como por ejemplo casos de ilegitimidad convenía hacer desaparecer). Pero también se da el caso de niños extraviados, y aquí hay que tener &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;en cuenta principalmente determinada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;s zonas e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n las que se ha sufrido un conflicto bélico, por ejemplo, o graves catástrofes naturales. Asimismo podríamos establecer una subclasificación entre estos niños &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;abandonados&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; al cuidado de la naturaleza; y así por una parte estarían aquellos que parecen haber sido criados por animales, y por otra, aquellos que muestra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;n señales de no pertenencia a ningún grupo (ni siquiera animal) y que vagan en soledad luchando por su propia subsistencia&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genie"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 195px; height: 296px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBDVW8sh6I/AAAAAAAAAFQ/vD_fUb7ezF0/s320/genie-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359357590787360674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;font-family:trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En segundo lugar pueden considerarse niños salvajes, pues com&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;parten muchas de sus &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;características, aquellos que han sido confinados casi desde la niñez  en diversos encierros, normalmente habitaciones de las que no podían salir y en las que pocas ve&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;es entraba la luz del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;sol o el sonido de otros congéneres. Son niños sobre los que se han cometido toda clase de abusos y sobre los que nuestra supuesta sensibilidad humana no puede más que horrorizarse. Las causas por las que se llega a esta situación pueden ser de varios tipos: cuestiones políticas, patologías de los padres; en fin, todo un sin número de variedades que comparten un hecho común: el tot&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;al aislamiento de unos seres todavía no expuestos a la sociedad y por tanto sin ningún vínculo de referencia hacia otros de su misma especie. Aquí, por tanto, no estarían casos que han salido a la luz pública recientemente, como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;los de Natascha Kampusch  o E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;lizabeth Fritzl, pues fueron confinadas cuando ya conocían la sociedad y los vínculos que la misma aporta.&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="trebuchet ms" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Helen_Keller"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 256px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBFJzpEdAI/AAAAAAAAAFY/NxizMlvww2Q/s320/Heller+Keller-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359359591354496002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p face="trebuchet ms" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Por último, me atrevo a incluir en esta categoría de niños salvajes a aquellos que por una limitación sensorial aguda han vivido apartados de la sociedad durante muchos años ante la imposibilidad de encontrar un lenguaje que pudiera establecer algún tipo de comunicación no limitado únicamente al sentido del tacto. En este apartado incluyo el extraordinario caso de Helen Keller, que veremos más adelante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Sin duda alguna el que más romanticismo procura es aquél de niños en completo estado abandonados por situaciones de la vida, como puede ser la muerte de los padres, y que han tenido que sobrevivir gracias a la hospitalidad de otros componentes del reino animal. Pero por muchas notas de exotismo y de pretendida belleza que contenga este apartado, es tan triste como cualquiera de los otros, y en la mayoría de los casos conlleva un desenlace altamente descorazonador para quien pretenda encontrar en estas historias eso que llamamos un final feliz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Aunque normalmente se intenta denostar a los autores de unos libros tan populares como &lt;i&gt;Tarzán&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;El libro de la Selva&lt;/i&gt; por su falta de realismo, no es menos cierto que la mayoría de los mitos que acompañan el viaje de la humanidad tienen una base real aunque, por supuesto, embellecida; incluso me atrevería a decir que muy embellecida. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rudyard_Kipling"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 266px; height: 159px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBJASfTMmI/AAAAAAAAAFg/5a9cDnZZQcA/s320/Kipling.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359363825882837602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Rudyard Kipling vivió muchos años en la India, donde se crió entre sirvientes de aquella tierra que le relataban todo tipo de historias propias. De hecho, algunos consideran que la historia de Mowgli está basada en hechos reales. En cuanto al autor de &lt;i&gt;Tarzán,&lt;/i&gt; Edgar Rice Burroughs, contemporáneo de Kipling (curiosamente), se ha ganado las chanzas de gran parte del mundo erudito y creo que de manera bastante injustificada. Muchos argumentan contra la falta de realismo en las andanzas del &lt;i&gt;hombre-mono&lt;/i&gt;; sin embargo, no hay tanta falta de base ni tanto desconocimiento por parte de este escritor como se pretende demostrar. Por supuesto que existe fabulación, en otro caso se trataría de biografía, y Tarzán es ante todo el protagonista de una serie de novelas de aventuras (volvemos a los mitos y a las leyendas, y no olvidemos que suelen partir de un acontecimiento real, muy adornado, eso sí). Uno de los argumentos empleados contra esta historia es la imposibilidad de acceder al habla humana en tal estado de aislamiento. Quiero señalar que precisame&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Rice_Burroughs"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 225px; height: 261px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBJ2Fmpt2I/AAAAAAAAAFw/5tByYkS9dpI/s320/Burroghs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359364750136948578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nte es en este punto del lenguaje donde casi todos los casos de intento de recuperación de los niños salvajes han fracasado de la manera más estrepitosa que podamos pensar. Sin embargo, Burroughs no era tan iletrado como para no darse cuenta de que, por muy fantástico que fuera su relato, tenía que sustentarlo con visos de realismo; y así, cuando menciona este complicado asunto, lo hace de una manera muy inteligente. El niño que nos presenta, abandonado a su suerte en el corazón de la selva africana, contaba con unos padres amorosos que pensaban en su educación aunque no pudieran ellos llevarla a cabo debido a su trágica muerte. Transcurridos unos años, el niño descubre los libros de instrucción que sus padres guardaban para él, y así, poco a poco, va comprendiendo el lenguaje escrito. Gracias a la escritura, que no al habla, Tarzán puede comunicarse con sus congéneres. El mismo Itard nos relata cómo Víctor del Aveyron, un caso muy real, consiguió conocer rudimentos de escritura aunque no pudiera emitir apenas algún que otro sonido medianamente articulado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Una vez definido el término, pasaré a hacer una relación de los casos más conocidos de niños salvajes. Reconocidos pueden contarse entre unos cincuenta o sesenta de estos casos, puede incluso que más, pero de entre ellos me gustaría destacar sólo unos pocos. Aunque parece que ya en la Edad Media se supo de algún que otro suceso semejante, es en la &lt;i&gt;Era de la Razón o de las Luces&lt;/i&gt;, el siglo XVIII, cuando surgieron en mayor intensidad o, al menos, cuando fueron recogidos con más precisión los datos y estudiados con más detenimiento. Casos así continuaron haciendo su aparición tanto en el siglo XIX como en el XX, llegando incluso al XXI. La filosofía que imperaba en el llamado &lt;i&gt;Siglo de las Luces&lt;/i&gt; podía encontrar por fin una base real para sustentar sus tesis en el estudio metódico de aquellos niños encontrados en un estado tan contrario a las normas sociales. Determinar el grado de discernimiento que podían tener aquellas criaturas resultaba una tarea muy atractiva para quienes no hacían más que buscar diferencias entre el ser humano y aquellos otros parientes de la naturaleza, el resto de los animales, a quienes se les negaba (y aún hoy se sigue haciendo) el uso consciente del entendimiento.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-6761718011037609655?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/6761718011037609655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=6761718011037609655' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6761718011037609655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6761718011037609655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/09/quienes-son-los-ninos-salvajes.html' title='¿Quiénes son los &quot;Niños Salvajes?'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SmBC6GAJqMI/AAAAAAAAAFI/xf44DKzyOIg/s72-c/Sabu+y+tigre.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5663687084374455333</id><published>2009-09-02T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:26:21.564+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Misterio de los Niños Salvajes'/><title type='text'>El Misterio de los Niños Salvajes - Presentación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;En el año 2002 completé un libro que escribí con verdadera ilusión y entusiasmo; un libro que decidí no publicar entonces y que ahora, gracias a la ventana abierta que nos ofrece el mundo de internet, me decido a sacar a la luz con alguna que otra modificación y actualización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;El libro en cuestión se titula "El Misterio de los Niños Salvajes" y trata de ser un estudio humano, no precisamente científico, de un asunto que desde siempre ejerció una especial fascinación, a la vez que tristeza, en mí. Se trata de esos seres abandonados y encontrados un día, bien sea en las selvas o bosques, o incluso, confinados en sus casas sin haber conocido nunca el mundo exterior. A muchos de ellos se les conoce como Niños Salvajes, o Niños Lobo; pero existen de tantos tipos que apenas parece encontrarse la palabra adecuada para clasificarlos. Son niños a los que se les privó del amor, por supuesto, e incluso del derecho a ser sencillamente "humanos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:trebuchet ms;" &gt;Me gustaría ofreceros el contenido de este libro. No sé si será de vuestro interés; ni siquiera sé si decidiré publicarlo completamente en esta página creada con tanto cariño; pero, por lo pronto, os muestro el capítulo de presentación titulado &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);font-family:trebuchet ms;" &gt;Los Niños Salvajes&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:trebuchet ms;" &gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   H1 { margin-top: 0cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: center; text-decoration: underline }   H1.western { font-family: "BankGothic Md BT", sans-serif; font-size: 16pt; font-weight: medium }   H1.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 16pt; font-weight: medium }   H1.ctl { font-family: "Tahoma"; font-size: 12pt; font-weight: medium }   P { margin-bottom: 0.21cm }  -  &lt;/style&gt;   &lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: center; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;u&gt;Los “Niños Salvajes”&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;D&lt;/span&gt;esde los albores de la humanidad, el hombre parece disfrutar enormemente contándose historias los unos a los otros. En un principio lo hacían de manera oral, pero pronto la escritura se convirtió en un medio excelente para dar a conocer a los demás aquellas e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;xperiencias que clamaban por se&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;r compartidas. Es en la niñez cuando parece que tene&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;mos una mayor capacidad para dejarnos arrastrar co&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;mpletamente por esa gran diversidad de historias que, poco a poco, van haciéndo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;se un sitio en nuestro corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;En mi caso particular, siempre constituyó toda una delicia escuchar de boca de mis padres ya fueran cuentos recién creados o bien aquellos transmitidos a lo largo de múltiples generaciones. Casi puede decirse que los periodos de convalecencia causados bien por un ataque de anginas o por el temido sarampión eran recibidos por mí con &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://retazosmf.blogspot.com/"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 126px; height: 198px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-KEpLgKkI/AAAAAAAAAEI/caIz2x_8r9A/s320/Huelga.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359153893972388418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;muestrasde alegría, pues semejantes momentos me iban a deparar el placer de escuchar historias fascinantes que me hacían viajar a través de espacios y tiempos bien lejanos de los que yo ocupaba entonces. Cuentos de príncipes y princesas, la leyenda del Minotauro, Cenicienta, Pulgarcito... Tantas y tantas historias que no son más que ecos de los desvelos de nuestro mundo. Y para completar mi dicha ahí estaban libros y más libros con bonitas ilustraciones y letras de un tamaño accesible a mis ojos de miope. Los libros me permitían el acercamiento de aquellos mundos que de otra manera no podía ver más que de  forma muy difusa. También el cine se añadía como un apéndice más a ese cerebro que tantas ensoñaciones me provocaba. Claro que la combinación de las imágenes cinematográficas y mi cortedad visual producían un resultado más lleno de fantasía que de realidad, pero ¿qué otra cosa es el cine sino pura fantasía?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;Entre todo aquel cúmulo de cuentos, poco a poco he ido dándome cuenta de que los que más influencia han tenido en no se sabe qué lugar misterioso de mi ser son aquellos que relatan las vivencias de seres criados lejos de sus congéneres o con muy graves problemas de comunicación. Seres sin sentido de pertenencia a ningún grupo determinado y que tan sólo descubrían su aparente falta de raíces ante la insistencia de quienes defendían, por encima de todo, el arraigo a un entorno geográfico y civilizado. Tarzán era uno de aquellos seres; luego vendría Mowgli, el protagonista humano de &lt;i&gt;El Libro de la Selva&lt;/i&gt; (o el &lt;i&gt;Libro de las Tierras Vírgenes, &lt;/i&gt;una traducción mucho más sugerente aunque no sea del todo adecuada).&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;La televisión también aportaba su granito de arena y un personaje tan singular como Marina hacía mis delicias. Marina era una jovencita procedente de las profundidades del mar, pero que, a diferencia de las sirenas, contaba con dos hermosas piernas que balanceaba acompasando su buen estilo natatorio. Ella buceaba con una gracia que bien me hubiera gustado compartir. Por si aquello no fuera suficiente, su mirada lo decía todo; y menos mal que era así puesto que aquella mirada (y su enigmática sonrisa) constituían su único medio de comunicación ya que su garganta no podía emitir el tan preciado don de la palabra. Pero aunque perteneciera a un mundo subacuático, no parecía notar ninguna diferencia entre “su pueblo” y el de aquellos otros seres que desarrollaban su existencia por encima del suelo terrestre. De hecho, gustaba mucho de la compañía de aquellos seres y, ¿por qué no decirlo?, sentía un impulso amoroso hacia uno de aquellos personajes de secano.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_libro_de_la_selva"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 167px; height: 175px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-LMq7XR7I/AAAAAAAAAEg/NISPVinCCyU/s320/Mowgli.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359155131392149426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Marina, Tarzán, Mowgli. Seres que no sabían ni cuál era su origen, ni siquiera si dispondrían de un espacio común en el que pudieran compartir algo más que la existencia con aquellos que iban a encontrar a lo largo de sus vidas. Seres en realidad que, una vez conocidos los dos mundos, se veían confrontados a una elección que no deseaban realizar. ¿Por qué no les dejaban disfrutar de los dos? ¿El hecho de obligarles a esta elección no sería un signo de cierta envidia por quienes sólo podían hablar de un mundo propio?  &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Tanto Tarzán como Mowgli compartían algunas c&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tarz%C3%A1n"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 148px; height: 194px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-LR7jwVyI/AAAAAAAAAEo/hu6HQhVFZNU/s320/Tarzan.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359155221755877154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;aracterísticas. Los dos habían sido criados por animales debido a la ausencia de su padres naturales. Además, en los dos cuentos se nos relata cómo son rechazados también por algún miembro de su nueva “tribu”, pues de eso ni más ni menos estamos hablando, de tribus que segregan. La soledad que viven estos personajes es estremecedora; cuando contemplan su figura ante un lago pueden darse cuenta de que ésta es totalmente diferente a la de los demás habitantes de la selva, ya sea la de África como la de la India. Y cuando por fin se encuentran con sus “iguales”, tienen que sufrir una nueva decepción; tan solo son iguales a ellos en apariencia pues existen aspectos que siempre les mantendrán en la más absoluta soledad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Helen_Keller"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 187px; height: 241px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-MhEAarSI/AAAAAAAAAEw/lSY8hG21hYk/s320/hellen-keller-anne-sullivan-1888.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359156581233241378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Pero no sólo me impresionaban aquellas historias. Un día contemplé algo nuevo. En esta ocasión se relataba un acontecimiento real. La historia de una mujer llamada Helen Keller, quien de niña, tras una enfermedad, había quedado ciega y sorda, y, como consecuencia de ello, también muda al no tener ninguna referencia en la que apoyarse para producir sonidos articulados. Ella no había nacido en la selva, es verdad, pero de alguna manera podríamos decir que su mundo podía ser así considerado. ¿Qué podía compartir con sus congéneres? ¿Cómo podía comunicarse con ellos? La impresión de aquella historia nunca me ha abandonado. &lt;/p&gt;   &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Más tarde descubriría una película entrañable para mí, de uno de los directores de cine que más me han gustado siempre y al que elegí para ponerme en contacto con él y que me dejara participar en sus películas (algo que no pude realizar pues su muerte hizo imposible la realización de aquel sueño). Se trataba del cineasta francés François Truffaut. En su película &lt;i&gt;L’Enfant S&lt;/i&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_Truffaut"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 222px; height: 134px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-NoYVThQI/AAAAAAAAAE4/lGdpJZidlEU/s320/EnfantSauvage.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359157806460273922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;auvage&lt;/i&gt;, relataba la sorprendente historia de Víctor del Aveyron, un niño criado en los bosques franceses, y su incorporación a la sociedad. ¡Era una historia real! ¿Cómo podía entenderse todo aquello? No puedo negar que aún hoy ésta es una de esas películas que “me duelen”, pues el drama que relata no es para menos. Fue entonces cuando decidí comprar libros sobre el tema y así fui conociendo más y más casos asombrosos. Y un día, el impacto final: la historia de Genie, una niña encontrada tras casi doce años de cautividad; una niña que no sabía andar ni hablar; una niña contra la que se había cometido el gran abuso de la confinación. Estas tres historias son especiales para mí, no he de negarlo, y por eso he decidido dedicarles un lugar especial en este escrito que aquí comienzo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Durante mucho tiempo he albergado en mi interior estas historias sobre los que genéricamente se conocen como “niños salvajes”. Sólo muy de vez en cuando encontraba a alguien interesado en el tema, pero las más de las veces he detectado horror ante ellas. Los seres humanos no queremos conocer esos datos que nos asemejan a las bestias. Durante algún tiempo me conformé con leer sobre ellos y consumirme de rabia ante la impotencia de hacer algo en la vida de esos seres desdichados. Pero hoy, de repente, he cambiado de opinión y he tomado una importante decisión para mí. Poner por escrito lo que tales historias me sugieren. Para impedir este simple acto de voluntad han venido a invadirme muchos prejuicios. ¿Qué puede aportar una persona como yo en esta materia? Y tras mucho pensar, me he dado una respuesta. No sé si puedo o no aportar, pero una de las características que parecen definirnos a estos seres bípedos y pensantes de los que apenas conocemos nada es la necesidad de expresar lo que llevamos dentro. Y eso es lo que voy a hacer; expresar un hecho y comunicarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;La mayoría de los libros escritos sobre este asunto lo han hecho en una línea científica. Yo no pretendo eso, ni mucho menos. Mi pretensión es otra. Es la de dar a conocerlo a quien aún no lo conozca y de sensibilizar aún más a los ya iniciados. Me parece quese ha relajado demasiado una característica de la que no sé por qué muchos parecen avergonzarse: la sensibilidad. Sin embargo se ha incidido, quizá en demasía, en otro aspecto: la razón. Tanto una como la otra pueden llegar a ser en cierta manera peligrosas si son llevadas a sus límites, pero ¿por qué ha de ser así?  ¿No podríamos combinar estos dos elementos en la justa proporción y conseguir de esta manera un delicioso manjar?&lt;/p&gt;      &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;Por lo que respecta a la sensibilidad, esa palabra que estoy segura herirá a más de uno, tengo que decir que tampoco es mi intención cargar las tintas en ese romanticismo que permite que un ser humano se consuma en un estado de salvajismo con tal de que se mantenga intocable la imagen del “buen salvaje”. Pero lo que sí deseoes dejar bien patente que la aplicación pura y dura de la ciencia nos hace escasamente humanos al abandonar, tras los años de investigación a ellos dedicados, a estas criaturas en la más absoluta de las perplejidades; sin saber ya a qué mundo pertenecen y sin posibilidad de progreso ni de retorno hacia ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genie"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 186px; height: 134px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-O6m7cF4I/AAAAAAAAAFA/zlmIPi3cqRQ/s320/Genie.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359159219127588738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;En los momentos en que me pongo a escribir estas páginas, Genie languidece en algún lugar de California, justo cuando cuenta casi mi edad. Y también aproximadamente a los años que tengo yo ahora moría Víctor del Aveyron en la ciudad de París, abandonado hacía mucho tiempo por la ciencia que no por quien siempre le mostró afecto, la señora Guérin. La misma edad para los tres, la cuarentena, una edad de crisis ciertamente; una edad que me obliga a expresar aquello que guardo... ¿desde cuándo exactamente?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5663687084374455333?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5663687084374455333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5663687084374455333' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5663687084374455333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5663687084374455333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/07/el-misterio-de-los-ninos-salvajes.html' title='El Misterio de los Niños Salvajes - Presentación'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl-KEpLgKkI/AAAAAAAAAEI/caIz2x_8r9A/s72-c/Huelga.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-2720236762033027879</id><published>2009-08-15T18:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:27:51.302+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 10 y última)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Marta&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Footlight MT Light,serif;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Las despedidas siempre tienen algo de triste, aun cuando deseemos desaparecer del lugar en el que nos encontramos. Después de tantos días juntos, de tantas discusiones, nervios en tensión, momentos divertidos, tenemos que decirnos adiós. Muchos de nosotros volveremos a vernos, pero, aunque lo intentemos, los momentos son irrepetibles, y nuestra experiencia pirinaica no podrá doblarse. ¿Será posible que llegue, incluso, a echar de menos, alguna vez, al plomo de Sergio Estévez? Desde luego, sí que somos complicados los humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Debido al trabajo que &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl72EYvxI_I/AAAAAAAAAD4/tCh-tyqP01g/s1600-h/rodaje.jpeg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 191px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl72EYvxI_I/AAAAAAAAAD4/tCh-tyqP01g/s320/rodaje.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358991161840182258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;realizo en este rodaje, yo no soy precisamente una de las primeras en preparar mis bártulos y largarme, sino que, muy al contrario, saboreo la despedida en su totalidad. Al principio los adioses suenan ruidosos, con el transcurso del tiempo éstos se hacen cada vez más suaves y esporádicos, hasta que, de repente, casi puede decirse que estoy sola, si no fuera por la escasa compañía de los que, como yo, deben esperar al último tren.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Es curioso, como jefe de producción, soy una especie de alfa y omega; soy la primera en aparecer, y la última en abandonar la escena, incluso cuando el público ya se ha ido. Y lo del público no es ningún tipo de metáfora. Desde los primeros momentos de nuestra llegada, los ojos llenos de curiosidad de los lugareños no han dejado de perseguirnos fuéramos a donde fuéramos. Por supuesto, estas gentes que nos asediaban no siempre lo hacían con la mejor de las intenciones; algunas veces ese extraño regustillo que deja el hecho de ejercer desprecio era muy saboreado por algún ser no del todo exento de vileza. En fin, todo da color a la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Nueva tanda de kilómetros. La entrada en Madrid tendrá, como todo en mi vida, un cierto tinte de alegría y otro de tristeza. ¿Cómo puede ser esto? Puede que sean los gajes de la vida, o puede simplemente que se trate de un fruto de mi extraña personalidad.    Una vez en casa me plantearé la ausencia de Teo. ¿Por qué no acudió a mi llamada? &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm;font-family:trebuchet ms;" align="right" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;© &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;María Fernanda Buhigas Patiño&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-2720236762033027879?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/2720236762033027879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=2720236762033027879' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2720236762033027879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2720236762033027879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/08/uno-mas-uno-parte-10-y-ultima.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 10 y última)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl72EYvxI_I/AAAAAAAAAD4/tCh-tyqP01g/s72-c/rodaje.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-8083714382283640051</id><published>2009-08-08T18:10:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:28:26.664+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 9 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Teo&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Casi todo el mundo me pregunta lo mismo. ¿Cómo es posible que un editor no haya publicado su propio libro?  Y eso mismo me preguntó yo más veces de las aconsejables. Pero así es. Y así lo asumo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3ssWsfMwI/AAAAAAAAADY/jZhYQN4lxNE/s1600-h/Monasterio+de+Piedra.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 237px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3ssWsfMwI/AAAAAAAAADY/jZhYQN4lxNE/s320/Monasterio+de+Piedra.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358699378391331586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hace cuatro años me sentía tan frustrado como escritor, que me retiré al paisaje que me brindaba el Monasterio de Piedra, y allí, entre aguas manifestadas en diversas maneras, fui dando forma a mis pensamientos. Cuando me retiraba a mi celda monacal, me gustaba inspirarme a la luz de una vela. Debo admitir que el olor que desprendía la mecha no favorecía excesiv&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;amente la creación, pero se me metió entre ceja y ceja d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;e mi lado espiritual que la trémula luz de la llama podía dar un cierto ambiente a mi pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Intenté ponerme a escribir con la ayuda de una coqueta estilográfica, pero, a la hora de hacerlo, mi mano se mostraba mucho más cansada que mi inspiración y hube de dejarlo. Al día siguiente pedí que me enviaran mi ordenador portátil, pues veía que mi aventura literaria peligraba seriamente&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Una vez que el artilugio que últimamente más veces me ha acompañado llegara el hotel, decidí que lo de la vela podía seguir funcionando. Así, cuando la luna decidió decorar el cielo que podía ver a través de la ventana, me puse a la tarea. La fría luz proyectada por mi ordenador y la de tonos rojizos que lanzaba la vela resultaban algo demasiado anacrónico para que pudiera durar, sin embargo, me propuse que ambas emprendieran el camino de la amistad, y, a la vista de lo escrito, creo honradamente que lo conseguí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es verdad que escribí. Sin embargo, no publiqué. Bastante tengo con correr el riesgo de los demás como para someterme yo a semejantes rigores. El hecho de publicar mis propias obras no sé yo si restaría cierta credibilidad a mi propia editorial; y lo de publicar en casas ajenas no acabo de verlo con buenos ojos. Bueno, el tiempo terminará obligándome a tomar una decisión; pero, por el momento, me conformo con hacer partícipes de mis pensamientos a mis más incondicionales amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me costó mucho enseñar algo a Marta. El que Marta leyera mis escritos suponía para mí mucho más que un desnudo integral; sin embargo, aquella obscenidad, a la vez que me repelía, me atraía irresistiblemente. El problema es que para Marta la literatura es una pantalla sobre la que se proyectan palabras, a veces de una longitud extrema. Aquello nos llevó a una de nuestras primeras discusiones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;Yo esperaba ver en el rostro de mi amada los efectos de la admiración, pero nada de eso asomaba por su fisonomía. Al contrario. Según ella mis ideas eran buenas pero podían ser expresadas en muchas menos líneas de las que me había decidido a utilizar. Soltó el consabido &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo bueno, si breve, dos veces bueno&lt;/span&gt;, o algo así, y por mucho que yo le hablé de los espasmos de placer que me producía la ilación de sucesivas palabras, ella no cambió de idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3tpVTxfNI/AAAAAAAAADw/rq9Oue87E28/s1600-h/Tolstoi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 225px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3tpVTxfNI/AAAAAAAAADw/rq9Oue87E28/s320/Tolstoi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358700425991257298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo que más me enfadó de aquello fue descubrir que su libro de cabecera durante aquel tiempo era &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guerra y Paz&lt;/span&gt;. ¿A qué venía entonces hablarme de concisión?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3tUd1o8dI/AAAAAAAAADo/nJePEG4nC30/s1600-h/Tolstoi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Francamente, nunca imaginé que nuestro primer encontronazo (si exceptuamos aquél que nos unió) viniera de mano de la literatura, lo que me confirma en mi idea de que la vida es totalmente imprevisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3tUd1o8dI/AAAAAAAAADo/nJePEG4nC30/s1600-h/Tolstoi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Aunque no quise admitirlo entonces, ni siquiera en la intimidad, mi orgullo se encontraba demasiado herido, y, durante la semana que siguió a su despiadada crítica literaria, apenas tuve tiempo para encontrarme con ella. Luego fue lo del estreno de la película dirigida por un amigo suyo de muchos años atrás. Aquello zanjó la cuestión al permitirme disfrutar con el sabor de la venganza. La crítica destructiva que hice de semejante bodrio, por mucho que ella admirara a su amigo, nos dejó en tablas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;A pesar de que no siempre resulte halagador para mi ego el hecho de que Marta no mitifique mis ideas, he de admitir que me gusta. Añade verdad a nuestra relación, y eso es mucho. Marta y yo somos distintos, eso es evidente desde cualquier ángulo que se quiera enfocar, pero, a la vez, creo que nos complementamos de forma magistral.  Y.., ahora que lo pienso, después de todo ¿qué habría de malo en coger el coche y acercarme a los recónditos parajes donde ella se encuentra? &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: right; font-family: trebuchet ms; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;CONTINUARÁ ...&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt;* La foto corresponde al &lt;a href="http://www.monasteriopiedra.com/"&gt;Monasterio de Piedra&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-8083714382283640051?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/8083714382283640051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=8083714382283640051' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8083714382283640051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/8083714382283640051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/06/uno-mas-uno-parte-9-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 9 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sl3ssWsfMwI/AAAAAAAAADY/jZhYQN4lxNE/s72-c/Monasterio+de+Piedra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5757248400097185055</id><published>2009-08-01T17:00:00.002+02:00</published><updated>2010-10-22T21:30:22.597+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 8 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Marta&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Está visto que a los hombres no se les puede desentrañar ningún secreto que ataña a nuestros sentimientos. Parecen el espíritu de la eterna contradicción: cuanto más los quieres, más indiferencia les causas; cuanto más les hieres, más y más buscan el castigo. ¿Por qué he tenido que decirle que lo necesito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante muchos años he podido manejarme por la vida sin que él estuviera acompañando mis pasos; ¿a qué viene ahora eso de descansar en él? Mi fracaso matrimonial podía haberme enseñado algo en la vida. Claro que cuando lo nuestro se acabó, consideré que &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SljbKYL1McI/AAAAAAAAADQ/eT7pu4nc8NY/s1600-h/Picasso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 234px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SljbKYL1McI/AAAAAAAAADQ/eT7pu4nc8NY/s320/Picasso.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357272728094454210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ex &lt;/span&gt;era una de aquellas excepciones que había tenido la desgracia de encontrar. Lo terrible es que parece que la verdadera excepción todavía no me ha sido presentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que si un hombre me dijera que me echaba de menos, me derretiría como la margarina que conservo en mi defectuoso e insuficiente  refrigerador. Claro que habría que matizar. No todo varón podría rasgar mi frágil fibra sensible, ni mucho menos. De cualquier modo siempre queda aquello del propio orgullo, pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que Teo ha debido considerar preferible una taza de café perdida entre los innumerables libros que siempre le rodean, al encuentro con mi cuerpo; porque si éste no consigue ser buen reclamo ¡para qué hablar de mi espíritu¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para colmo el pesado de Sergio. Ahí está, completamente olvidado de la tabarra que me ha dado durante casi toda la noche, dejándose los ojos en el maldito guión que no consigue aprenderse. Digo yo que si algo debe tener un actor es buena memoria, pero parece que tal característica no es propia de Sergio Estévez. Me temo que el rodaje de hoy se va a alargar más de lo debido, y todo por culpa, entre otras cosas, de la manía que le ha entrado al nuevo cine español de recoger el sonido en directo. Para hacer semejante cosa hay que contar con actores que de verdad lo sean; pero, claro, ése es un tema del que no se puede hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cine, sujeto pasivo y activo de mi vida. Cualquier acontecimiento de mi existencia se ve directamente relacionado con él. Al fin y al cabo él llenó de sueños mi imaginación infantil; y, con lo que mostraba, pude sentirme identificada en múltiples situaciones de mi vida. Creí que, una vez que me dedicara de forma profesional al mundo del cinematógrafo, la magia que ejerce en sus espectadores se evaporaría en mí, pero, sin embargo, no ha sido así. Aunque haya tenido a mi lado, en la sala improvisada de maquillaje de cualquier hotel de cualquier geografía, al mismísimo Christopher Lee transformándose en el sanguinario Drácula, una vez en la oscuridad de cualquier sala de barrio,  el vampiro logra imponerse a la realidad, consiguiendo mi estremecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cine y yo. Yo y el cine. A veces resulta difícil establecer una división entre estos dos entes, y resulta mucho más difícil el que los que se encuentran fuera del tándem que formamos los dos lo entiendan; pero no puedo olvidar que el invento de los hermanos Lumière ha sido trascendental para mí. ¡Buenos chicos aquellos Lumière! Probablemente sea el mismo cine que me da vida el que esté actuando en estos momentos en mi contra. Por una parte, su realización me mantiene alejada del hombre con el que más deseo estar. Por otra, quién sabe si el tal Teo no estará arruinándose la vista ante un defectuoso vídeo de amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;&lt;span style="color: rgb(51, 102, 255);"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(51, 51, 255); font-family: verdana;" align="justify"&gt;* Obra de &lt;a style="font-weight: bold;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Picasso"&gt;PICASSO&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(51, 51, 255);" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(51, 51, 255);" align="justify"&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Picasso"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5757248400097185055?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5757248400097185055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5757248400097185055' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5757248400097185055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5757248400097185055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/08/uno-mas-uno-parte-8-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 8 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SljbKYL1McI/AAAAAAAAADQ/eT7pu4nc8NY/s72-c/Picasso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3432080597328914018</id><published>2009-07-25T18:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:30:54.636+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 7 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Teo&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Me echaba de menos! Eso era esta mañana, cuando tanto ella como yo debíamos estar inmersos en nuestros trabajos, alejando de nosotros cualquier problema ajeno a nuestro quehacer. Sin embargo, justo cuando me decido a ofrecerle compañía, materializando tal deseo a través del hilo telefónico, doña Marta no se encuentra en su habitación. ¿Y qué puede estar haciendo esta mujer en un pueblo perdido de los Pirineos? Sin duda, no se trata de la mejor hora para practicar el montañismo, y lo de un rodaje nocturno no me lo trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué curioso resulta todo! Esta mañana me sentía acorralado. ¿Y todo p&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;or qué? Por el hecho aterrador de que la mujer que enciende un extraño fuego en mi corazón empezara a lanzar insinuantes sugerencias, transgrediendo mis más elementales maneras de actuar cómo y cuando me da a mí la gana. Ahora, cuando la aguja pequeña del reloj ha dado doce vueltas a la esfera que la contiene, aquí estoy yo, preguntándome en silencio lo que estará haciendo Marta.  Después de todo, quizá no fuera tan mala idea ésa de desplazarme a las montañas el fin de semana. Así ella se daría cuenta de que también yo tengo un espíritu romántico cuando quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Marta! La primera noche que hicimos el amor no me atreví a pronunciar su nombre en voz alta. Nada hay más descorazonador que articular un nombre equivocado, y en una primera noche no existe la práctica necesaria para dejar que el nombre apropiado surja mecánicamente. Sin embargo ella no tuvo reparo alguno en silabear el mío en su espantosa t&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SlMM36OCR4I/AAAAAAAAADI/dKPuIaSPg2E/s1600-h/camille+claudeel.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 241px; height: 259px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SlMM36OCR4I/AAAAAAAAADI/dKPuIaSPg2E/s320/camille+claudeel.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355638536534116226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;otalidad: ¡Domiciano Teobaldo! Desde los jesuitas, nadie se había dirigido a mí en esta fo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;rma. En la fiesta, y por aquello de hablar de algo, le había explicado a Marta el origen desgraciado de mi nombre. Todo fue debido al carácter de jugador empedernido que tenía mi padre. En una noche de póker descubierto, en el que mi progenitor se entregaba con vehemencia a los bandazos del azar, además del fajo correspondiente de billetes, a mi padre no se le ocurrió apostarse mejor cosa que el nombre propio de su primogénito. Y como, entre sus muchos defectos, no se encontraba el de faltar a su palabra, ahí estoy yo como resultado de tan noble proceder.  Lo que no entiendo es cómo esta mujer pudo emplear con total naturalidad aquellos dos vocablos en tan romántico momento. En fin, con el tiempo he llegado a acostumbrarme a estas cosas de Marta, aunque debo admitir que nuestra primera noche de pasión estuvo a punto de naufragar cuando, entre gemido y gemido, ella susurró mi estentóreo nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso pero, a pesar de mis muchas ocupaciones, no consigo desligarme de ese sentimiento misterioso que me une a una mujer cuya piel posee la característica de transmitir corrientes eléctricas a las partes más recónditas de mi cuerpo. Hasta ahora creo que he experimentado todo tipo de emociones con las mujeres que han ido apareciendo por mi vida. Desde la pasión arrolladora, hasta el más puro y duro sexo, pasando por situaciones de ternura, cariño y lo que he llegado a considerar como verdadero amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación con Marta empezó como respuesta a un momento de necesidad y como producto de una cierta admiración. Lo que más me gustó de ella fue su escasa disposición a agradar si en realidad no compartía lo que en la reunión se podía estar discutiendo. Se notaba a primera vista que no era mujer que necesitara bailarle el agua a nadie para salir adelante; cosa que parecía ir consiguiendo, de forma muy adecuada. Cuando uno se halla a medio camino entre la cuarentena y la cincuentena, resulta altamente gratificante ser el objeto de deseo de una veinteañera, a ser posible con buenos elementos esculturales; pero, para hacer honor a la verdad, el encuentro con una persona del sexo contrario, que comparta en su memoria las mismas décadas pasadas, tiene también su aliciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, y quizá debido a esa escasa estatura que la acompaña, es una mujer físicamente más joven de lo que asegura su carnet de identidad.  La provocación, que había sido la característica que nos uniera en nuestros dos primeros encuentros, fue la que, de forma totalmente desprovista de premeditación, nos fue empujando a una situación que ninguno de los dos preveímos a tiempo.  Tan sorprendente ha sido nuestro extraño acoplamiento, que nunca se nos ha ocurrido planificar una vida propiamente en pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen noches en las que la única compañía de mi propia respiración es más que suficiente para hacerme un ser razonablemente feliz. Sin embargo, no puedo olvidar esas otras en las que una nostalgia de no se sabe qué, pero que bien pudiera tratarse de elemental cariño, se agarra con fuerza a ese rincón secreto del corazón que ningún científico ha conseguido desentrañar. Y, desgraciadamente para mí, ésta es una de esas noches que parecen no tener fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería bonito que allá lejos, en los Pirineos, alguien experimentara mis mismos sentimientos; pero me temo que, en la vorágine que representa la realización de una película, hay tiempo para todo, y que, precisamente ahora, el objeto de mi pensamiento se halla mucho más lejos de lo que yo podría imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Escultura de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Camille_Claudel"&gt;Camille Claudel&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3432080597328914018?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3432080597328914018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3432080597328914018' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3432080597328914018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3432080597328914018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/07/uno-mas-uno-parte-7-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 7 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SlMM36OCR4I/AAAAAAAAADI/dKPuIaSPg2E/s72-c/camille+claudeel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-2319914059969765967</id><published>2009-07-18T17:08:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:31:09.588+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 6 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Marta&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Durante el desarrollo de un rodaje, la noche puede traer cuatro estados diferentes de ánimo: uno es el que le lleva a uno a vivir una noche desatada de lo que suele calificarse como locura y desenfreno. Por otra parte tenemos la noche llena del cansancio acumulado durante todo el día, y que no nos permite ni siquiera acordarnos de nuestros más escondidos problemas personales. También está la dedicada al trabajo, que, con más asiduidad de la debida, acude puntual a la cita. Por último nos encontramos con la noche nostálgica. Ésta puede experimentarse fundamentalmente en soledad o bien en compañía. La nostalgia de esta noche ha venido acompañada de uno de l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;os actores más pesados que conozco en el tiempo que llevo dedicándome a esta profesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cuando el buen humor le acompaña, y el whisky se halla lejos, Sergio Estévez es una persona muy sobrellevable. Aun diría más; incluso resulta encantador. Como muchos miembros de su gremio, Sergio encierra un sin fin de ané&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SkyhRWhk6XI/AAAAAAAAADA/aOjDRvi5d4I/s1600-h/lautrec.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 279px; height: 213px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SkyhRWhk6XI/AAAAAAAAADA/aOjDRvi5d4I/s320/lautrec.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353831376512936306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;cdotas que pueden animar la conversación más decaída. Desgraciadamente esta noche el whisky parece haber superado aquello de la ley seca, y favorece un no se qué de tristeza en el temperamento de Sergio. Esto confirma &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;mi idea de que la única bebida que debe permitirse en los rodajes es la sana y alegre sangría, con la suficiente canela para despertar sentimientos profundos, pero sin llegar nunca al exceso del adormecimiento.  ¡Sólo me faltaba esto! La llamada de esta mañana al cretino de Teo tiene que completarse con los desahogos sentimentales de este pesado. Lo que no entiendo es cómo podemos llegar a estos extremos de intimidad en el desarrollo de nuestro trabajo, especialmente cuando nos encontramos a algunos kilómetros de distancia de nuestros hogares. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aquí y a estas horas de la noche, cualquier pudor está de más, y como si de un confesor se tratase, acerco mi pabellón auditivo para no perderme nada de lo que Sergio desee contar. O mucho me equivoco o esta noche terminará su larga perorata con una exteriorización de su necesidad de cariño, pero, aunque yo también la experimento, no estoy tan desesperada como para caer en los brazos de un hombre del talante de Sergio Estévez. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si me atengo al elemento físico, he de admitir que el chico no está mal, aunque me temo que con tanto abuso de rayos UVA y viajes a Cancún, su piel se va a deteriorar en un muy corto espacio de tiempo. Bien pensado, la diferencia entre su piel y la de un labriego no es tanta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Además del factor físico, no puedo olvidarme del espiritual y/o intelectual. En cuanto a este punto, si consiguiera vencer la necesidad de expresarme también yo alguna que otra vez, pudiera ocurrir que nuestros encuentros resultaran tolerables. Pero no me hago demasiadas ilusiones; las relaciones que me han mantenido al lado de actores no dejan demasiado espacio a la esperanza. La prueba la tengo esta noche. Cada vez que el plasta de Sergio me dirige una pregunta, con la mirada perdida dentro de un vaso de whisky al que hace tiempo se le ha licuado el hielo que conseguía mantenerlo fresco, yo, ingenuamente, me dispongo a contestar. Por supuesto, ni que decir tiene que Sergio se sorprende ante mi intención de ofrecerle una respuesta, e interrumpe repentinamente mi discurso. Sin duda son los efectos de haber interpretado demasiadas veces el papel de Hamlet, con sus constantes monólogos, lo que ha hecho olvidar a Sergio el intercambio necesario en toda conversación que se precie; diálogo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;versus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; monólogo.  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio se siente solo. Divorciado una vez, y separado dos, no consigue acostumbrarse a una habitación con su sola presencia. Por otra parte, la actriz con la que hace pareja en la ficción no está del todo mal y, además, el hecho de que compartan la misma profesión es un punto a favor de una posible relación. Cuando intento recordarle que tanto su exmujer, así como sus excompañeras también compartían su labor, Sergio me interrumpe alegando que yo no entiendo lo que él quiere decir. El problema surge del extraño hecho, que no por infrecuente deja de darse, de que  la tal actriz, comparte en el momento actual un romance muy sonado en toda la prensa del país. Y claro, para colmo, esta noche, el galán que ha robado el corazón de la chica se lo debe estar acariciando en la oscuridad de una habitación del hotel. Y ésa es la razón por la que Sergio está aquí, a mi lado, bebiendo whisky tras whisky, y perorando todo el tiempo sobre lo complicado del amor.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Ya he hecho varios intentos de dar por zanjada nuestra reunión, pero, ni por más bostezos que lanzo, bostezos ostensibles, faltos de todo recato, mi acompañante de esta noche se da por aludido. Para él soy una simple espectadora que, en todo caso, realza sus pensamientos.  Mañana, por la mañana, los dos nos sumergiremos en los secretos de nuestras respectivas profesiones, y nos saludaremos con la camaradería que nos da el oficio; pero, probablemente, ni una sonrisa cómplice trascenderá de esta reunión que mantenemos en uno de los rincones más oscuros del mortecino bar. &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: left; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Obra de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henri_de_Toulouse-Lautrec"&gt;Toulouse-Lautrec&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-family: verdana; font-weight: bold;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-2319914059969765967?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/2319914059969765967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=2319914059969765967' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2319914059969765967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2319914059969765967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/07/uno-mas-uno-parte-6-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 6 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SkyhRWhk6XI/AAAAAAAAADA/aOjDRvi5d4I/s72-c/lautrec.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-137178725104907163</id><published>2009-07-11T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:28:45.023+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 5 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Teo&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mientras preparaba mi acostumbrado chocolate, de repente me he sorprendido riéndome en alta voz. Menos mal que mis vecinos ya están acostumbrados a mis salidas de tono y ya no me preocupa en absoluto lo que puedan pensar. La razón de mi carcajada es el recuerdo que ha acudido a mi mente, precisamente en el instante en que desleía, con sumo cuidado, la cucharada de chocolate en la leche, pues, por mucho que digan que es instantáneo, yo no he conseguido hacer desaparecer de mi taza algún que otro grumo traicionero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Han pasado ya ba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: verdana;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sj5xk2bOasI/AAAAAAAAACQ/_ULGX7s1nIU/s1600-h/sin+coches.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 300px; height: 209px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sj5xk2bOasI/AAAAAAAAACQ/_ULGX7s1nIU/s320/sin+coches.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349838285261662914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;s&lt;/span&gt;t&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;antes meses desde nuestro primer encuentro. Aquella tarde, la tensión del trabajo me había llevado al límite de mis nervios, y, para rematar, un enorme atasco en la Castellana. De verdad que envidiaba la tranquilidad del automovilista que me precedía, quien, ni corto ni perezoso, aprovechó la obligada parada para adentrarse en los misterios del periódico que todavía no había tenido tiempo de leer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si el día no había estado lo suficientemente repleto de desagradables acontecimientos, la llegada a mi casa todavía me depa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;raba una nueva, y no precisamente agradable, sorpresa. Curiosamente, la zona se encontraba desierta de coches; algo bastante inusual. Por supuesto, después de un día tan aciago, agradecí la suerte de encontrar con tanta facilidad un aparcamiento. Pero, en el instante en que las ruedas de mi coche se doblaban para acoplarse al bordillo de la acera, una mujer, con rostro iracundo, me ordenó, sí, sí, me ordenó, no me pidió ni suplicó, sino que impuso a bocajarro su tajante pretensión de que me alejara de allí. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:15px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por supuesto yo estaba dispuesto a presentar batalla. Aquella mujer no tenía ningún derecho a obligarme a retirar mi vehículo de un lugar tan cercano a mi domicilio. Además, para eso pagaba mis tasas al Ayuntamiento, y para eso tenía mi tarjeta de res&lt;span style="font-size:100%;"&gt;idente que me autorizaba a aparcar en la zona. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La discusión que siguió al primer encuentro con la mujer fue un poco subida de tono. Yo no estaba dispuesto&lt;/span&gt; a ceder, y ella parecía que tampoco. Al cabo de unos momentos de gritos sucesivos, apareció mi esperanza en traje azul. Un municipal venía a rescatarme. Al menos eso es lo que creí yo, pero resultó que, para chasco mío, se puso del lado de la furibunda mujer. Se trataba, me dijo,  del rodaje de una película; estaban pagados los permisos necesarios y yo tenía que desalojar la zona.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Aquello era intolerable! ¿Qué pasaba con los impuestos? ¿Para qué los pagaba? ¿Para que cualquier mequetrefe del cinematógrafo me empujara de allí? ¡Se trataba de mi barrio! Protesté y protesté, pero, al final, hube de ceder. A regañadientes, por supuesto, pero me marché.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cuando giraba el volante para hacer salir a mi destartal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ado coche de una tan buena zona de aparcamiento, aquella descarada me indicó el título de la película y me sugirió que fuera a verla cuando se estrenara; quizá entonces podría apreciar mi contribución al arte. La fulminé con la mirada, pero, desgraciadamente, ningún rayo procedente de mis pupilas pudo exterminarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y llegó el día del estreno.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun a pesar de mi excelente memoria, cuando Juanjo me invitó a esa premier, no relacioné el incidente de hacía algún tiempo con aquella película. Pero allí estaba ella. Su rostro me resultó familiar, aunque el maquillaje que lo alteraba marcaba distancias entre esta mujer y la que me gritara en el aparcamiento. De repente se hizo l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;a luz en mi mente. Si cuando yo digo que tengo buena memoria, por algo será.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la vi fue después de tener la oportunidad de aburrirme con la proyección, y las primeras palabras que le dirigí fueron: “Pues, después de todo, no creo que mereciera la pena.” Por supuesto la pillé totalmente por sorpresa, y creo que aquella fue una de esas escasísimas veces en que la&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sj5y7PrtTaI/AAAAAAAAACY/2pepdGrRYGM/s1600-h/cine.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 230px; height: 230px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sj5y7PrtTaI/AAAAAAAAACY/2pepdGrRYGM/s320/cine.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349839769510432162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; susodicha no supo qué responder. Decidí aclararle la situación; la ignorancia ajena&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; es algo que me puede, y siempre intento cotrarrestarla. A partir de aquel momento nos hicimos algo así como amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;    &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: verdana; text-align: justify;"&gt; Marta es de esas mujeres que tienen algo. Sus ojos son demasiado pequeños, pero con unas chispitas que consiguen derretirte. En lo que se refiere a su nariz, es una de ésas cuyo fin debería ser la mesa del quirófano, pero ella parece no estar por la labor. Su boca probablemente es demasiado gruesa, sin embargo, debo admitir que, cuando la beso, sus labios consiguen procurarme un abrigo especialmente cálido. Su tamaño podría considerarse casi el mini; claro que, no tengo que forzar demasiado mi cintura al ponerme a su lado. En conjunto, Marta tiene algo que, si &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;no puede ser considerado como belleza, podría muy bien ser definido como “magia”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: right;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-137178725104907163?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/137178725104907163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=137178725104907163' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/137178725104907163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/137178725104907163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/07/uno-mas-uno-parte-5-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 5 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/Sj5xk2bOasI/AAAAAAAAACQ/_ULGX7s1nIU/s72-c/sin+coches.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-5167764500643269205</id><published>2009-07-04T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:31:29.444+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 4 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;u&gt;Marta&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Está visto que nunca aprenderé. Todavía sigo creyendo que el hombre que esporádicamente, o no tan esporádicamente, comparte mi cama, está dispuesto a acudir a mi llamada cuando más lo necesito. ¡Qué ingenuidad! El hecho de que yo desee su compañía no presupone, en absoluto, que el sentimiento deba ser recíproco.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decididamente, Teo no ha estado cariñoso esta mañana. Pero, ¿cuándo lo está? En nuestra ausencia de contrato no existe ninguna cláusula que obligue a manifestar cariño; lo cual, también hay que tenerlo en cuenta, no significa que éste no exista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Teóricamente, había llegado a un acuerdo conmigo misma. El amor en mí sería algo tangencial. Por supuesto se adentraría en mi vida siempre q&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjopN09EbRI/AAAAAAAAACI/z5oinNHefcI/s1600-h/ducha.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 219px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjopN09EbRI/AAAAAAAAACI/z5oinNHefcI/s320/ducha.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348632824985709842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ue se dieran circunstancias favorables, pero sin excesivas implicaciones. Claro que eso es pura teoría. Cuando aparece el macho ibérico (o de cualquier lugar, que yo en este campo -ni en otros- no soy xenófoba), las cosas cambian radicalmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Qué puedo concluir de mi relación con Teo? Tiene las comodidades de la independencia. Ninguno de los dos nos hemos planteado compartir piso, por ejemplo. Cada uno se mantiene en su propia esfera laboral, sin invadir la del otro. Cuando alguno de los dos no está precisamente de humor, inventamos excusas que nos mantengan alejados para que el disgusto de uno no interfiera en el estado anímico del otro. Eso sí, cuando disponemos de tiempo li&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;bre, tiempo que queremos compartir, entonces resulta glorioso. En la intimidad Teo se transforma, y yo abandono el cinismo que llevo como bandera para sortear los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;problemas que se cruzan en mi vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Con lo que yo no había contado es con esos momentos de nostalgia que arrecian de repente y sin saberse muy bien por qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Footlight MT Light,serif;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No ha sido una buena idea llamar a Teo. Espero que esta tibia ducha consiga arrastrar la decepción que se ha pegado a mi cuerpo. Quizá la necesidad de Teo fuera producto de un día tan atípico como el de hoy, en el que la actividad no está siendo la nota sobresaliente. Todos estamos un poco cansados, y lo de ayer ha hecho demasiada mella en el equipo. El día libre que nos hemos tomado puede que consiga relajar los ánimos. Estoy segura de que así será. Mañana volveremos al rodaje como si tal cosa, con los mismos nervios de siempre y, por qué no decirlo, con la misma ilusión.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Footlight MT Light,serif;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, Teo no tiene por qué compartir mi estado de ánimo. Pero ¿por qué será que un argumento tan racional no consigue consolarme?&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Footlight MT Light,serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;      &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: trebuchet ms; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-5167764500643269205?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/5167764500643269205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=5167764500643269205' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5167764500643269205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/5167764500643269205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/07/uno-mas-uno-parte-4-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 4 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjopN09EbRI/AAAAAAAAACI/z5oinNHefcI/s72-c/ducha.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-3033918473183562104</id><published>2009-06-26T21:49:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T21:31:51.429+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 3 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt; &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Teo&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:15px;"  &gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tenía que elegir el día de hoy; precisamente uno de los mar­tes más agita&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;dos de entre las últimas tres semanas de intenso tra­bajo&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; en la editorial. Y mira que le tengo dicho que para hablar con ella prefiero la soledad de mi propi&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;o hogar. Claro que ella siempre tiene respuesta para todo y, en este caso particular, no le falta razón. Alega que mi verdadera casa es, sin&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; lugar a dudas, mi habi­táculo laboral. Bien, concedo que tiene razón, pero no hoy, uno de esos días en que todo, absolutamente&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; todo, se complica; desde la luz del despacho que funciona de forma intermitente, haciendo que mis pupilas deban acomodarse a una nueva situación c&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;ada fracción de segundo; hasta&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; el último contrato con u&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;no de esos autores que, en el último mom&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;ento, deciden plantear  inconvenientes.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Para mi sugerencia de que me llamara por la noche a mi&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjYHZndas0I/AAAAAAAAABg/aLH4F6xOXAI/s1600-h/telefono.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 197px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjYHZndas0I/AAAAAAAAABg/aLH4F6xOXAI/s320/telefono.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347469744219534146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; domicilio privado también tenía respuesta (¡cómo no!): me echaba de menos. ¡¿Cómo puede echarme de menos en medio de un rodaje de locos que la ha llevado a uno de esos pueblos perdidos de lo que ha venido en llamarse la España profunda?! En aquel momento, tan desesperado estaba con mis propios problemas, que no fui capaz de captar el matiz que ofrecía aquel hecho extraño de que ella me echara de menos. Tengo que admitir que Marta no siempre resulta la piel cálida del mamífero que comparte su nombre, sino que, en demasiadas ocasiones, su frialdad se contradice con la supuesta sensibilidad de su sexo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Me echaba de menos! Precisamente en uno de esos momentos en los que uno debe abandonar la reunión a la que asiste, para eliminar ese líquido sobrante, en algún aseo de los que ya no necesariamente están siempre al fondo a la izquierda, es cuando me tienen que venir a la memoria sus palabras. Parece mentira que sea un lugar así el que consiga evocar el discurso que Marta me ha dirigido por teléfono en tan caótica mañana, pero así es, en efecto. No es que haya en semejante lugar nada que pueda relacionarse de forma especial con ella, pero lo que sí ocurre es que es el único espacio en el que, durante tan traumático martes, consigo estar solo conmigo mismo.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todavía quedan días para finalizar el rodaje; sin embargo, algo del todo imprevisible en una personalidad como la suya, Marta me pide que vaya a reunirme con ella cuando encuentre algún momento para escaparme de la editorial. ¡Como si eso fuera tan sencillo!&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por supuesto que no me sería demasiado difícil encontrar alguna excusa que me permitiera escabullirme del trabajo, pero, ¿es eso lo que realmente quiero? Por otra parte, ahí está uno de los logros de nuestra nueva sociedad: la invención del fin de semana; podría agarrarme a él sin albergar ningún tipo de escrúpulo profesional, por muchos originales que queden por leer  desperdigados por la casa. Sin embargo, y a pesar de haberme quejado durante la noche de la excesiva libertad que vivimos en nuestra relación, el hecho de que Marta me reclame es algo que no acaba de sentarme del todo bien. No puedo negar que en el momento en que me lo dijo me sentí imprescindible, y eso es algo, por lo menos, halagador; pero la sugerencia de una mujer, que nunca hace ninguna, puede ser el principio del atosigamiento, y eso sí que no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El tiempo que llevo en el aseo, enfrascado en semejantes pensamientos, es lo suficientemente largo como para que mis compañeros de negocios empiecen a sospechar que algo siniestro puede haberme ocurrido en tan sórdido emplazamiento; algo que muy bien saben reflejar las novelas negras y las películas de gángsters y mafiosos, géneros que siempre causaron mis delicias por mucho que la intelectualidad se dedique a denigrarlos. Ya pensaré más sobre el tema. Lo que no voy a hacer es abandonarme a una situación quinceañera,  cuando, creo recordar, que ni siquiera a los quince años me  dejé arrastrar por algo así.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: verdana;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjklcYTTnGI/AAAAAAAAAB4/wtf6wNPL4zU/s1600-h/giacometti_man_striding.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 178px; height: 237px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjklcYTTnGI/AAAAAAAAAB4/wtf6wNPL4zU/s320/giacometti_man_striding.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348347201969167458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La razón de mis numerosas separaciones está bien clara. Nunca he querido ser poseído. Es verdad que en alguna ocasión la tentación de ceder a un sentimiento de tal naturaleza estuvo en un tris de dar con mis convicciones al traste; pero pronto pasó la nube, y aquí estoy, libre como el viento. O, al menos, así me gusta identificarme; y de tanto recordármelo y hacérselo ver a los demás, he llegado a adquirir una seguridad tal en la obtención de semejante ideal, que hasta yo mismo he llegado a creérmelo.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los negocios me reclaman y a enfrentarme a ellos me dispongo. Por mucho que me queje, me gustan las situaciones difíciles, pues añaden ese punto de emoción a la vida que hace tanto bien a mi adrenalina. Y el negocio que tengo entre manos no puede decirse que sea de los más fáciles. Deseo publicar ese libro, y el maldito autor me sale ahora con la consabida historia de buscar otra editorial. Bueno ¿y qué? De acuerdo que la obra es buena, pero su autor no es precisamente un candidato al Nobel. En fin, tendré que utilizar mis mañas de viejo zorro. Todo consiste en dejar hablar a los demás y, sólo en el último momento, hacer uso de mi facultad para emplear el lenguaje. No precipitarse; ahí está el truco. No precipitarse, ni en los negocios, ni en el amor. ¿Acaso no será éste del amor uno de los negocios más complejos desde que el mundo es mundo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p face="verdana" style="margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: verdana;" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;      &lt;p  style="margin-bottom: 0cm;font-family:verdana;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;* Obra de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Giacometti"&gt;Giacometti&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;CONTINUARÁ...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-3033918473183562104?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/3033918473183562104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=3033918473183562104' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3033918473183562104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/3033918473183562104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/06/uno-mas-uno-parte-3-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 3 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjYHZndas0I/AAAAAAAAABg/aLH4F6xOXAI/s72-c/telefono.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-2649064675403623650</id><published>2009-06-20T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T23:36:12.080+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 2 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Marta&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Esto me pasa a mí por trabajar con artistas esnob de la nueva ola. Por muchos años que llevo en la profesión no llego a acostumbrarme a los pulsos que debo echar con irrazonables directores de cine. Si debo responder del presupuesto económico de algo tan desproporcionado como el cine, no puedo caer en las redes que intentan tenderme aquellos que defienden el arte por encima de cualquier aspecto económico del que se trate. Estoy de acuerdo que el gasto monetario es &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;necesario, y que si queremos q&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ue la película obtenga un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; mínimo de calidad, tal inversión debe hacerse; pero de ahí a lo que este hombre me propone media un abismo.    O yo no sé lo que es el cine, o el público que se sienta en la sala, bien provisto de cocacolas y palomitas de maíz, es mucho más observador de lo que cabría esperar; pero, francamente, no creo que sus exigencias les lleven al punto de notar las diferencias visuales entre los numerosos tipos de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;champagne&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; o  cava que pueden consumirse en una fiesta de élite. El que logre distinguir tales variedades merece ser tenido muy, pero que muy en cuenta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El director dice que los actores no se motivan de igual forma ante un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Moët &amp;amp; Chando&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;n que ante una sidra &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;El Gaitero&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. Yo, para llevarle la contraria, que para algo he de ganarme el sueldo, le contesto con aqu&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjQszj0eQ7I/AAAAAAAAABA/xUPRu03-ZhY/s1600-h/cine.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 243px; height: 243px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjQszj0eQ7I/AAAAAAAAABA/xUPRu03-ZhY/s320/cine.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346947921895900082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ello de que si de verdad son buenos actores, y si él es tan buen director como se comenta, seguro que, entre todos, conseguirán darle toda la ceremonia que se precise. El caso es que la discusión ha sido demasiado larga para mis nervios en tensión. No es lo mismo que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;esto suceda el segundo día de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;rodaje, a que ocurra cuando ya llevamos más de medio camino recorrido. Y es que todo tiene un límite.  Cada vez que el rodaje se desarrolla fuera de la localidad habitual, surgen todo tipo de problemas; y no son precisamente los burocráticos los que más me preocupan, sino los que el propio equipo hace surgir de manera implacable.    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div face="verdana" style="text-align: justify;"&gt;Unas de las primeras dificultades en aparecer son las relacionadas con el alojamiento en el hotel. Todo son inconvenientes. Que yo necesito ventana al exterior; que lo que yo quiero es ventana interior; que a mí no me gustan las ventanas en absoluto... Luego viene lo del baño o la ducha. Por supuesto, ni que decir tiene, que quienes plantean más exigencias son los que casi no tienen ni baño ni ducha en sus propios domicilios, pero en un hotel las cosas son diferentes, y si es producción la que paga, pues tanto mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="verdana" style="text-align: justify;"&gt;Por supuesto un rodaje no sería un rodaje si no hubiera alguna que otra relación sentimental; eso ya se sabe. Pero la cosa se complica cuando la pareja que era, pero que ya no es, se encuentra con algún elemento distorsionador que hace renacer antiguas pasiones. Y ahí estoy nuevamente yo; en los precisos momentos en que la sangre está a punto de llegar al río. Primero actúo discretamente, como esa amiga íntima con la que todos soñamos y que algunos alcanzan; o bien como una especie de madre o de amante comprensiva, según los casos. Cuando este camino no da resultado y las cosas se disparan, como en el caso que actualmente nos ocupa, tienen que actuar otro tipo de estamentos: en este caso la policía. ¡A quien se le diga que unos señores y señoras, hechos y derechos, hayan tenido que terminar en comisaría, sacando a relucir todo tipo de escándalos, por culpa de una mano que se salió de quicio, y de un puño que le respondió..! Y luego la prensa, que no sé cómo, pero se entera de todo; sus espías llegan incluso a un pueblo tan remoto como éste del Pirineo español.    Bueno, Marta, tranquilidad. De sobra sabes cómo son estas cosas. Todo se olvida. Y si no, tanto mejor; dará publicidad, y eso a la productora siempre le conviene. ¡Cómo no!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La habitación que ocupo en el hotel no puede decirse que sea un remanso de paz para mí, pues mi natural desorganización no procura un clima sereno ni proporciona esa armonía de líneas tan buscada por los clásicos. Pero ¡qué se le va a hacer.! Cada vez que he intentado poner en orden mis papeles, lo único que he conseguido es volverme loca buscándolos cuando más los necesito. Y es que mi orden está fuera del convencional. Después de años de intentar adquirir unos hábitos organizativos que desplacen el continuo caos que rodea mi vida, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;me he dado cuenta de que la tarea es del todo inútil. Siempre tengo que invertir algo de tiempo quitando papeles, guiones o algún que otro libro, de encima de la cama. Una vez que lo hago, el colchón se amolda a mis vértebras y consigue producirme el placer del descanso. A veces pongo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; una música, a la vieja usanza del cine, que acompañe mis pensamientos y dé el tono adecuado a los sentimientos que éstos pueden provocar en mí; pero en muchas ocasiones opto por el silencio, dejando que mi mente discurra en total soledad por caminos insospechados. Hoy es uno de esos días, o mejor dicho, de esas noches. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Una vez resueltos los trámites de la comisaría, una vez transcurrido un tiempo prudencial para calmar los ánimos de los que se habían visto envueltos en el altercado con mejor o peor fortuna, he querido desligarme de todos mis compañeros de trabajo y recorrer el camino de mi imaginación.    Al poco tiempo de estar tumbada en la cama, bajo el brillante reflejo de luna que se mete por la ventana que muy rara vez cierro, consigo evadirme de la realidad material y viajar por esa línea abierta de la propia imaginación. Hace muchos años, me hubiera gustado que la gente del espectáculo hubiera querido escuchar las ideas que, para futuras producciones,  surgían en mi mente; pero para ideas ya estaban los guionistas y los directores; yo, a la producción. La verdad es que, pensándolo fríamente, quizá mi originalidad no fuera excesiva y, para no llegar a la altura de un Spielberg, ¿para qué arriesgarse? Poner los pies en la tierra al director, y ayudarle a despegar cuando es necesario, siempre han sido dos aspectos de mi trabajo que me han producido enormes satisfacciones; y con ello, mis veleidades como escritora han ido cediendo cada vez más; algo de lo que no me arrepiento. De cualquier modo, nunca he tirado definitivamente la toalla, y eso añade a mi vida una expectación que me produce una cierta y agradable emoción.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;¿Cómo puede la pasión obcecar a la gente hasta el extremo de llegar a las manos? ¿Será realmente el sentimiento amoroso el que se halla en el fondo de una situación tan folletinesca? ¿No se tratará más bien de orgullos heridos, sentimientos de posesión, de un aquí estoy yo, no lo olvides? ¡Quién sabe! Lo que creo saber es que, a estas alturas de mi vida, no estoy dispuesta a dar un espectáculo por causa de una relación amorosa, o como quiera calificarse.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Amor, sexo, compañía, cariño... ¿Cuáles de estos elementos y en qué grado se encuentran &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjQuzW2I_kI/AAAAAAAAABQ/FvFXlZnMX8U/s1600-h/Picasso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 238px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjQuzW2I_kI/AAAAAAAAABQ/FvFXlZnMX8U/s320/Picasso.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346950117436489282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;en mi actual aventura? Ni siquiera me atrevo a calificarla de aventura. Tan solo sé que ahora sí, ahora me gustaría estar con Teo. Me gusta el tacto de su piel, la profundidad de su mirada, el torso limpio del que él tanto se avergüenza -si supiera lo atractivo que me resulta a mí-.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Teo es un buen hombre; nervioso, con una capacidad inmensa de trabajo, quizá un poquito egocéntrico, pero un buen hombre. Y, además, creo que le quiero. Claro que cabría preguntarse hasta qué punto. Desde que nos conocemos no hemos mantenido conversaciones excesivamente cariñosas; probablemente porque a ninguno de los dos nos gusta utilizar esos vocablos ridículos que empalagan la más seria relación. Ahora que lo pienso, ni una sola vez nos hemos dicho el consabido te quiero; ni siquiera la primera que cedimos a un impulso primitivo que nos arrastró encima de la colcha de mi cama. Al invitarle a subir a mi piso no hubo ningún tipo de premeditación; de hecho, no había ni un miserable condón en el botiquín de primeros auxilios. El hecho es que, sin ningún tipo de planteamientos, al menos por mi parte, nuestros cuerpos se ensamblaron de forma muy adecuada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Nunca hemos vuelto a hablar de aquella primera noche. Ni siquiera nos dirigimos la palabra al día siguiente. De forma mecánica, cada uno siguió su vida y, transcurridas más de dos semanas, con total naturalidad, como si nada hubiera sucedido, decidimos encontrarnos en una fiesta. Y volvió a ocurrir, pero no en mi habitación, ni siquiera en la suya, sino en pleno campo. ¡A quien se le diga que a los cuarenta años nos revolcamos sobre la hierba!  Hoy es el día que si alguien me preguntara qué tipo de vínculo mantenemos Teo y yo, no sabría qué contestarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-size:85%;" &gt;* Obra de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Picasso"&gt;Picasso&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255); text-align: right;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255); text-align: right;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="trebuchet ms" style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255); text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-2649064675403623650?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/2649064675403623650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=2649064675403623650' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2649064675403623650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/2649064675403623650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/06/uno-mas-uno-parte-2-de-10.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 2 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjQszj0eQ7I/AAAAAAAAABA/xUPRu03-ZhY/s72-c/cine.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-4681574687464754720</id><published>2009-06-15T14:28:00.001+02:00</published><updated>2010-10-22T23:36:34.359+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uno más uno'/><title type='text'>UNO MÁS UNO - (Parte 1 de 10)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;  &lt;!--   @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }   P { margin-bottom: 0.21cm }  --&gt;  &lt;/style&gt; &lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;Teo&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;A veces me pregunto si no seré yo un ser de esos calificados de ordinario como masoquistas. Mis preguntas derivan de ese extraño placer que experimento al gastar mis horas bajas en la contemplación de un aparato tan heterogéneo como la televisión. Sin duda tiene que haber algo de morbos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;o en la delectación que ofrece buscar constantes elementos de crítica a cada una de las imágenes que aparecen, misteriosamente para mí, en la pan&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;talla de dicho aparato. Lo más desagradable de todo es constatar la falta de imaginación que reina, al menos en estos últimos años, dentro del m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;undo de la comunicación de masas. Sin embargo, a pesar del empobrecimiento intelectual que puede suponer el abandonarme al señuelo de la comodidad, aquí estoy, delante de ese complejo mundo de luces y sombras, sin apenas concederme un momento para el necesario pestañeo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Está claro que hoy es mi día bajo. Varios tomos desperdigados por la mesa de mi estudio esperan mis ojos voraces ante cualquier tipo de letra que pueda llenar mis pupilas; sin embargo, y aunque el deseo me dirige en l&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjPpGeobJ_I/AAAAAAAAAAw/DKrZM73EN5Y/s1600-h/mesa+y+libros.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 268px; height: 159px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjPpGeobJ_I/AAAAAAAAAAw/DKrZM73EN5Y/s320/mesa+y+libros.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346873480130013170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;a dirección de mi estudio, permanezco impasible ante la mortecina pantalla. Esta noche, ni siquiera el sonido del teléfono me despierta de este letargo. Es verdad que siempre lanzo algún tipo de improperio ante las abundantes &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;llamadas inoportunas, pero no es menos cierto que su afluencia me hace sentir uno de los seres más vehementemente requeridos de toda la tierra; algo que consigue asemejarme con el Presidente del Gobierno, el Dalai Lama, o hasta el mismísimo Bruce Springsteen, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;boss&lt;/span&gt;, ¡ahí queda eso!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Qué me está ocurriendo? Yo no suelo portarme de una forma tan absurda. Si algo he aprendido en mi vida es a aprovechar al máximo el incierto tiempo de que dispongo. Bien, serán cosas de la edad. Probablemente haya llegado el momento de alelarme.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El repiqueteo telefónico, por inesperado, ha conseguido sacarme de mi absurda meditación. Sin embargo, la llamada que en el fondo de mi corazón anhelaba -y, aunque mi razón intentara ocultarla, ahí estaba, implacable, haciendo caso omiso a las constantes cortinas de humo que ésta lanzaba para anularla- no ha resultado la esperada. La equivocación que cada cierto tiempo invade nuestros hogares es la que acaba de llegar, a través del hilo telefónico, al santuario de mi intimidad. La voz que casi consigue despertarme de mi indolencia nocturna, preguntaba, con voz insinuante, si estaba Nerea, que Alberto quería hablar con ella. ¡Y yo qué sé si está o no la tal Nerea! ¿Acaso tengo voz de padre protector o de marido ultrajado? ¿Por qué las personas que desean establecer contacto telefónico con alguien determinado no ponen un mínimo de cuidado en marcar el número correcto? ¿Será un medio más a su alcance para ampliar el círculo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de amistadas, o será mero descuido?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Decididamente hoy no es mi noche, y si por casualidad ella llamara, no estoy seguro de mostrarme lo suficientemente tolerante. ¡Quién sabe dónde se encontrará en estos momentos! Lo que no pienso tragarme es la excusa de su terrible cansancio, y que la cama reclamaba con insistencia su cuerpo. ¿No se tratará más bien del cuerpo de alguien más lozano que el mío?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Desde que la conozco no he hecho otra cosa que negarme al amor. Mis años de sucesivas experiencias, a veces realmente satisfactorias y otras no tanto, me han enseñado a tomarme las cosas con tranquilidad. Al fin y al cabo, vivir solo tiene sus ventajas, y no estoy del todo convencido de la conveniencia de cambiar nuevamente mis hábitos. Yo soy yo, y ella ya puede ir haciéndose a la idea de que no voy a transformarme por mucho que se empeñe en&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; pedírmelo día tras día.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Pero ¿qué tonterías estoy diciendo? ¿Cuándo me lo ha pedido? Eso es lo extraño, que nunca, al menos hasta ahora, me lo ha sugerido siquiera. Y, pensándolo fríamente, está claro que eso no está dentro de las más elementales normas sociales: en el momento en que chico y chica se conocen, necesariamente se establecen las reglas que todos nos sabemos; cada uno de los elementos de la nueva sociedad intentará, utilizando los más diversos y sutiles medios a su alcance,  modificar hábitos, gustos, y hasta opiniones del otro elemento. ¡Si sabré yo de eso!; al fin y al cabo, y aunque esté mal el decirlo, yo también he practicado ese deporte universal. Sin embargo, aquí estoy ahora, constatando el hecho de que semejantes reglas no parecen presentes en mi actual relación. ¿Será debido a que yo ya no soy tan chico, ni ella, por supuesto, tan lo otro?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Ni una sola vez, desde que de una extraña manera unimos nuestros deseos, ella me ha sugerido ni que trabaje menos, ni que tenga cuidado con el exceso de tabaco, ni siquiera, y&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt; eso es lo más extraño, que vivamos juntos. Por supuesto yo no aguantaría el continuo piar de sus amigos volátiles; que, por otra parte, no sé como puede permitírselo, teniendo en cuenta sus constantes desplazamientos; pero ella es así, tiene suerte hasta para eso y siempre encuentra a algún/a pringado/a que cuide de su tribu volátil cuando su inquieta  cabeza de familia debe ausentarse. Tampoco ella está dispuesta a aguantar mis horas dedicadas a la música &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;New Age&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;, demasiado monótona, dice, para sus oídos. En fin, si no sabe disfrutar de la &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;buena música, allá ella y su mal gusto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No sé qué me ocurre hoy, pero hasta los sonidos más familiares me sacan de mis casillas. La campa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjPqIktHqwI/AAAAAAAAAA4/vkyMjx1b6K8/s1600-h/reloj.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 266px; height: 216px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjPqIktHqwI/AAAAAAAAAA4/vkyMjx1b6K8/s320/reloj.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346874615631686402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;na del reloj me ha recordado que haría bien en dejarme de problemas y meterme en la cama de una vez. La campana del reloj, otra cosa que ella no aguantaría, ha conseguido sobresaltarme. Marta asegura que no necesita que nadie le recuerde el paso &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;inexorable&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;, dice ella, ¡será trágica!, del tiempo. No necesitará que nadie se lo recuerde, pero, sin embargo, ahí está el &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;reloj digital que se ajusta a su muñeca, haciendo una obscena disección de los segundos más recónditos. ¡Y yo que creí que causaría su más desatado entusiasmo la posesión de un reloj de esfera perfecta, como Dios manda, que le regalé por no me acuerdo siquiera qué motivo! En fin, está visto que no deja de sorprenderme. Y yo a ella.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mañana, cuando aparezca por mi oficina y el resto del equipo contemple las delatoras ojeras, habrá más de un comentario sarcástico, atribuyendo mi aspecto al producto de una noche de orgía y desenfreno. Pero si ellos supieran...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" &gt;* Obra de &lt;/span&gt;&lt;a style="color: rgb(51, 51, 255); font-family: verdana;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Dal%C3%AD"&gt;Dalí&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0cm; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="verdana" style="margin-bottom: 0cm; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="verdana" style="margin-bottom: 0cm; text-align: right; color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="verdana" style="margin-bottom: 0cm; text-align: right;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-4681574687464754720?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/4681574687464754720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=4681574687464754720' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4681574687464754720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/4681574687464754720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/06/uno-mas-uno-parte-1.html' title='UNO MÁS UNO - (Parte 1 de 10)'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjPpGeobJ_I/AAAAAAAAAAw/DKrZM73EN5Y/s72-c/mesa+y+libros.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4581908096522948510.post-6910727837623026922</id><published>2009-06-15T00:58:00.000+02:00</published><updated>2009-06-21T09:49:27.004+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Presentación'/><title type='text'>A modo de presentación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Después de haberme iniciado en este mundo del blog con temas de tipo espiritual, me gustaría abrir otra ventana en este mundo internáutico, dando a conocer escritos míos sobre diferente temática y estilo. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me he decidido por un relato con un asunto muy común y que ha sido tratado hasta la saciedad por múltiples autores en todas las épocas: ¡el amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjUvZGMMUmI/AAAAAAAAABY/GuHXwTCAGHA/s1600-h/escribir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 199px; height: 273px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjUvZGMMUmI/AAAAAAAAABY/GuHXwTCAGHA/s320/escribir.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347232240777319010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En esta ocasión, presento una pequeña historia que irá publicándose de forma seriada, en la que la base central son esos asuntos de pareja que, si no son complicados por sí mismos, suelen encontrar la colaboración de los protagonistas para ir enmarañando  una red que podría haber sido un terso tejido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4581908096522948510-6910727837623026922?l=retazosmf.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://retazosmf.blogspot.com/feeds/6910727837623026922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4581908096522948510&amp;postID=6910727837623026922' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6910727837623026922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4581908096522948510/posts/default/6910727837623026922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://retazosmf.blogspot.com/2009/06/modo-de-presentacion.html' title='A modo de presentación'/><author><name>María Fernanda Buhigas Patiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01276545253032069322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjOZIEA3grI/AAAAAAAAAAM/Adp6X-qbrt8/S220/mfbp-1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RQ-z1Fo90pg/SjUvZGMMUmI/AAAAAAAAABY/GuHXwTCAGHA/s72-c/escribir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry></feed>
